martes, 24 de mayo de 2016

Vinos para seguir apostando

Hace exactamente un año Fernando “el Flaco” Gabrielli subía una foto a Twitter de un vino que nadie conocía. Me gustó la etiqueta y le escribí para saber más, entonces me contó que era un proyecto que tenía con Pepe Reginato, pero que fuera discreto porque todavía no era nada oficial. Ahí me enteré de la relación que tiene él y su familia con el turf y que es la voz del hipódromo de Mendoza. Hice mis aportes sobre las etiquetas y ahí quedó la cosa.
Para fin de año ya fueron apareciendo tímidamente sus vinos y todos los enófilos sabíamos de su existencia y queríamos probarlos. Ahora, justo a un año de esos mensajitos, pude probarlos en lo de Mr Wines, aunque confieso que tenía miedo de que no quedaran más porque se vendieron muy bien.
Ver todo el line up de los Relator impresiona un poco. Finalmente no fue un único vino, sino ocho y eso se lo debemos un poco a Pepe Reginato que se enganchó y brindó su apoyo al proyecto para que saliera con todo.


Para ir abriendo boca, arrancamos con El Relator Sauvignon Blanc 2015, un SB herbal, fresco y liviano, de largo final y grato regusto que viene de Agrelo. Me gustó mucho y me pareció ideal para una entrada, para “la previa”.
Luego llegaron los tintos y Gabrielli nos confesó su predilección por sobre los blancos y también que los vinos se ajustan a su paladar, a lo que a él le gusta. Su Relator Malbec 2015 y su Relator Cabernet Franc 2015 provienen de La Consulta e integran un dúo juvenil de pura expresión varietal y frutada. El Malbec abunda en fruta roja y taninos delicados, bien moderno y disfrutable. El “beso de madera”, como le dice Reginato a sus tres meses de barricas usadas, le da el toque final. El Cabernet Franc es jugoso, con mucha expresión frutal y herbal. Tiene un perfil más intenso que el Malbec, ideal para el público que añora los vinos potentes.
A El Relator Cabernet Sauvignon 2015 le sentí un estilo no tan Nuevo Mundo, sino algo más tipo bordelés moderno. Igual que el Sauvignon Blanc también proviene de Agrelo, pero a este el enólogo le dio el doble de “besos de madera”.
Los vinos del Flaco están llenos de homenajes y guiños. Por ejemplo, la estética de las etiquetas está inspirada en las chaquetillas que usan los jockeys de sus caballos o los de su abuelo. Y es al abuelo Mario a quien quería hacerle un homenaje especial porque le legó su pasión por el vino y “los burros”. Así nació El Relator Tempranillo 2014, a base de la cepa favorita de don Mario Gabrielli. Acá la carga de madera es más importante: 16 meses de barricas, 30% nuevas. Muestra mucha tipicidad, se reconoce el Tempranillo, y en boca se siente intenso. La guarda lo irá afinando, como los buenos exponentes de esta cepa y me parece una buena opción para guardar.
Cerramos la tanda de tintos con otro de los guiños al mundo turfístico y gran revelación en el Special Report de Tim Atkin por los 92 puntos conseguidos: El Relator Gran Premio 2013. Se trata de una cofermentación de Malbec y Tempranillo por partes iguales, con una crianza de 9 meses de barricas (10% de primer uso y 90% de segundo uso). Tenemos que coincidir con Atkin con este vino. Se muestra armónico, de aromas interesantes donde el Tempranillo se impone bastante y una estructura marcada pero agradable. Hay un gran potencial aquí.
El cierre de la noche fue con los espumosos, la especialidad de Reginato. Ya sabiendo que provenían de sus manos esperábamos Nuevo Mundo, fruta, frescura… y no nos equivocamos. El Relator Extra Brut Charmat está elaborado con uvas 60% Chardonnay y 40% Chenin, una combinación que le gusta mucho a Pepe. Pura expresión frutal y gran balance para un Charmat de los buenos.
El final de la cata fue con el voluptuoso Relator Pinot Noir Champenoise. Elaborado con un 85% de Pinot Noir de Agrelo y un 10% de Chardonnay y 5% de Chenin de Tupungato, reposó 18 meses sobre lías. El resultado es una burbuja fina, el color bien arriba, cerezas en la nariz, mucha frescura y un muy buen balance.
Sinceramente sus vinos están muy bien y se han vendido magníficamente según sus creadores. Me parecieron vinos agradables, con buena tipicidad y cada uno con un precio acorde a lo que transmite. El proyecto recién arranca y va a seguir con fuerza aparentemente. “Vamos a seguir apostando” expresó el Flaco Gabrielli para cerrar y creo que es la analogía burrera que mejor lo resume todo.



