martes, 18 de julio de 2017

A resguardo de los Aliados y de los Nazis


Cuando a principios de 1945 las tropas Checoslovacas se iban haciendo con el control de su país muchos checos que habían colaborado con el régimen nazi huían temiendo represalias y castigos. Los propietarios del castillo de Becov Nad Teplou se contaban entre ellos y no querían que algunos objetos preciosos que atesoraban cayeran en manos soviéticas o americanas así que los escondieron antes de huir a Bélgica.
Durante 40 años los tesoros de los Beaufort-Spontin permanecieron ocultos en la capilla del castillo hasta que un cazador de tesoros norteamericano pidió permiso al gobierno de la Checoslovaquia comunista para hacer una búsqueda en el lugar. Las autoridades iniciaron un rastrillaje del lugar antes de que llegara el investigador y descubrieron uno de los tesoros más importantes del arte medieval: el relicario de San Mauro. Como diríamos por estos lares, levantó la perdiz y se quedó sin el tesoro.
Sin embargo, había algo más en ese sótano que la policía soviética despreció y puso en unas cajas: 133 botellas de vino del siglo XIX. Las botellas permanecieron “enterradas” unos 30 años más, hasta que en mayo de este año fueron nuevamente halladas y anunciada su puesta en subasta.
El tesoro es quizá menos importante que el relicario del que hablábamos pero cualquier enófilo quedará impresionado ante los nombres: Château d’Yquem 1896, Pedro Ximénez 1899, Corton Charlemagne 1892, Oportos de la misma época y las tres últimas Château d’Yquem 1899 de las que se tenga conocimiento. El valor asciende al millón de dólares y los vinos, probados a través del sistema Coravin que permite extraer líquido sin abrir las botellas, están en grandes condiciones.
Distinta fortuna siguieron los vinos que se encontraron en la casa de Tim Woodall, un inglés de Saffron Walden, Suffolk. Haciendo algunos arreglos en su jardín se vio de pronto frente a una pieza de artillería sin explotar de la Segunda Guerra Mundial. Rápidamente dio aviso a la policía y la brigada antiexplosivos hizo una detonación controlada para terminar con la amenaza. Mientras tanto Mr. Woodall seguía los pormenores que se sucedían en su jardín a distancia prudencial. De repente uno de los miembros del escuadrón avisa por radio que al estallar el artefacto quedó al descubierto un antiguo refugio antibombardeos, muy comunes en los jardines británicos durante la guerra. Para sorpresa de todos dentro del bunker había gran cantidad de vinos franceses de la década de 1930, pero el peculiar hallazgo no venía solo. También quedaron al descubierto otras dos piezas de artillería que debían ser destruidas inmediatamente. La prioridad era detonarlas, así que se lo hizo sin demoras provocando el derrumbe del refugio y la destrucción de todas las botellas.
Dudo mucho de mi suerte para hallar vinos enterrados u olvidados en el sótano de la casa de mis abuelos, pero por las dudas voy a pegar una ojeada más atenta. A lo sumo conseguiré un rico vinagre con sabor a otra época.



viernes, 14 de julio de 2017

Vinografía: Domaine Bousquet Pinot Gris 2016


Precio sugerido al 1/4/2017: $299

martes, 11 de julio de 2017

¿Vino de dónde? 5 lugares que no sabías que producen vinos

Viñedos de Montmartre.  Foto vía: Wikimedia Commons

París: el viñedo secreto
Que Francia es el sinónimo del vino lo sabemos todos, pero que se produzcan vinos en el centro de París es algo que muy pocos saben y muchos menos disfrutan.
En tiempos de los romanos las colinas del actual barrio de Montmartre estaban plantadas con viñedos y de allí salían vinos para abastecer a la incipiente París. Con el crecimiento de la ciudad y el desarrollo de zonas más aptas, los viñedos fueron desapareciendo hasta casi no quedar vestigios de ellos. Sin embargo en 1930 un grupo de artistas decidieron rescatar el último viñedo de París, de escasos 1556 metros cuadrados. De allí salen cada año 1500 botellas de medio litro de Gamay y Pinot Noir que se venden en su propia fiesta de la vendimia. Las botellas vienen con dibujos de artistas locales y el dinero recaudado tiene fines benéficos.


