lunes, 27 de abril de 2015

Ángel Negro: a la caza del paladar joven

Como decíamos en notas anteriores, el avance de los vinos dulces es arrollador y sostenido. Tanto en el mercado interno como en el externo algunas variedades y estilos de vinos han crecido junto al público joven que busca la calidad de un buen vino, pero con las características festivas y de dulzura propias de la época. No tengo más pruebas que la observación directa, pero el vino dulce en “la previa” es algo que se ve cada vez más. Y también en las barras de tragos.
Yo, alejado de la onda bolichera y de la previa, consumí, en el contexto más hogareño, dos vinos que claramente podemos ubicar en esta tendencia. El alargue del verano que estamos viviendo brindó el clima propicio para jugar al barman.


Ángel Negro es una bodega que nació en 2013 en San Juan buscando copar ese nicho del que hablábamos y están haciendo un gran trabajo de comunicación para lograrlo. Por ahora tienen dos vinos: Ángel Negro Moscatel de Alejandría Dulce Natural y Ángel Negro Moscato.
La Moscatel de Alejandría es la madre (¿o el padre?) de nuestro Torrontés. Según algunos expertos como Jancis Robinson es una “vid antigua” y con el mérito de ser una de las pocas que persisten sin modificar genéticamente. Su elevada concentración de azúcar y aromas intensos la vuelven ideal para elaborar vinos dulces, algo que se hace desde la antigüedad en el Mediterráneo, donde fuera reina. Hasta hace unos años ocupaba un lugar más humilde, de vinos de poca calidad, pasas de uva y destilados, pero últimamente ha tenido un repunte, sobre todo de la mano de los consumidores de EE.UU. donde va ganando adeptos entre el público joven.
Por su parte, Ángel Negro Moscatel de Alejandría Dulce Natural no oculta su esencia, muestra un perfil muy aromático con una amalgama de frutos tropicales, durazno y ese aroma dulzón tan particular de la Moscatel. Al beberlo percibimos sabores que recuerdan al ananá bien dulce y el durazno. Su dulzura se muestra bien balanceada y nos dejó un largo regusto. El contraste con el sushi resultó muy interesante y también acompañó muy bien unos brownies.

El Moscato es un vino generoso. A la base de Moscatel (no solo de Alejandría, sino que hay otros varietales) se le agrega alcohol vínico y mosto concentrado para lograr la graduación de alcohol y azúcar deseadas. Nuestro país tiene una larga tradición de Moscato que viene levantando cabeza seriamente luego de un período de decadencia.
La propuesta de Ángel Negro se aparta bastante del estilo de Moscato tan consumido en el país junto a pizza y fainá. El Ángel Negro Moscato tiene bajo alcohol y no tanta concentración de azúcar como los clásicos. Sus aromas dulces recuerdan a la fruta y flores muy maduras. No empalaga y transmite una sensación que yo diría “masculina” al beberlo. Como decía unas líneas antes se aparta del estilo tradicional, porque no busca la clásica asociación pizzera sino “la evolución del Moscato”, tal como rezan sus creativas publicidades. Esa evolución no vendría de la mano del maridaje sino de la coctelería. La propuesta de la bodega sanjuanina apunta a cócteles divertidos y fáciles de hacer, ideal para “jugar” con amigos o armar una carta de tragos. Se pueden consultar en su web, desde donde incluso se pueden comprar los productos.
Al cierre de esta nota, me llega un mail donde nos cuentan que Ángel Negro Moscatel de Alejandría acaba de ganar una medalla de oro en el 9º Concurso Mundial de Vinos Féminalise 2015. Desde este espacio les enviamos nuestras felicitaciones por el logro.



lunes, 20 de abril de 2015

Espumoso dulce a super precio


El mercado de los espumosos dulces (se dice espumoso, no espumante, porque tiene espuma, no la produce) viene creciendo a ritmo acelerado.  La tendencia se ha marcado fuertemente en el último año y muchas bodegas salieron a ofrecer su propia etiqueta dulce.  Hay una buena porción del mercado, en especial el público joven, que los prefiere así.  Personalmente, o ya no formo parte del público joven o mi decisión de consumir menos azúcar me aleja un poco de este estilo.  Aunque con un postre, me pueden convencer.
Y así fue.  Como postre y con motivos de brindis abrimos un Colón Sparkling Wine Dulce, un espumoso del rango de los $40 que ofrece mucho más de lo que esperaba.  Según la web de la bodega se hace a base de un 50% Chenin, 25% Torrontés y 25% Sauvignon Blanc provenientes de San Rafael, una combinación bastante poco usual y que para mí lo vuelve más atractivo.  Sus aromas son directos, durazno y toques cítricos.  Se puede diferenciar claramente la uva Chenin.  Al beberlo se siente prolijo, agradable y bastante largo.  Por supuesto, es dulce, pero sin llegar a ser cansador.
Hace unos meses un amigo de Vinarquía me recomendaba el Colón Tempranillo por su excelente RPC y no pude dejar de mencionarlo.  Hoy, otra vez la bodega me vuelve a mostrar su capacidad de hacer buenos vinos a precios accesibles por todos.  Ahora que el dinero parece rendir cada vez menos, habrá que seguir echándoles el ojo.
Me parece que es una buena opción para quien gusta de los espumosos dulces y me parece bien también como aperitivo o como copa de recepción mientras se espera la llegada de invitados.
El público femenino de la casa elogió su equilibrio y fue ideal para que mi cuñada no le tenga que meter speed y a mí me dé el surmenage.



martes, 14 de abril de 2015

A la salud de dos grandes que se fueron


Cuando la vida me sacude con alguna sombra de dolor recuerdo Los heraldos negros de César Vallejo, uno de los poemas más bellos de toda la literatura latinoamericana. Ayer leí otra vez el poema porque la cultura tuvo dos pérdidas importantes.  Dos escritores separados por miles de kilómetros de distancia que terminarán compartiendo el último vuelo a vaya-a-saber-dónde.  Otra vez sonaron en mi cabeza aquellos versos: "hay golpes en la vida, tan fuertes... ¡Yo no sé! / golpes como del odio de Dios".
Uno murió en Lübeck, Alemania, el otro más cerca, en Montevideo. Ambos fueron escritores críticos del mundo en que vivimos, de esos que incomodan y que abren cabezas. Ambos fueron también amantes de la buena mesa y los buenos vinos.


El Nobel alemán Günter Grass nos dejó obras como El rodaballo, un libro complejo, uno de sus kopfgeburt (engendros de la mente) donde la historia de la gastronomía se vuelve la historia del hombre. ¿O acaso la historia de la alimentación no es la historia del hombre?
No solo escribió sino que también pintó y uno de sus dibujos llegó a la etiqueta de un famoso vino italiano, el Chianti Casanuova di Nittardi que al igual que Château Mouton Rothschild suele invitar a artistas para que engalanen sus botellas.


Eduardo Galeano nos duele más, es más cercano y siempre fue más claro con su mensaje. Recordaré siempre las tardes junto a sus libros peculiares donde el límite entre el ensayo y la literatura es tan difuso. Recordaré cómo, tras cada breve texto de Memoria del Fuego o Las venas abiertas de América Latina, venía un momento de reflexión. Era un autor que te abría las puertas a seguir leyendo a otros.
Entre tantos textos que citar me gustaría compartir el siguiente de El libro de los abrazos.

La uva y el vino
Un hombre de las viñas habló, en agonía, al oído de Marcela. Antes de morir, le reveló su secreto: 
-La uva -le susurró- está hecha de vino.
Marcela Pérez-Silva me lo contó, y yo pensé: Si la uva está hecha de vino, quizá nosotros somos las palabras que cuentan lo que somos.


Yo vivo la literatura así, para mí un escritor es un compañero de viaje. Y cuando alguno se queda de a pie, duele un poco, cuesta hacerse a la idea. Nos quedan sus libros, claro, y acá siempre tendrán un lugarcito y un vino que acompañe la lectura.




viernes, 10 de abril de 2015

A vuela pluma

A veces es mejor así, llegar de una degustación (o una serie de degustaciones como es este caso) y escribir a vuela pluma, en una sentada, guiado por las emociones transmitidas y casi sin corregir la nota. Quizás falten esos datos técnicos que aburren y todos leen apresuradamente, quizás falte un poco de poesía, pero la vivencia está fresca y cuando nos entusiasma…

A días de salir a la venta
Mucho se ha hablado de lo espectacular de la añada 2013 y hay mucha expectativa con los vinos de alta gama donde el diferencial es más notorio. Cruzando unos mails con los responsables de Bodega Lúminis me contaban que todavía sus 2013 necesitaban unos meses más de estiba en botella, pero que si lo deseaba podía ir a probar su nuevo Allamand Valle de Uco 2013. No era una degustación formal, ellos salían de una reunión, yo estaba de pasada, pero no podía dejar ir el momento y catar el vino junto al enólogo Cristián Allamand.
Primero repasamos las añadas que están en el mercado, confirmando su buen momento y la rica evolución que han tenido desde que las probé el año pasado. Y luego nos dedicamos a dos novedades que están prontas a salir a la venta: el mencionado Allamand Valle de Uco 2013 y H 2012, su vino ícono. El primero tuvo algunos cambios respecto a la añada anterior, Cristián Allamand quiso darle más explosividad, sobre todo de aromas. Un Malbec bien frutado y floral, con una preciosa estructura. Un campeón de la RPC.
El H 2012 representa el mejor blend posible de la bodega, con la mejor uva y solo cuando se merezca hacer. En este caso tiene un 60% de Malbec y un 40% de Cabernet Sauvignon con una importante guarda en barrica. Es de esos vinos remolones, que tarda en abrirse, pero que cuando lo hace muestra una gran complejidad y representa un disfrute asegurado. Un gran vino.
Fue un honor para mí que me recibieran y dieran a probar estas primicias. Y qué mejor que junto a su winemaker, que en un diálogo ameno me mostró su filosofía de trabajo, responsable y honesta.


Novedades desde Achaval-Ferrer
Ayer, al otro día de aquella cata, nos esperaba un asado en el Hotel Faena + Universe junto a los vinos de Achaval-Ferrer. Otra de esas degustaciones que tomo como un reconocimiento al trabajo que venimos haciendo en este espacio (virtual, pero espacio al fin).
La idea del asadazo surgió para presentar en sociedad la alianza que hizo recientemente la bodega con la distribuidora Wine Supply. El objetivo es hacer crecer el volumen de ventas en el mercado interno y mejorar la comunicación de la marca (algo que ya se empieza a ver en la nueva página web). Silvio Alberto, CEO de Achaval-Ferrer, había expresado que: “Achaval-Ferrer y Wine Supply comparten muchas políticas y será muy fácil para ambas empresas trabajar conjuntamente. Resulta ser que la política de excelencia en los productos, la cultura de trabajo, y la visión sobre la sofisticación del consumidor Argentino tienen gran valor para ambas compañías. Por esta razón, esta alianza genera una unión clave y una oportunidad única para fortalecer el desarrollo de los productos de la bodega en el mercado interno”.
Con la excelente calidad de los platos del Faena probamos dos vinos conocidos, pero con sorpresa: la nueva añada del Achaval-Ferrer Cabernet Sauvignon 2013 y el Achaval-Ferrer Quimera Edición Limitada 2011. Ambos vinos tienen la impronta de la bodega, fruta fresca, acidez natural elevada, complejidad, elegancia y excelencia. Vinazos irreprochables, para tomar y tomar, con un largo potencial de guarda.
En cuanto a la gran novedad del Quimera nos aseguraron que esta edición de poco más de 3000 botellas comparte el estante con el Quimera tradicional, pero con el añadido de ser una versión de mayor calidad. Además se le suma un cambio de etiqueta surgida de la obra de la artista plástica española Loreto Alcoba.  Los fanáticos de Achaval no pueden perderse este nuevo blend.



Todavía tengo los sabores en la boca de este rápido paseo por grandes vinos. Cada uno en su segmento y con su propio estilo. A veces es mejor así, transmitir nuestra primer impresión. Ya habrá tiempo para la cata sesuda.

De yapa, y ya que estamos con el furor de los youtubers, les dejo un video que hicieron los amigos de Puerto Rico Wine News sobre la multipremiada bodega y sus vinos:




lunes, 6 de abril de 2015

Un nuevo Febrero Riojano

Hace poco menos de un año (cómo pasa el tiempo) hablé en el blogde unos vinos nuevos para ese momento.  Vinos que se hacen en la zona de Aminga, en La Costa Riojana, y cuya bodega tenía como fin generar empleos y revitalizar el lugar. 
Tiempo después en el segundo número de nuestra revista digital, un colaborador nos hablaba de estos vinos desde el mismo lugar donde se hacen.  Francisco Carrizo, apasionado, tituló esa nota Eterno retorno del vino (Vinarquía N° 2,pág. 52 y ss.) y yo, nietzcheano al fin, no podía estar más encantado.
En estos meses que pasaron me reencontré con estos vinos y, como en la nota que salió en la revista, hubo un retorno de recuerdos y sensaciones.  Cada retorno, cada vuelta al punto inicial, pareciera ser similar, pero nunca podremos olvidarnos de la vez anterior.  Y eso es lo lindo de los vinos, poder volver a probarlos, ver su evolución o, en este caso, probar añadas nuevas.  Es inevitable comparar el vino del año pasado con el de este año e inevitablemente hay una pulsión interior que quiere que el presente sea mejor.  Afortunadamente, así pasó.
Mi primer impresión de los Febrero Riojano fue la de vinos simples, discretos pero cumplidores para el rango de precio en que se manejan (alrededor de $60).  Pero tras mi segundo contacto con estos vinos debo decir que han subido la vara y que la añada actual es superior a la anterior.  Los vinos han logrado mayor concentración, complejidad y tersura.


