viernes, 28 de noviembre de 2014

Punto Final Cabernet Franc 2011

El Cabernet Franc está de moda, lo sabemos.  Pero tiene con qué.  Desde que se empezó a hablar fuerte de él en el país y luego en el exterior, vengo pensando qué es lo que lo hace tan atractivo.  Más allá de cuestiones de marketing, creo que parte de su gracia radica en el contraste que logra frente al Malbec.  Los enófilos inquietos a veces nos sentimos "aburridos" de los Malbec amplios, dulzones y pesados.  Para esas ocasiones en que te sentís agotado de estos vinos, la elegante austeridad del Franc es un bálsamo.  Por otro lado, gran parte de los enólogos coinciden con su capacidad "plástica", es decir, lo maleable de la cepa.  Se pueden lograr multiplicidad de estilos y se adapta de distintas maneras a cada terruño.  Es por todo eso que el Franc se vuelve versátil.  Además como todavía los gurúes no nos han instalado "el estilo correcto", tenemos una gran variedad para probar.
En el próximo número de la revista de Vinarquía, que sale el 9 de diciembre, desarrollaremos más estas ideas y una docena de enólogos nos ayudarán a entenderla un poco mejor.  Estén atentos.


Uno de los últimos Franc que tomé generó bastante curiosidad en Twitter.  No sé si es que todos lo han probado y coinciden conmigo o si es curiosidad, pero merece una nota propia.  Me refiero al Punto Final Cabernet Franc 2011 de la conocida bodega Renacer.  Por primera vez se decidieron a embotellar una edición limitada de este varietal que antes solo usaban para pequeños cortes en su vino ícono.  La edición es muy escasa, con solo 2000 botellas, así que apúrense.
Para más datos, el vino tiene una crianza de 24 meses en barricas de roble francés y 12 meses más de estiba en botella, por eso recién sale a la luz.  Ya está listo para tomar, pero el enólogo Pablo Sánchez le augura hasta 10 años de guarda.  Yo no me aguanté y liberé esta bestia enjaulada.
En un vino así esperamos encontrar varias capas de aromas y este mostró frambuesas, cassis, especias, algo de tabaco y sándalo.  En esta etapa de la degustación me gustó mucho, pero como sabemos, la boca manda y el Punto Final no se achicó.  Es muy equilibrado y sabroso, con una sensación dulce de entrada.  Al mismo tiempo es austero, con buen cuerpo y un largo regusto de frutos rojos.  Fue un gran disfrute de principio a fin y se combinó muy bien con carne al horno.
Este vino es una muestra de lo que se puede hacer con Cabernet Franc en cuanto a vinos con gran cuerpo y balance.  Del otro lado hay Francs más lánguidos y vegetales.  Lo grandioso es que no haya un estilo definido y único, por lo que los catadores ávidos de novedades podríamos pasarnos un buen tiempo descubriendo el varietal.  Esperemos que siga así.