Foto vía: Travel to Thailand

Tailandia: cosechando a lomo de elefante
La planta de la vid puede crecer prácticamente en cualquier clima. Nosotros la estresamos para que dé mejores uvas, pero en un ambiente tropical puede dar dos o tres vendimias anuales. A los tailandeses eso no los preocupa y desde hace unos 20 años están apostando fuerte por vinos de calidad.
Tailandia es un país principalmente cervecero, pero se hizo una fuerte inversión y se llevó a enólogos europeos para que los asesoren. Saben que no pueden competir con los grandes vinos del mundo, pero han logrado alcanzar una calidad altísima para el sudeste asiático y sus vinos se sirven en Thai Airways y reuniones de jefes de estado.
Las cinco o seis bodegas existentes eligieron las alturas de las montañas para ganar amplitud térmica y plantaron principalmente Chenin Blanc, Syrah y algo de Tempranillo. Gran parte de su éxito se debe al turismo que recorre las bodegas, en especial en época de la vendimia que se hace a lomo de elefante o en bote porque muchos viñedos son pequeñas “islas”.

Foto vía: Flickr

Japón: el paciente silencio oriental
Los nipones ya hacen whiskys de calidad internacional, no era de extrañar que se tiraran a hacer vinos, más sabiendo que el país abarca las latitudes de toda España y Francia.
Lo que muchos no saben es que la planta de la vid se conoce en Japón desde hace unos mil años y llegó allí desde el Caúcaso a través de la Ruta de la Seda. Esas cepas sin identificar se habrían mezclado con variedades locales y así nació la Koshu. Se trata de una uva blanca que se cultiva en la Prefectura de Yamanashi, al sur de Tokio. Los vinos Koshu (el estilo se llama igual que la uva) son dulces y delicados, ideales para acompañar su gastronomía. Durante años se los consideró de baja calidad fuera de Japón, pero la crítica norteamericana empezó a poner un ojo sobre ellos y han recuperado el lugar que parecen merecer.

Coddington vineyard, Inglaterra. Foto vía: Wikimedia Commons

Inglaterra: a merced del cambio climático
La mención de Inglaterra en esta lista no debería sorprenderlos. Los primeros viñedos los plantaron los romanos que sembraron todo Europa con sus uvas. Pero a pesar de poseer buenos suelos y una gran afición por el vino, los viñedos ingleses prácticamente desaparecieron hacia la Primera Guerra Mundial cuando fueron dejados de lado para sembrar granos. Los viñateros ya venían castigados por malas políticas impositivas y el hecho de estar a merced de un clima difícil.
En 1952 John Edginton volvió a plantar vides en Inglaterra y a experimentar cuál era la mejor forma de llevar sus viñedos. Fue un pionero que luchó contracorriente, pero su ejemplo cundió y para la década del 70 hubo un boom de plantaciones que llegaron al pico de 400 viñedos en los años 80. Aunque muchos desaparecieron hoy se registran unas 1500 hectáreas.
El empujón más reciente para los vinos ingleses llegó con el siglo XXI: el aumento de la temperatura global mejoró drásticamente las condiciones de producción. Por otra parte los mismos ingleses están interesados en el vino local y sobre todo en sus sparkling wines que ya se están colocando entre los mejores de Europa.

Uvas en Rift Valley Winery, Naivasha, Kenya. Foto vía: Kenya Wines

Kenia y Ecuador: vinos entre dos hemisferios
Termino la serie con una yapa, pero de latitudes y características similares. El ecuatoriano Guillermo Wright pensó que “si se podía cosechar uvas de mesa, también era factible obtener uvas de vino” y decidió arriesgar una pequeña parcela de terreno con variedades que funcionaban bien en Brazil y Argentina. Efectivamente las plantas se adaptaron tan bien que tienen dos vendimias anuales. Es que el clima tropical hace que la planta crezca de manera desmesurada y tienen que hacer grandes esfuerzos para controlarla. Tan mal no les está yendo, su vino Enigma ganó una medalla de oro en Vinandino 2009, concurso que se celebra en nuestro país.
A los keniatas las cosas les iban un poco peor. Además del clima enfrentan inconvenientes como las plagas y la ausencia total de cultura vínica que llevó a los medios locales a hablar de “Cabrenet Sourvignor”, “Chardonney” o “Cheny Blanc”. El giro lo dio el enólogo sudafricano James Farquharson que llegó a las orillas del Lago Kaivasha en 2007 y ya para 2010 producía 88.000 botellas de un vino decente. Su secreto era el savoir faire aprendido al sur del continente.