viernes, 20 de mayo de 2016

Pasado, presente y futuro de los Lupa


Juan Pablo Lupiáñez está en el mundo del vino prácticamente desde la cuna. Su familia está ligada a la producción de uva y él trabajó muchos años para bodegas llevando un trabajo administrativo y contable. Siempre se mostró reacio al verso y la manipulación del mundo del vino, el “piripipí”, como le decía Brascó. Su lugar menos pasional con lo producido lo hacía ver cuánto había de mentira tras los nombres rutilantes y los puntajes. Porque tras todas esas campañas de marketing estaba el trabajo de cientos de hombres y mujeres anónimas. Y eso quiso dejarlo claro cuando hizo su propio vino. “Un vino para ser tomado, no para ser puntuado” nos dirá mientras nos sirven la primera copa de la minivertical que armó en Buenos Aires.
Conocí a Juan Pablo Lupiáñez a través del proyecto de Topo Wines que he comentado en varias oportunidades en el blog. También había tomado su vino, el Lupa Malbec, aunque nunca salió una nota específica y tampoco conocía mucho de su historia. La uva proviene de sus fincas de Altamira, donde hay viñedos de Malbec de entre 20 y 60 años de antigüedad. Esta uva siempre se vendió a distintas bodegas, pero en 2009 Juan Pablo decidió guardarse la cantidad necesaria para llenar una barrica y ver qué salía. Él no es enólogo, ni agrónomo, pero trabaja desde hace tanto en esto y tiene tantos amigos en el medio que ayuda y osadía no le faltaron. De aquel 2009 recuerda que se apuró mucho en embotellarlo y que a partir de la cosecha 2010 empezó a tomarse más en serio (y con más paciencia) la elaboración de su vino. Hoy los guarda entre 19 y 22 meses en barricas de varios usos y cada vez le sale mejor.
Así nació el Lupa, un vino que hace honor al apodo que lo acompaña desde la secundaria y que es la realización de su propia visión sobre la noble bebida. En su etiqueta hay una serie de palabras tachadas con todo lo que Juan Pablo no quiere para su proyecto personal: asesor, global, marketing, complejo, enólogo top, puntaje.
En su reciente paso por Buenos Aires pudimos probar la añada 2012, de la que quedan pocas botellas, la 2013, actualmente a la venta, y la 2014, embotellada prácticamente para este evento.
El Lupa Malbec 2012 mostró un perfil de fruta madura, algo de evolución y mucha complejidad de aromas que dejan descubrir el terruño. Intenso y largo, la madera juega un rol bastante activo sin que sea algo malo. Seguramente tiene para varios años más por delante.
El Lupa Malbec 2013 fue mi favorito. Más sutil en muchos aspectos, con una nariz más apagada, pero con menos carga de madera y más presencia de la paleta de aromas que brinda Altamira. En boca es de paso más fluido y de final intenso. Se nota un cambio de rumbo hacia una expresión más simple, fresca y elegante.
El Lupa Malbec 2014 sigue el camino que notábamos con el 2013, con la fruta más marcada, muchas sutilezas y notas del terroir. La acidez se vuelve en este más vertiginosa y el vino en general más elegante. Necesita un tiempo para acomodarse en botella, pero estará a la altura del 2013 o más.
No les extrañe encontrarse cada vez más seguido con sus vinos. Ya tienen distribución en Buenos Aires y la producción va en aumento. Personalmente, cada vez me gusta más el perfil que van tomando, una tendencia hacia el frescor, la expresión del lugar y la elegancia. Alexander Pope dijo alguna vez que “las más grandes lupas del mundo son los ojos de un hombre cuando miran su propia persona”. Creo que Juan Pablo Lupiáñez se miró a sí mismo, su historia y experiencia e hizo el vino que tenía adentro.