miércoles, 26 de noviembre de 2014

Un almuerzo con Matias Riccitelli


A Matias lo había visto en algunas ferias y apenas si cruzamos unas palabras al probar sus vinos poderosos y multipremiados. El ritmo atronador de la feria impide cualquier comunicación seria, pero afortunadamente pasó por Buenos Aires para presentar sus nuevas etiquetas y fui invitado a un almuerzo en Aldo´s para degustarlas con tranquilidad. Poder tener una charla amena y que transmita su visión sobre lo que hace es enriquecedor y permite comprender mejor cuál es el mensaje de sus vinos. Además tuvimos un exquisito maridaje propuesto por el nuevo chef de Aldo’s, Nacho Pérez.
La idea era catar las nuevas incorporaciones de su línea The Apple doesn’t fall far from the tree que como tiene un nombre tan largo la llamaremos simplemente The Apple o, como bromeábamos, El Apple.
Empezamos con su nuevo The Apple Rosé 2014. Hecho a base de Malbec y Pinot Noir, sorprendió a todos los concurrentes. Un rosado espectacular pensado desde un primer momento de esta manera, es decir que no es parte de la sengría de un tinto. “Quiero reivindar el rosado en Argentina”, comenta Matias y agrega que “fue muy bastardeado por malas prácticas”. El suyo abunda en fruta roja y notas florales. Tiene gran presencia en boca, fresco, con buena acidez y una cierta sensación mineral. Para encargar de a cajas.
Para su segundo vino el The Apple Sauvignon Blanc 2014 trabajó con gran diversidad de viñedos y hasta 10 microvinificaciones para encontrar el estilo buscado. De esta manera logró un perfil de aromas internacional (herbal, tropical), pero con toda la potencia de sabores y sensaciones que transmite el terruño mendocino. En boca es explosivo, con una acidez muy filosa y un largo final. Ideal para comer.
El próximo blanco fue más discreto o quizás el SB lo opacó un poco. The Apple Torrontés 2014 se aparta del estilo del NOA y busca elegancia y sutileza. “Es el Torrontés como nos gusta a nosotros”, confesó el enólogo. Conserva su tipicidad de durazno y flores blancas, pero sin ser esos aromas de impacto que pueden ser cansadores. Al beberlo se siente muy ameno y cómodo. Uno de esos vinos que no te tapan la comida.

Finalmente llegó la hora de los tintos. Son sus Malbec los que lo volvieron conocido en el mercado doméstico, cosechando premios y aplausos. El primero fue uno que ya había generado muchos comentarios en las redes sociales por su llamativa etiqueta de estilo comic, el Hey Malbec! 2013. Surgió pensado como un vino de entrada a los productos de Riccitelli y podemos decir que no es puro marketing. Un Malbec de impacto, con mucha fruta fresca, gran cuerpo, largo y carnoso. Apuesta a la simpleza, con tipicidad y frescura. Uno de esos vinos que puede ser el punto de entrada para muchos, porque lo tiene todo para gustar.
La segunda novedad fue el Riccitelli Vineyard Selection Malbec 2012. Es de otro estilo, más complejo de aromas, muestra fruta negra y flores, es estructurado en boca, pensado para aguantar varios años. Te deja un largo regusto a ciruelas y me parece ideal para maridar con carnes como la carrillera de ternera que tienen en Aldo’s.
La presentación tuvo algo de sorprendente porque es un enólogo que se hizo conocido por sus contundentes Malbec, pero ahora que se amplían las líneas podemos afirmar que Matias Riccitelli tiene algo más que decir. Y eso está bueno.




viernes, 21 de noviembre de 2014

5° Degustación anual de Clusters y Cabaña Piedras Blancas

Si hay una combinación de la que nadie duda es la del queso y el vino. Imagínense lo mejor de ambos mundos de la argentina y entenderán el placer de ir a la feria anual que hacen la distribuidora Clusters y la quesera Cabaña Piedras Blancas. Quizás suene exagerado, pero una mirada más atenta disipa las dudas. Clusters distribuye los vinos de Viña Cobos, Sottano, Riglos, Marchiori & Barraud, Tacuil, Dieter Meier, Kaikén y Cruzat. Un portfolio impresionante de bodegas que acumulan premios y altos puntajes. Por su parte, Cabaña Piedras Blancas está claramente posicionada como una de las mejores queseras del país con productos de oveja, cabra y vaca de inspiración francesa que destacan en un mercado de marcada chatura.
Lamentablemente la feria es solo para el trade y prensa, pero hay que insistirles y veremos si se animan a abrir las puertas. Más allá de ese detalle, quería comentar los vinos que pude probar y comentar principalmente las novedades. No voy a aburrir escribiendo de cada vino, sino que me limitaré a los que más me gustaron, tratando de dar algunas apreciaciones generales sobre las bodegas y sus líneas.


Para ser un poco organizado primero hice una recorrida de blancos. No había muchos, pero algunos destacaron como el nuevo RD Torrontés 2014 de buena nariz y amable en boca, ideal para el verano. Asímismo, