martes, 21 de octubre de 2014

Novedades de altura

Hace casi un mes (uf, cómo estamos de falta de tiempo) estuve invitado a la Vinoteca del Palacio en el Palacio Duhau – Park Hyatt para probar algunas novedades de Bodega Colomé. El evento contó con la presencia de Thibault Delmotte, su enólogo principal, quien nos contó en detalle los cambios que está teniendo la bodega salteña y algunos datos claves imperdibles. Además, había una pequeña sorpresa, la maitre fromager del hotel, Paula Maroni, preparó una selección especial de quesos con mucho tino para acompañar los vinos.


Abrimos boca y despertamos los sentidos probando la novedad blanca de la bodega, el Colomé Torrontés 2014. Es muy expresivo de aromas, buena fruta tropical y flores blancas. En boca guarda la esencia arisca del torrontés sin dejar de ser moderno. De hecho, lo noté más “rústico” que en la añada anterior. Guardate uno en la heladera para “los calores” que se vienen. Lo acompañamos con queso Brie.
Luego empezó el desfile de los tintos. En esta oportunidad el enólogo quiso mostrarnos los 3 componentes separados que constituyen el Colomé Estate, uno de los caballos de batalla de la bodega, y que se pueden comprar por separado. ¿Te gusta jugar a hacer blends?
Antes de comentar cada uno, deben saber que estos componentes del corte final se comercializan como Lote Especial Malbec y representan tres viñedos de características y alturas muy diferentes. Se venden en conjunto, como un combo. Sólo se puede conseguir por separado el de La Brava, salvo que vayan a la bodega donde pueden comprar los otros individualmente.
El primero que probamos fue el Colomé Lote Especial Malbec La Brava 2012. A 1750 mts. es el viñedo más bajo de la bodega y da vinos menos extremos, más fáciles de beber. En este caso encontramos fruta madura y algo de tostado aportado por la madera. Un Malbec compacto e intenso que te muestra todo de golpe. Muy agradable, anduvo de maravillas con un queso de cabra montañés.
Vamos subiendo la cuesta y llegamos a los 2300 metros donde está el viñedo más grande, antiguo y que da nombre a la bodega. De allí proviene el Colomé Lote Especial Malbec Colomé 2012, algo más concentrado, de aromas que tienden a la fruta negra y un interesante especiado. En boca es intenso de taninos y acidez. Anduvo muy bien con un Cheddar estacionado.
Finalmente llegamos a uno de los terruños extremos de la bodega, a 2600 metros. Un viñedo que lo traía loco a Thibaut Delmotte hasta que pudo encontrarle la vuelta. “El Malbec es el único que se lo banca”, dijo el enólogo mientras comentaba lo difícil que fue la cosecha 2012. De estos terruños difíciles salen los vinos distintos, como este Colomé Lote Especial Malbec El Arenal 2012. Aquí aparecen las notas florales acompañando la fruta madura como las frambuesas. Tiene taninos notorios, es largo, mineral, distinto. El que más rápido bajó en la copa. Por su carácter intenso lo acompañamos con Queso Azul.
Fueron tres Malbec bien diferentes. La Brava, fácil de tomar; Colomé, maduro y especiado; El Arenal, mineral y distinto. Juntos forman el corte final del Colomé Estate que antes incorporaba porcentajes variables de Tannat y Cabernet Sauvignon principalmente. Ahora es todo Malbec, un corte de terruños con un 5% de La Brava, 70% de Colomé y 25% de El Arenal. Thibault explica que los Cabernet y Tannat que obtenían eran muy duros y vegetales, demasiado morrón y taninos, bastante lejos del estilo “listo para beber” que buscan. En el Colomé Estate 2012 se nota la integración de los tres viñedos, tiene algo de todos para lograr un vino complejo y corpulento. Hay aromas florales, herbales, minerales, etc. En boca es amable, pero con estructura y largo final. Un vino que se puede disfrutar ya o guardar unos años.
Hablando con Delmotte pudimos saber que el viñedo más alto del mundo, Altura Extrema, a 3111 metros sobre el nivel del mar ya está dando sus primeros frutos aunque sigue en etapa experimental y secreto de sumario. ¿Cuándo saldrá el Lote Especial Altura Extrema? Y sobre todo, ¿qué crecerá bien allá arriba, en el viñedo que cuidan los ángeles?
Otro dato que nos tiró el enólogo francés fue que estemos atentos a la añada 2014 cuando salga. “Hay que ver cómo evoluciona, pero fue perfecta”, dijo entusiasmado.
Mientras esperamos que salgan esos vinos que prometen ser memorables tenemos bastantes cosas interesantes para descorchar. Los vinos de esta bodega salteña ya son unos clásicos que los enófilos no podemos dejar de seguir.




jueves, 16 de octubre de 2014

[Infografía] ¿Cómo guardar tus vinos?


Esta infografía aparece en nuestra revista, que ya es todo un éxito, y la subo aquí puesto que muchos querían descargar la imagen, pero por el formato de la revista es imposible.
No es la verdad absoluta, pero son algunos consejos básicos que muchos lectores ya conocen y otros no.  Se acerca el verano y parece que viene fuerte así que a vigilar los lugares de guardado y almacenaje de vinos para que no se nos dispare la temperatura.  Recuerden que son los cambios bruscos los que más perjudican al vino junto con la luz.
El material es propio y puede utilizarse citando la fuente (no sean chotos).

Hay muchas notas por salir y poco tiempo para escribir.  Allí están a la espera de que les dedique unos minutos el encuentro que tuve con Thibaut Delmotte, enólogo de Colomé que presentó algunos vinos de la bodega; los vinos del festejo del blog, de la revista y mi aniversario de casados; unas sugerencias de vinos económicos; y algunas eventos próximos.



martes, 14 de octubre de 2014

Impresionante vertical de Mendel Unus con Roberto de la Mota


Para un amante del vino hay muchos momentos gloriosos, el más cotidiano es abrir una buena botella; otro puede ser conocer a un enólogo que respetás mucho, poder hablar con él y entender su filosofía creativa; otro es una vertical de ese vino icónico o superlativo; otro es compartir la bebida con amigos; etcétera. Imaginen todo eso junto y el 90% de esta nota estará dicho.
La convocatoria fue en el nuevo local de la Vinoteca Virtual Mr. Wines, que sigue siendo virtual pero tiene un bonito espacio para hacer entregas de mercadería y las degustaciones con que nos suele sorprender Fernando Musumeci. El asunto es que después de una serie de twits y aprovechando que iba a estar en Buenos Aires, Roberto de la Mota se ofreció a organizar una vertical de su icónico Mendel Unus. Por estos días Mendel está de festejos, hace 10 años que lograron su primera cosecha y este vino es la máxima expresión de sus viñedos y la mano del enólogo. Fue una de las únicas verticales que se hizo del Unus en Buenos Aires, e incluyó desde la añada 2004 hasta la 2012.
Para quienes nunca lo probaron el Mendel Unus es un blend de Malbec y Cabernet Sauvignon que ahora está incorporando pequeños porcentajes de Petit Verdot. “Siempre me gustó hacer cortes”, nos confiesa el enólogo mientras nos explica que el Malbec proviene de tres fincas ubicadas en Mayor Drummond, Perdriel y Altamira (la famosa Finca Remota, de donde sale su single vineyard), mientras que el Cabernet y el Petit Verdot provienen de Perdriel. Roberto de la Mota es uno de esos enólogos a los que la madurez les da cierta templanza para evaluar las cosas. Confía en la madera bien puesta y en la mano del hombre, que es la que hace el vino.


Fuimos probando de a dos vinos por vez, empezando desde la última añada. Así resultó más divertido y pudimos ir comparándolas. El Mendel Unus 2012 todavía no salió al mercado, es maduro, complejo, estructurado, con abundantes aromas de fruta negra y flores. Está muy joven aún y toda su opulencia resulta seductora. En cambio, el Mendel Unus 2011 es más austero, más liviano, con la fruta menos madura. Todo se vuelve equilibrado y sutil. Roberto nos irá explicando detalles de cada añada, por ejemplo estas incorporan Petit Verdot para darle complejidad. Quien nos habla es el hombre que introdujo en el país la cepa, junto con el Viognier, el Gammay y el Cabernet Franc. Para más datos, el Petit Verdot que tienen implantado es clonado de los de Château Margaux.
El 2010 iba en la línea del anterior, austero de aromas y estructurado en boca. Un vino largo que se abre muy lentamente en la copa y va ganando complejidad, en la boca tiene un juego como que “va y viene” por el paladar. El 2009 vuelve a la abundancia de aromas, fruta madura, flores. Es aterciopelado en la boca, más maduro y la evolución se siente un poco más. Este contraste se irá repitiendo de añada en añada, “es la diferencia entre años cálidos y años frescos” interviene el maestro. Los años cálidos dan fruta más madura y abundancia de aromas, por eso ganan altos puntajes cuando son bebidos jóvenes. Los años fríos son más austeros y frescos en boca, no impactan inicialmente pero son los que mejor evolucionan con los años. Es lo que pasa al contrastar las añadas 2008 y 2007. Mendel Unus 2008 es maduro, se siente el Cabernet Sauvignon y la evolución lo volvió más “pesado”; por su parte el 2007, tiene una buena acidez y una linda evolución, muy agradable, largo y de complejos aromas de flores silvestres y pimientos. “Fue una añada espectacular” dice De la Mota y le pone la firma.
Cuando inició el proyecto Mendel en 2004, compraron unos viñedos de 1928 que hubo que equilibrar. Recién en 2007 se pudo usar toda la viña y hoy ya está todo homogéneo y mejor trabajado. Quizás por eso los tres últimos que probamos (los tres primeros en salir) son algo diferentes a los anteriores. La fruta del 2006 tira hacia la mermelada, estructurado, pero grato. El 2005 comparte su “sucrosidad”, pero lo noté más complejo y con la acidez más marcada. Denso y con los taninos marcados, estaba impecable tras todos estos años. Por último cerramos con el 2004, el primer Unus y a la vez el menos Unus de todos. Complejo, maduro, conserva la fruta y notas complejas como las violetas. En boca se nota más la evolución, pero todavía está entero.
En una noche, probamos toda la historia del blend de Mendel y conseguimos una mejor impresión global.  Personalmente me quedo con las añadas frías, su concepto parece más sólido.  Sin embargo, cuando las añadas cálidas están jóvenes me gustan mucho porque te pasan por arriba.  En fin, hay un vino para cada consumidor y un momento para cada vino.  Afortunadamente hay quienes saben hacerlo bien y tienen la humildad para explicarlo.  Ya lo dije alguna vez, Roberto de la Mota brilla en el firmamento de los enólogos argentinos.

Una pequeña mirada al nuevo local de Mr. Wines



jueves, 9 de octubre de 2014

Los primeros 10 años de Familia Schroeder


Hace un mes la bodega Familia Schroeder festejó sus primeros 10 años y pude estar presente junto a otros invitados. Con los preparativos y la salida de la revista (afortunadamente, todo un éxito) no pude escribir nada al respecto, pero más allá de mis congratulaciones hacia la bodega (que las hice personalmente) aquí me interesa hablarles de los vinos que probamos en el festejo.
Esta familia de claro perfil emprendedor supo posicionarse fuertemente entre los vinos patagónicos con productos de alta calidad y grandes volúmenes de ventas, algo que a veces no va de la mano. Además, tienen una hermosa bodega con la particularidad de ser la única en el mundo que tiene un dinosaurio en exhibición (no Susana, no está vivo). Se trata del Panamericansaurus Schroederi, descubierto cuando se estaba construyendo la bodega.
En el evento en cuestión probamos solo lo mejor, la línea Barrel Fermented, el ícono Familia Schroeder y el espumoso Rosa de los Vientos.


Como su nombre lo indica, los Barrel Fermented tienen su fermentación maloláctica dentro de barricas, donde luego descansan unos 6 meses más antes de ser embotellados. El Saurus Barrel Fermented Pinot Noir 2011 me gusta mucho, no es el típico Pinot liviano y casi frágil sino que tiene un poco más de cuerpo y una cantidad de aromas que impresionan. Hay mucha fruta como la cereza y la frambuesa, con notas de vainilla y un lejano recuerdo a sandía. Un vino de rica estructura, buen peso en boca por ser un Pinot y largo final. Para tomar de a litros.
Este vino se complementa con el Saurus Barrel Fermented Malbec 2013. Básicamente la elaboración es similar, con un poquito más de crianza en las barricas. El resultado es un Malbec de buena tipicidad, ameno, de aromas florales y de frutas rojas. En boca es carnoso, joven y de final muy largo. Un gran acompañante, para disfrutar y descubrir capa tras capa.
El último de los tintos fue una novedad por su composición. El Familia Schroeder es el ícono de la bodega, creado a partir de lo mejor de cada añada. Por lo general, se realizaba a través de cortes variables de Pinot Noir y Merlot, pero para el Familia Schroeder 2011 el enólogo Leonardo Puppato prefirió un 100% Merlot. Se trata de un vino complejo, con una crianza de 18 meses en barricas nuevas de roble francés y que necesita abrirse en la copa. Pero está tan rico, da tanto placer beberlo que no le dabamos tiempo a que se mostrara con todo su potencial. Un vino que hará las delicias de muchos durante años, elegante y corpulento a la vez.


Para despedirnos había que brindar y qué mejor que hacerlo con su Rosa de los vientos, un rosé 100% Pinot Noir que comenté a fines del año pasado. De sutiles aromas a cereza, no busca el impacto de lo dulce y sorprende por su equilibrio. Para festejar estos 10 años la bodega acaba de lanzar en el mercado nacional un nuevo Brut Nature 60% Pinot Noir y 40% Chardonnay que será el compañero ideal del rosado. ¿Por qué? Porque está impresionante y lo voy a comentar en detalle la semana próxima cuando hable de los vinos elegidos para festejar los 3 años del blog y la salida de la revista.
Me gustan mucho los vinos de esta bodega y fue un honor haber podido formar parte de los festejos por su primera década haciendo vinos. La Patagonia Argentina tiene un potencial inimaginado de la mano de mil factores. Son un puñado de bodegas, pero hacen un trabajo firme de gran calidad, solo falta terminar de ser descubiertos por el gran público.
Cierro esta nota alzando mi copa por los vinos patagónicos, su presente y su gran futuro.

Roberto Schroeder dirige unas palabras a los presentes



miércoles, 1 de octubre de 2014

Ya salió la revista de Vinarquía


Amigos,

desde hoy les presento con mucho orgullo, y muchos nervios, la nueva propuesta de Vinarquía.  Desde este momento, además de ser uno de los blogs referentes del mundo del vino argentino, también seremos una revista digital gratuita, coincidiendo con nuestros 3 años de trayectoria.  Buscamos crecer, con una propuesta más abarcadora, original y profesional, pero manteniendo la esencia del blog que siempre fue la honestidad, la independencia y la libertad de opinión.
El blog seguirá existiendo y se sumará a él esta revista bimestral que contará con mayor pluralidad de voces y contenidos.  Nuestra idea es ir creciendo desde este humilde número 1 a una propuesta que englobe más temas como la gastronomía, el turismo y el estilo de vida.
La idea surgió hace un tiempo, luego se durmió y volvió a despertar hace tres meses casi como una obsesión.  No queremos revolucionar nada, no tenemos esas pretensiones.  Queremos ser otra voz, con suerte, una alternativa.
No los distraigo más.  Pasen, lean, disfruten y difundan si les gusta.



lunes, 29 de septiembre de 2014

Foto del mes


Cerramos septiembre con nuestra clásica sección de la Foto del Mes.  Esta vez nos llegó de la mano de Lucas Quiroga, enólogo de Bodegas del Fin del Mundo, quien nos envió una fotografía de sus amores: sus hijas y los viñedos de San Patricio del Chañar.
Lucas nos cuenta que aprovecha los domingos para salir a caminar con su familia por este rincón patagónico que lo enamoró.  "A este lugar lo considero un paraíso", nos confesó.



viernes, 26 de septiembre de 2014

El señor de las burbujas

Lo había visto un par de veces medio de lejos.  Su historia, sus laureles, sus vinos, lo precedían y no me animaba ni a saludarlo.  Prefería mantenerlo así y no llevarme una desilusión.  Hasta que pude almorzar con él para hablar de sus vinos y posteriormente asistir a una mini-clase.  Entonces me pude dar cuenta de cuán equivocado estaba en no haberme acercado antes a hablar con Pedro Rosell.


Aunque su modestia lo haga negarlo y bromear sobre el hecho, Pedro Rosell es quien más sabe de espumosos en Argentina.  Lo demuestra cada vez que descorchamos y a través de su trabajo docente.  Hace unos meses, su Cruzat Cuvée Réserve Rosé Extra Brut ganó uno de los International Trophy de la prestigiosa revista inglesa Decanter.  Ya no hablamos de una medalla de oro, sino de un Trophy; y tampoco cualquier Trophy, sino un International, o sea que está entre los mejores del mundo por menos de U$S25.  Si necesita saber quién es Pedro Rosell, descorche uno de estos.
Invitados por Lo de Joaquín Alberdi, muy linda y surtida vinoteca de Palermo, pudimos participar de una íntima charla con este maestro, que nos dio una clase magistral sobre espumosos probando los vinos base y el producto terminado.  El método champenoise (con el que se producen los mejores vinos de este tipo) requiere de dos fermentaciones, una en los tanques donde obtenemos un vino base y otra en la botella con el agregado de levaduras.  Estos vinos base son vinos muy chatos de aromas, bastante anodinos.  “La champañización exagera los aromas”, explica don Pedro y critica a las bodegas que ante cualquier vino que no les sale como quieren lo champañizan.  Un mal vino base, dará un mal espumoso.
Probamos las bases de todos sus vinos y entendimos las diferencias entre ellos.  Los Clásico provienen de Luján de Cuyo  Tras la fermentación inicial, permanecen un año en tanques de acero inoxidable en contacto con levaduras.  Luego pasarán otro año en botella sobre borras para la segunda fermentación.  La línea Clásico incluye un Rosé y un Extra Brut, son vinos más simples, de aromas abundantes y, por lo mismo, compradores, gustan a un público amplio.


Todos los vinos de Cruzat son cortes variables de Pinot Noir y Chardonnay.  Como somos consumidores inquietos y ávidos de novedades preguntamos por qué no de otras cepas.  Pedro Rosell nos contesta con una anécdota, como hará durante toda la charla: en sus tiempos en Navarro Correas hizo micro-pruebas con una decena de varietales y los puso a ciegas ante los miembros de la bodega.  Dejando de lado las muestras “infames”, las que más gustaron fueron las de Pinot Noir y Chardonnay.  Son las que mejor se prestan para esto y las que más aguantan las largas guardas y fermentaciones.  Caso cerrado para don Pedro.

Tiene 78 años recién cumplidos, viaja constantemente para presentar sus vinos, sigue trabajando en los viñedos y en la bodega.  Posee una energía increíble y mantiene su mente ágil a fuerza de buen humor y crucigramas (siempre tiene una revista en el bolsillo).  Estudió con Emile Peynoud, padre de la enología moderna, e incluso le preparaba algunos vinos de expedición (son lo que se le agrega a los espumosos para darle el grado de azúcar final y reponer lo que se pierde en el encorchado).  Esto último creo que no lo podía decir, pero habla de lo que sabe de enología.  No parábamos de preguntarle cosas y él amablemente explicaba.  Por ejemplo, que las levaduras seleccionadas de Champagne son más caras pero garantizan que no se produzcan histaminas en el vino resultante, lo que nos daría dolor de cabeza.  Así, cuidando todos los detalles, hace su trabajo.
Finalmente probamos los Cuvée Réserve.  Sus uvas provienen de San José, cerca de Tupungato en el Valle de Uco, y pasan casi dos años en tanques de acero inoxidable y dos años sobre borras en botellas.  Se diferencian de la otra línea en la complejidad, elegancia y acidez.  Son menos intensos, pero muy refinados.  “El Pinot Noir consigue complejidad a los cuatro años” nos cuenta el maestro y tiene razón, no solo hay aromas de cereza en su premiado Rosé sino también hojas de tomate y algo de flores.  La línea Cuvée es pura delicadeza.  Entre ellos, su Nature me gusta mucho, por su complejidad, fruta tropical y sensaciones. 
Antes de irse nos deja otra lección.  Esta vez sobre defectos del vino.  Dejamos menos de 10 minutos una copa al sol  a pesar de estar nublado.  El resultado, nuestro espumoso olía a cebolla podrida.  Es la llamada “Enfermedad de la luz”, hagan la prueba.

Ahora Pedro prepara el inminente lanzamiento de dos Millésimé que viene guardando desde 2005 en las cavas de Cruzat. Por supuesto, esperamos ansiosos poder probarlos.  Es el detalle que necesitaba una trayectoria brillante, la de un hombre que todo el mundo reconoce y aprecia.  Un maestro.

Mi selfie con Pedro Rosell, Inés González y Joaquín Alberdi