lunes, 16 de mayo de 2016

Yacu, vinos en formato individual


Todos sabemos y experimentamos el cambio de los hábitos de consumo de bebidas alcohólicas. La estadística nos indica que el consumo de vino per capita ha descendido en los últimos 50 años a un tercio de lo que era, por ejemplo. Si bien hay múltiples factores que intentan explicarlo, las nuevas conformaciones familiares son un aspecto que muy pocas veces se tiene en cuenta. La familia también ha cambiado en ese período de tiempo y hoy, además de la familia tipo y las familias extendidas, encontramos hogares monoparentales, unipersonales y de parejas sin hijos. También los hábitos de consumo cambiaron en estas familias y no es raro que solo uno de sus miembros beba vino.  Lejos estamos de esa imagen de nuestros padres y abuelos comprando vino en damajuana. 
Por otra parte, un sector de los consumidores y sus hábitos han cambiado, volviéndose más exigentes. Apelando a ellos el mercado ha ido buscando soluciones a uno de los problemas más graves con que se encuentra ese público: la oxidación de su vino. Parece una cuestión banal, pero si es una sola persona la que consume en la casa abrir una buena botella se reserva para los fines de semana. Quien descorcha hoy y solo consume una o dos copas porque al otro día madruga o porque prefiere la moderación, sabe que su botella no sabrá igual mañana y que no tiene futuro más allá de unos días.
Pensando en eso surgieron los formatos Bag in Box y Portion Pack, recién llegado al país. El portion pack sería un formato individual, cuyos 250 ml. te permiten beber una copa bien cargada o dos copas más pequeñas. Los pioneros en el mercado nacional son los vinos Yacu que elabora la empresa El Carmen, conocida por los jugos Citric, líderes en su sector. Asesorados por Fabricio Portelli y la empresa Tetra Pak se lanzaron con esta iniciativa que busca revolucionar el consumo de muchos hogares.


Personalmente me acerqué a estos vinos con el prejuicio del envase, pero hace mucho que aprendí a no juzgar por la etiqueta sino por el contenido y terminé gratamente sorprendido por la calidad encontrada. Hasta ahora han sacado tres vinos, un Malbec, un blend de Malbecs y un Torrontés, todos con uvas provenientes de valles de altura, concretamente Valles Calchaquíes y Valle de Uco. Como explica el amigo bloguero Nicolás Orsini: "La enología está a cargo de Tania Höy, quien elabora los vinos jóvenes (Malbec y Torrontés 2015) con uvas de la Finca de los Padilla en Santa María, y fue la que elaboró el blend Malbec 2014 con vino de esa misma finca, más un Malbec de Colalao y otro del Valle de Uco elegidos con el asesoramiento de Pancho Lavaque. Luego los vinos se fraccionaron en Tucumán."

Yacu Malbec 2015. El Malbec de empaque rojo es un vino de estilo simple, sin que esto sea algo negativo. Sus aromas a fruta madura y un leve toque especiado, sumado a una agradable y buena estructura lo vuelven un vino muy versátil. Muy bien para el estilo de Malbec joven y para el rango de precios.

Yacu Malbec Blend 2014. Sus aromas a fruta roja y leve toque floral recuerdan a los viñedos del Valle de Uco. Se muestra más interesante que el anterior con linda estructura, agradable, pero con carácter y buen final. Puesto a ciegas puede desbancar a más de uno de precio superior.

Yacu Torrontés 2015. Un buen exponente varietal de los Valles Calchaquíes. La bodega lo describe muy bien como "de paladar fresco y ágil, con buen cuerpo y sabores típicos."

Su llegada a las góndolas es inminente y tendrán un costo de entre $25 y $29.
Una nueva opción para elegir que suma diversidad y que tendrá un porcentaje del público consumidor dispuesto a dejar prejuicios de lado y beber una copa.



lunes, 9 de mayo de 2016

3 Malbec recomedados + yapa

La semana pasada decía que a veces estaba cansado de tanto Malbec, pero nos sale tan bien que es imposible no volver sobre él una y otra vez... y siempre volver a quererlo.  Por eso, porque nos gusta, porque nos sale bien, porque hay muchos por conocer van los siguientes recomendados entre los que tomé en los últimos tiempos.