Empecemos por el blanco, como corresponde.  El Febrero Riojano Torrontés Riojano 2014 es un clásico Torrontés de La Rioja, amable, fácil de tomar y con aromas que recuerdan al durazno, las flores blancas y algunos detalles cítricos.  Hace honor a nuestra cepa blanca insignia y se acomoda bien en un rango de precios donde cada vez hay menos ofertas serias.


Con el Malbec siempre es más difícil para una bodega pequeña y más si es de La Rioja.   Tenemos el paladar tan amendocinado que los comparamos y nos olvidamos que es un terruño distinto, con una identidad propia.  La añada 2014 del Febrero Riojano Malbec me gustó más que la anterior.  Lo primero que noté es que estamos ante un vino de más cuerpo, bien redondeado y de largo regusto, siempre con la fruta roja al frente.  Un buen exponente de lo que puede dar este varietal en la provincia.


Dejó para el final de esta seguidilla el que más me gustó de los vinos catados: el Febrero Riojano Cabernet Sauvignon 2014.  Recuerdo que intercambiamos unos mails con el enólogo Gustavo Ottaviani respecto de este vino.  Gustavo buscaba pulirlo y mejorarlo, así que escuchó mis comentarios con la mente abierta.  El resultado fue un Cabernet Sauvignon potente, de aromas a fruta madura y especias.  Se lo nota prolijo, intenso sin ser incómodo, con buena estructura y largo final.  ¡Qué venga el asado que con este vino le hacemos frente!

Como decíamos al principio, todo vuelve.  Y qué bueno que siempre que algo vuelve sea para mejor.  
Ahora, mientras esperamos otra vuelta del año con nuevos vinos, no puedo dejar de imaginar a los changos recolectando la uva y cantando la linda Zambita pa’ Don Rosendo de Jorge Cafrune:

Entre surcos en las bodegas
los changos entonaran
ésta zambita que ha nacido
en medio la viña de mi Aminga




martes, 31 de marzo de 2015

La Foto del Mes


El dato me lo pasó @GonchuB, un winelover amigo de Vinarquía.  La foto se ve linda, aunque la etiqueta este al revés y si no fuera por su autora, hubiera quedado perdida en el mar de fotos de Instagram.
Pero la fotógrafa no es cualquiera, sino la archifamosa Lady Gaga que mostró su faceta enófila mientras preparaba una florida decoración para su prometido.
Hasta el momento, hoy es un día perfecto, escribió en su cuenta y es algo que todo amante de los vinos entiende rápidamente.

Postdata
Aprovecho este post para aportar algunos datos de nuestra revista digital.  No sé si por las expectativas generadas por el número que se atrasó o porque salió más linda e interesante, la revista Vinarquía N° 3 alcanzó en menos de 15 días 13000 lecturas, que es más que lo que lograron los números anteriores en períodos de tiempo mayores.
Esto alienta (¿obliga?) a seguir trabajando duro con este proyecto, aunque implique bajar un poco el ritmo de notas del blog propiamente dicho.
A todos los que hasta ahora han leído, comentado, compartido y recomendado nuestra revista les estoy sincera y profundamente agradecido.





jueves, 19 de marzo de 2015

¡Salió el 3° número de nuestra revista!

Click en la imagen para ir a la revista

Amigos,
Después de idas y venidas, atrasos y postergaciones ha llegado el 3° número de nuestra revista.
En este número les contamos cómo es el nuevo emprendimiento de Trapiche en Chapadmalal; el prestigioso escrito Gustavo Choren nos relata una de las historias olvidadas de Buenos Aires, los vinos de Caballito; Diego Migliaro nos habla sobre la fuerte tendencia de los vinos dulces, cómo se hacen y qué probar; Andrés Marcaccini de Rumbovino nos mantiene al tanto de los vinos del Viejo Mundo, más precisamente de unos Albariños dignos de un poema; también todos los premiados de los Argentina Wine Awards 2015 y una entrevista muy jugosa a Jancis Robinson. Además, mucha información, noticias y notas breves sobre el mundo del vino.
No les quito más tiempo, disfruten de esta nueva entrega de nuestra revista y recuerden que pueden leerla on line o descargarla para leerla después más tranquilos. Siempre gratis.
Gracias por el apoyo recibido en estos meses de espera y gracias por compartir y difundir a todos aquellos que lo hagan.