viernes, 30 de junio de 2017

#MiPrimeraVez: un error que me hizo odiar el vino hasta que…

Tiempo atrás, recorriendo bodegas y enamorándome del vino

Mi primera vez con el vino fue bastante lejana y accidental. Esa costumbre de “mancharle” un vaso de soda a los niños no está arraigada en mi familia, más bien todo lo contrario. Sin embargo, ahora que escribo sobre vinos la memoria me trae palabras y escenas que creía borradas: una comida de invierno con vino caliente, la presencia infaltable de la damajuana en cada comida y el vendedor de vino de la vuelta que terminó cartoneando en 2001 y del que alguna vez espero contarles la historia.
En los ’80 todavía se arrastraba la tendencia del vino blanco originada en los ’70, cuando se los consumía en mayor proporción que los tintos. Yo tendría 8 o 9 años y mi único contacto era acarrear alguna damajuana de vez en cuando. El tema con estos botellones de 5 litros era que no entraban en la heladera y para tener un blanco fresco había que tener siempre una jarra en la heladera. Yo y mi hermano tomábamos jugo de manzana que se servía de una jarra exactamente igual. Se imaginarán entonces que el error podía llegar en cualquier momento y así pasó. Una tarde me equivoqué de jarra y tomé mi primer trago de vino.
Dos conclusiones me quedaron de esa tarde. Primero, que el vino no me gustó; segundo, que algunos blancos de esa época tenían un color tan oxidado que podía confundirlo con jugo de manzana.
Con la adolescencia llegó la época de bebérselo todo, cuanto más barato mejor. La cerveza, que en aquellos tiempos felices costaba $1, era mi bebida favorita. Pero con el vino no había forma, no me cerraba por ningún lado. A hurtadillas le tomábamos al viejo de mi amigo el Colón Malbec que en ese momento era de lo mejorcito que se podía conseguir en un supermercado de barrio. O por lo menos, era la novedad.
Ahí es cuando empecé a ver que había algo más. En ese sentido, el primer vino que me hizo darme cuenta de que me gustaba el vino, de que quería ir más allá, descubrir sus secretos y su cultura fue el Estiba I Cabernet Sauvignon de Bodegas Esmeralda. No tuve la suerte de empezar por la altísima gama y, en algún punto, me parece bien porque el camino del descubrimiento debe ser paulatino y desde abajo para tener un panorama más completo. El día que empecé este blog, le dedique la primer nota. Era justo.
Una cosa lleva a la otra y un día fui a mi primera cata, a tener mis primeras discusiones, mis primeras desilusiones y mis primeros enamoramientos. El vino de calidad no es solo beber vino, es como la vida y en la vida uno nunca deja de tener sus primeras veces, experimentar sensaciones nuevas, sorprenderse. Cuando pasa nuestro cerebro se seca.  Y ya sabés como termina eso...

¡Brindo por enamorarnos todos los días de lo que nos apasiona! ¡Saud!



miércoles, 28 de junio de 2017

Brevedades: noticias seleccionadas


Resultados del Desafío Federal
Hace un mes se llevó a cabo una nueva edición del Desafío Federal, una noche íntegramente dedicada al Malbec, donde 100 degustadores cataron 60 etiquetas de Malbec de las diferentes regiones de la Argentina.  Desde las redes sociales de Vinarquía lo estuvimos siguiendo minuto a minuto, pero (soy un colgado) no lo había subido al blog y creo que es uno de los eventos referenciales del vino argentino donde catadores de diversa formación eligen a secas.  Así que aquí van los resultados de este año:

Malbec de hasta 360 Pesos
1 - Trivento Golden Reserve Malbec 2014 de Bodega Trivento
2 – Mil Vientos criado en Barrica 2014 de Merced del Estero
3 – Sin Fin Gran Guarda Malbec 2014 de Bodega Sin Fin
4 – Monte Quieto Alegre 2014 de Bodega Montequieto
5 – Cafayate Gran Linaje 2016 de Bodegas Etchart
6 – Tordos Malbec 2016 de Bodega Tordos Wines

Malbec de entre 361 y 460 Pesos
1 – FIN Single Vineyard Malbec 2013 de Bodega del Fin del Mundo
2 – Piatelli Grand Reserve Malbec de Cafayate 2014 de Bodega Piatelli
3 – Chento Single Lot 2014 de Bodega Cuarto Dominio
4 – Laborum Single Vineyard Malbec 2015 de Bodega El Porvenir de Cafayate
5 – Graffigna Grand Reserve Malbec 2014 de Bodega Graffigna
6 – Susana Balbo Signature Malbec 2014 de Susana Balbo Wines