Pocos nombres son tan conocidos y respetados en el mundo del vino argentino como el de José Pepe Galante.  Viene haciendo vinos desde hace unos 40 años, gran parte de ellos como jefe de enología en Catena Zapata y actualmente en Salentein.  Finalmente el gran Pepe Galante tiene sus propios vinos y lo vive como la consagración de semejante trayectoria.  ¡Y qué consagración! con su Puramún Malbec 2013 hizo un gran Malbec con uvas provenientes de tres zonas del Valle de Uco: La Consulta, Eugenio Bustos y Chacayes.  Sus aromas recuerdan la ciruela madura acompañada de toques especiados y florales.  Al beberlo se lo nota fluido, con buenos taninos, pero no invasivos.  Un vino moderno, de paso sedoso y ágil, pero con un potencial de guarda muy bueno por su estructura y sus 12 meses en barricas francesas (50% nuevas).


El año pasado empezó un proceso de renovación estética y conceptual en la bodega Andeluna.  En esta oportunidad probé el Andeluna 1300 Malbec 2014, perteneciente a la línea de vinos jóvenes de la bodega.  En esta buscan la expresión varietal y del terruño con nada o muy poca madera, por ejemplo para este Malbec Manuel González decidió darle un toque de 6 meses en barricas de roble nomás.  Apenas descorchado aparece un aroma láctico muy agradable y luego la fruta roja del estilo que tan bien sabe dar el Valle de Uco.  Sin embargo, en boca me gustó más, se lo sintió balanceado, agradable y de buena acidez.  Muy buena relación precio/calidad como toda esta línea de la bodega.


Los invito a ir del Valle de Uco en un vuelo a Salta.  Más precisamente a la zona alta de Cafayate, a unos 1800 metros sobre el nivel del mar.  De allí vino este Piattelli Reserve Malbec 2014, un salteño de ley.  
Inicialmente se nota la expresión propia de los vinos de la zona y luego aparece la ciruela más algunas notas de la crianza (9 meses en barricas francesas).  En boca es intenso, complejo y completo.  Un gran compañero de comidas potentes, ideal para este invierno y un par más.  Alejandro Nesman está sabiendo domar esa cuesta inhóspita y le salen tremendos vinos como este Malbec.

La yapa
Banco mucho los proyectos Bag in Box.  No es raro tener en mi casa alguno para el vino de todos los días.  Una vez abierta la "cajita" dura cómoda 3 semanas sin perder calidad y por eso es una gran opción para no tener que abrir una botella que al otro día ya no está tan bien.  Además el Bag in Box tiene el punto a favor de ser más económico que la misma cantidad de litros en botella.
En esta oportunidad probé el CarinaE Malbec 2014 Bag in Box.  Proviene de Maipú y su perfil es de frutas rojas y ciruelas maduras.  Un vino juvenil, fácil de beber y muy gastronómico.  Recomiendo beberlo un poco más frío que lo que sugiere la bodega.




lunes, 2 de mayo de 2016

3 recomendados para paladares cansados

Nos gusta el Malbec, lo que significa y representa, nos gusta cómo se adapta a nuestra gastronomía, conocemos las mil caras que nos dan los terruños argentinos y sin embargo podemos sentirnos un poco saturados de él. Alguien dice “Malbec” y ya te viene una sensación y sabores familiares a la boca. Para contrastar un poco recurrimos a otros cepajes tratando de limpiar un poco el paladar y cambiar el chip hasta abrir la próxima botella del querido Malbec. Ahí le pedimos perdón y volvemos a enamorarnos de él. Una relación tempestuosa, digamos.
Para cuando te den ganas de elegir otras cepas u otros estilos hay tres vinos que probé recientemente y creo que cumplen con la propuesta. Al menos tratarán de espabilarnos un poco.


Para los que buscan un estilo moderno sin apartarse tanto de sabores y aromas conocidos el Críos Torrontés 2015 puede andar muy bien. El 70% de su uva proviene del Valle de Uco y el 30% restante de Cafayate, logrando una expresión muy particular. Sus aromas recuerdan a las flores blancas, acompañadas de notas cítricas y de miel. En boca vuelven a aparecer los cítricos con algo de manzana y transmite una sensación fresca y que llena bastante la boca. Un vino que respeta el varietal con todo lo que tiene para decir, pero con un giro que lo vuelve moderno y le quita lo excesivo que suele tener el Torrontés. Una vez más Susana Balbo vuelve a mostrar la mano que tiene con la cepa.
Si querés probar un blanco diferente, con un giro novedoso podés ir para el lado de Las Perdices Sauvignon Blanc Fumé 2015. El Fumé Blanc fue una creación de Robert Mondavi, uno de los padres fundadores del vino norteamericano moderno, quien en 1968 puso a criar un Sauvignon Blanc en barricas y creó el estilo. En nuestro país Las Perdices es una de las pocas bodegas que se atreve a hacerlo y deja descansar su vino por 6 meses en barricas nuevas de roble francés. Sus aromas van para el lado cítrico, con algo de durazno y detalles tostados. En boca se percibe más el pomelo rosado y esas fugaces notas de crianza, pero lo más interesante son las sensaciones que aporta la madera: algo de untuosidad, sin exagerar, complementando la buena acidez y dejando un largo regusto.
Y si hablamos de correr nuestro paladar del clásico estilo argentino de tintos no hay nada mejor que un Pinot Noir. Su estilo delicado y sus sutilezas hacen que me desconecte de la locura diaria. Y el Domaine Bousquet Pinot Noir Reserva 2014 cumplió bien con la misión. Tiene muy buena tipicidad de aromas, con cereza, frambuesa y esa notita verde tan características. En boca todavía se muestra intenso, con una entrada apenas dulce, buena acidez y un largo final que nos deja un regusto de cereza. Este Pinot Noir de Tupungato está super disfrutable hoy y calculo que en unos meses, incluso un año, estará mucho mejor, con sus taninos más pulidos.

Hay muchas más recomendaciones para paladares cansados.  Algunas las mencioné en una nota anterior (Por un camino alternativo)  y otros, todavía más jugados, los dejo para más adelante.



jueves, 28 de abril de 2016

Misterio develado: Mis notas ahora también en Pausa Magazine

Algunos de los más cercanos y algunos de los que saben leer entre líneas este blog han notado que últimamente me hacía el misterioso, que hablaba de nuevos proyectos y de falta de tiempo, pero no podía adelantar nada.  Finalmente, llegó el día de develar el misterio y contarles que además de Vinarquía voy a estar escribiendo para Pausa Magazine, el blog de la vinoteca Tonel Privado.
Esto empezó hace ya varios meses, preparando notas, pensando qué contenido podría interesarle a este nuevo público (que en parte es el mismo).  Afortunadamente, me dieron vía libre para escribir sobre lo que quiera, sin obligaciones comerciales ni temáticas.  Porque esta web no está pensada como un canal de ventas de la cadena de vinotecas sino como un espacio de difusión.
No solo es un nuevo proyecto paralelo a este blog (que seguirá saliendo, claro) sino además un reconocimiento a estos cuatro años de trabajo en la web.

No les quito más tiempo, los invito a leer un poco de Pausa Magazine.


miércoles, 20 de abril de 2016

Una porción de Francia a bordo

Paolo Basso en acción en Buenos Aires

Paolo Basso nació en el norte de Italia y se crió en Suiza, dice que ese doble origen le hizo encarar el mundo del vino con todo el romanticismo y apasionamiento italiano, pero con la constancia y precisión de un reloj suizo. Su carrera empezó por el lado de la hotelería y llegó a los vinos como consecuencia de ello. Trabajando en una comercializadora pudo probar vinos de todo el mundo y en especial identificarse con “la mística del vino francés”. Poco a poco se fue formando en el campo de la sommelierie y logró el título de Mejor de Europa en 2010 y Mejor Sommelier del Mundo en 2013. Este año, Paolo dejó su corona en manos del sueco Jon Arvid Rosengren , en el marco del Concurso Mejor Sommelier del Mundo 2016 que se llevó a cabo en estos días en Mendoza.
El prestigioso reconocimiento le abrió muchas puertas y hoy hace asesorías, elabora su propio vino y también elabora la carta de vinos de Air France junto a los periodistas Michel Bettane y Thierry Desseauve. Aprovechando que estaba en el país por su rol como jurado del concurso, la compañía aérea realizó una cata de los vinos de la clase Business guiada por su creador. Poder disfrutar los vinos con su guía fue muy interesante porque nos explicó cómo hacen la selección (que se renueva cada dos meses) y mostraba su capacidad de catador veloz y acertado.
Air France no solo lleva el nombre de su país, sino que además lleva la gastronomía francesa como una bandera que recorre el mundo. Con el lema “Francia en el aire” su menú se basa en la comida francesa y todos sus vinos también lo son, mostrando una diversidad de la que pueden hacer gala y la
coherencia que toda aerolínea de bandera debiera tener.


En todas las clases de Air France se sirve Champagne, siendo la única del mundo que lo hace. Además, en las clases Economy y Premium Economy la compañía ofrece blends especialmente hechos para ellos. En la clase Business se busca mostrar la diversidad de los viñedos franceses y en La Première el énfasis está en la excelencia con Champagnes como Krug u otros vinos como Domaine de Chevalier Pessac-Léognan.
La cata en un avión no es igual a la cata con los pies sobre la tierra. El servicio de a bordo tiene sus particulares incidencias, además la presurización, la falta de humedad o el aire acondicionado pueden modificar nuestras percepciones. Eso es algo que Paolo debe tener en cuenta, buscando vinos poco estructurados y de acidez media.
Gracias a los malabares de los encargados de prensa de Air France pudimos catar los vinos de la clase Business perfectamente maridados con los platos que preparó Olivier Falchi, Chef Ejecutivo del restaurante Le Sud, en el hotel Sofitel Buenos Aires Arroyo. Olivier mantuvo largas conversaciones con Paolo Basso para lograr combinar los platillos a la perfección y creo que lo logró.
Nuestro amuse bouche fue una Trilogía de langostinos que acompañó de maravillas al Champagne Drappier Blanc de Blancs Brut. El Drappier trae buena fama a cuestas y la demuestra con muy buen volumen en boca, ese particular balance de Champagne y un largo regusto.
La entrada de Blinis de salmón fue acompañada de un Louis Latour Poully-Fuisse 2013. Este ilustre establecimiento en el departamento de Beaune tiene una fuerte presencia en el sur de Borgoña, donde el Chardonnay es rey. Basso dijo que “en esta cosecha, el productor logró una opulenta interpretación de esta gran cepa. Se trata de un vino floral con poderosos aromas que se confirman en boca con elegancia”. Me gustó su estilo redondo y casi cremoso, que acariciaba el paladar
Los principales llegaron de mano de los tintos, uno de Languedoc, al sur de Francia, y finalmente un Médoc, en el corazón de Bordeaux. Primero Olivier nos presentó un sabroso Cannelloni a la mousseline de ave que acompañamos de un Château La Sauvageonne Terrasses du Larzac Gran Vin 2012. Este blend de Syrah, Grenache, Carignan primero mostró notas de la crianza en barricas y luego fue dejando sentir sus notas frutadas y algo especiadas. Su buen balance general no desentonó para nada con lo delicado del plato.
Cerramos la experiencia culinaria con un Filet de lomo grillé y papas bouchon acompañado de un típico bordelés: Château Rollan de By Médoc 2010, uno de “los flechazos” de Paolo Basso para esta gama de precios. Es un vino “compacto”, con taninos intensos, pero redondeados y de largo final. Gran añada según nos confiaron.
Antes de irse rumbo a Mendoza, Paolo nos explicó que desde que uno sube a un avión de Air France debe sentir que está en Francia y ese es parte de su trabajo. Con el menú y la carta de vinos que armó “no encuentro mucha diferencia entre el cielo y el suelo, es uno el que cambia”.

Santé

Nuestros anfitriones: Jean-Luc Mévellec (Gerente General de Air France), Paolo Basso y el Gerente de Sofitel Arroyo