Malbec de entre 461 y 600 Pesos
1 – Terrazas Single Vineyard Las Compuertas 2013 de Bodega Terrazas
2 – Kalos Cru Gran Reserva 2012 de Bodega Kalos
3 – Gran Mascota Malbec 2014 de Bodega La Mascota
4 – El Enemigo Malbec 2013 de Bodega Aleanna
5 – M2 by Domingo Molina de Bodega Domingo Molina
6 – Trez Gran Reserva 2011 de Bodega Deumayen

Malbec de más de 601 Pesos 
1 – República del Malbec 2015 de Riccitelli Wines
2 – Trapiche Terroir Series Finca Orellana 2013 de Bodega Trapiche
3 – Altocedro Reserva Malbec 2014 de Bodega Altocedro
4 – Sagrado El Pedernal 2013 de Bodega Finca las Moras
5 – Doña Paula Selección de Bodega Malbec 2013 de Bodega Doña Paula
6 – DV Catena Vineyard Designated Adrianna 2012 de Bodega Catena Zapata



Llegan las cavas subterráneas a Argentina
Las cavas circulares subterráneas ya son una realidad en nuestro país.  Se las vio mucho en las redes sociales y ahora hay una empresa que puede concretar el sueño de todo enófilo.  Mediante prácticas constructivas modernas, las cavas subterráneas diseñadas y construidas por Vinariis logran el mismo resultado que las grandes cavas profesionales, manteniendo los vinos a salvo de las napas de humedad, movimientos y ruidos utilizando a la tierra como nivelador de los cambios de temperatura.
Las Cavas Vinariis, de 2 metros de profundidad tienen una capacidad para almacenar entre 900 y 1100 botellas.  Están construidas con 1 bolsón impermeable, 42 módulos de hormigón, que al ensamblarlos conforman la estructura y las estanterías de guarda de la cava y 7 módulos de hormigón que son los escalones de la escalera circular.  Además de detalles de terminación que le dan un aspecto refinado y pulcro.
Bienvenidas estas innovaciones.


The Macallan otra vez en las góndolas locales
Después de un tiempo de estar desaparecidos de las góndolas locales (solo quedaban algunas botellas de su antiguo distribuidor) The Macallan vuelve a tener presencia en nuestro país de la mano de Fratelli Branca Destilerías.
Este whisky escocés es considerado uno de los más refinados y particulares del mundo.  Para hacerlo cuidan cada detalle como tener su propia cebada, utilizar desde hace años unos destiladores inusualmente pequeños y cuidar el origen de las barricas que utilizan (incluso tienen un acuerdo con productores de Jerez para que usen sus propias barricas).
Los whiskeros nacionales estamos muy agradecidos.


El aceto de Juanchi
Mendoza ya no es sólo la tierra donde se producen los vinos de los rock stars más famosos de Argentina. Ahora la moda es tener también aceite de oliva y aceto balsámico y para eso acuden a Olivícola Laur y Acetaia Millán, las únicas a cargo de un enólogo experto en este aceite y capacitado en Módena.
El cantante Juanchi Baleiron lanzará próximamente Malbecaster Aceto. Se trata de un aceto espeso y cremoso, para acompañar carnes, quesos y postres. Fue desarrollado íntegramente en Acetaia Millán entre el músico y el enólogo Gabriel Guardia, durante varias sesiones en las que Baleirón pudo degustar distintos puntos de añejamiento hasta llegar al ideal para su paladar.
Malbecaster Aceto podrá encontrarse en presentación de 250 cc y se va a comercializar al principio sólo en Argentina. La etiqueta fue desarrollada por el diseñador Federico Dell Albani, el mismo que creó la del vino del músico de Los Pericos, Malbecaster.


Vuelve el Grand Cru Tribute to Milano de Nespresso
Cada año Nespresso sorprende con nuevas ediciones limitadas. Tribute to Milano fue lanzado con gran éxito entre los Club Members en 2015 y, tras los pedidos de los fanáticos en las redes sociales de Nespresso, vuelve por tiempo limitado para satisfacer los paladares más sofisticados.
Para crearlo, los expertos en café de Nespresso se inspiraron en los movimientos y el bullicio de la vibrante ciudad de Milán, donde el café se disfruta a pie y a un ritmo rápido, y lograron un elegante y suave Ristretto. Este Grand Cru de intensidad 9 dentro del rango Nespresso fue elaborado con granos Arábica de América del Sur y América Central y con granos de Robusta de Guatemala, dando como resultado un café equilibrado con aromas afrutados y una dulce nota de cereal.
Gracias por volver a lanzarlo, lo necesitábamos.



lunes, 26 de junio de 2017

¡Oh, qué ricos vinos! Voy a conquistar este reino


Se calcula que Ricardo III consumía tres litros de alcohol diarios; Carlos I de España y V de Alemania tomaba una cantidad similar para saciar su sed; Amadeo VIII de Saboya era un alcohólico tal que asume el papado como Félix V, luego declarado antipapa, ebrio; José I Bonaparte recibió el apodo de Pepe Botella y en su época se acuñó el dicho “Pepe botella baja al despacho / no puedo, que estoy borracho”. Historias de nobles alcohólicos hay muchas, pero seguramente una de las más curiosas sea la del sultán otomano Selim II.
Selim II llegó al poder tras una serie de intrigas palaciegas y traiciones familiares. Sin embargo, su ambición no era el poder o el éxito militar, sino el goce. Delegó en sus ministros los destinos del Imperio y él se dedicó a una vida donde abundaba la buena mesa, la bebida, el sexo y cuanto placer mundano pueda haber. Así pasó a la historia como Selim II el Borracho.
Aparentemente su vino favorito era el Commandaria, un vino dulce fortificado que se hace en Chipre dejando secar al sol las uvas Xynisteri y Mavro (a que no las conocías). Tal era la afición, algunos hablan de adicción, a este vino de postre que Selim II mandó invadir Chipre en 1570 para asegurarse un suministro permanente. Los reinos cristianos de España, Venecia, Génova, Estados Pontificios y Malta se unieron en una Liga Santa para evitar el avance otomano y los enfrentaron en la gran batalla de Lepanto.   Allí resultó herido Cervantes entre miles de anónimos y representó una victoria para los reinos cristianos, aunque no pudieron recuperar Chipre y sus vinos.
Quizá sea solo una leyenda. Muchos creen que no, tal era la afición y los caprichos de Selim II, que vivió y murió ebrio al caerse y golpearse la cabeza. Si yo fuera un emperador todopoderoso como él iría a conquistar Bordeaux o Champagne, ¿y vos?



viernes, 23 de junio de 2017

Brevedades: nuevos lanzamientos y añadas


Novedades 1: Traslapiedra Malbec
Se presentaron en Buenos Aires dos novedades de la mano de Traslapiedra.  Por un lado la nueva añada de su Traslapiedra Blend 2016.  Este año elaborado con un 65% de Malbec, 25% de Cabernet Sauvignon y 10% de Merlot y dejando de lado el pequeño porcentaje de Pinot Noir que tuvo el 2015.  "No fue necesario ese toque de Pinot porque en 2016 llovió mucho y obtuvimos un vino más fresco, más cercano a nuestro concepto", me confió Juanfa Suárez en la presentación.  Esa influencia del clima se nota bastante, se lo nota más "liviano" de aromas y expresión, con menos concentración y más fluidez.  Otra añada muy buena.
La otra novedad fue el Traslapiedra Malbec 2016, en botella de 1125 cc.  "Queremos lanzar algo nuevo todos los años.  De a poco", expresó Germán Cohen, uno de los cinco amigos detrás del proyecto.  Es claramente un "vino de sed" como ellos lo llaman, que fluye fácilmente, y por eso la botella de litro y pico me parece un detalle perfecto.  Tiene una acidez vibrante y alta sensación mineral.  Disfrute asegurado.
Tras bambalinas se probaron algunas muestras que quizá sean el lanzamiento del año próximo.  ¿Será un Pinot? Hay que esperar.


Novedades 2: By the Glass Chardonnay
Había pocas opciones de Bag in Box blancos y por suerte llegó el By the Glass Las Perdices Chardonnay 2016.  Anteriormente habíamos reseñado el Malbec By The Glass y fue muy satisfactorio y, principalmente, práctico el sistema.  El tema de la temperatura queda con el blanco fuera de discusión porque va de la heladera a la mesa sin escalas y listo para consumir.  Incluso para hacer el consumo más fácil hay unos pequeños decantadores que visten perfectamente cualquier mesa.
Este Chardonnay tiene un breve paso por barricas francesas de 6 meses para darle principalmente más volumen en boca.  Sus aromas tiran para lo frutal: pera, durazno, ananá.  Al beberlo lo sentimos más cítrico y con final avainillado muy rico.  Tiene una buena acidez, marcada y elegante, que acompaña a un estilo algo untuoso y lo equilibra.  Perfecto para todo momento sin el dilema de si abro una botella o no.  Acompañó muy bien pollo elaborado en distintas formas: wokeado, a la plancha, a la vinagreta y también pescados.
Ya lo dijimos en su momento y lo seguiremos repitiendo: necesitamos más Bag in Box... y que sea de calidad, como este.


Novedades 3: Montchenot 5 años
A su manera, Bodegas López siempre está lanzando novedades y haciendo ajustes a sus vinos y etiquetas.  Una tapa a rosca, un aggiornamiento estético, algún lanzamiento.  En ese sentido acaba de salir al mercado el Montchenot 5 años 2012.  Es el clásico Montchenot 70% Cabernet Sauvignon, 20% Merlot y 10% Malbec provenientes de la Finca La Marthita, un viejo viñedo de 1940, pero con la salvedad de tener un menor tiempo de añejamiento en toneles.  Se busca con este lanzamiento apuntar a un consumidor más ávido de vinos jóvenes, pero con madera.
¿Cómo transmitir el "Estilo López"? Hay que probarlo y encontrar los mil matices de aromas que transmiten los viñedos antiguos y los toneles de 5000 litros (o más).  Entre otras cosas notaremos notas a frutos rojos, pimientos y un toque herbal, más el lento aporte de los toneles usados.  En boca se lo siente muy expresivo y vivaz, con taninos pequeños y buen final.  Una opción interesante para ir metiéndose en los vinos de guarda y entender de qué va la cosa.
En la presentación estuvimos junto a Eduardo López Laurenz quien además de ser un gran anfitrión nos dejó algunas frases inolvidables sobre esta bodega familiar de 119 años de historia.  "Nosotros nos quedamos con un estilo tradicional, con los toneles grandes, etc.  Lo hacemos por convicción y porque nos fijamos seguir así y debemos mantenerlo.  Buscamos el estilo de vinos bebibles, para acompañar comidas (...) nos quedamos con el mercado de las bodegas tradicionales, peleando contracorriente.  Veinte años después de la aparición del nuevo estilo, hacemos el balance y los números dicen que hicimos buen negocio.  Por eso moriremos con las botas puestas. (...) Fue una decisión tomada, no ocurrió por inacción.  Podemos decir que hoy somos lo distinto".  Delicioso.


Novedades 4: nuevas añadas de BenMarco
En un distendido (y lleno de información) almuerzo con Edgardo del Pópolo pudimos catar las nuevas añadas de BenMarco.  Esta es una línea de vinos de Susana Balbo Wines que es confiada a la visión de Del Pópolo y donde se busca mostrar la expresión del terroir de la mano de una baja intervención enológica y barricas usadas.
El Benmarco Cabernet Sauvignon 2015 es un Cabernet elegante de Los Árboles. "Técnicamente está en Gualtallary, pero por su perfil prefiero llamarlo Los Árboles", comenta Edgardo y explica que el viñedo se encuentra al sur de Gualtallary casi o directamente sin calcáreo.   Es un vino elegante y fresco, con intensidad pero sutil.  Como un tipo duro que no necesita demostrarlo todo el tiempo.
Por su parte el Benmarco Malbec 2015 viene de Los Chacayes  y es distinto a lo que esperaba de la zona.  Elegante, algo herbáceo y de cuerpo fluido se aleja mucho del estilo más "gordito" y dulce al que la zona nos tiene acostumbrados.  Claramente un vino que demuestra que Chacayes es muy grande como para definirlo tan fácilmente.
Cerramos la cata con la nueva añada del Benmarco Expresivo 2014.  Este blend cambia año a año y en los que son más cálidos suele tener un poco más de Cabernet Franc, por lo que el 2014 está compuesto de un 80% de Malbec y un 20% de Cabernet Franc, todo de Gualtallary.  Aquí la crianza es mayor con 14 meses de barricas francesas nuevas.  Debo decir que se viene con todo: complejo, sabroso, con un cuerpo bastante liviano y fluido.  Destaco su textura sobre todo.
¿Qué se viene?  Una nueva línea llamada BenMarco Sin Límites, explorando nuevas zonas como Valle del Pedernal y un Malbec de Gualtallary.  Shhhh, yo no les dije nada.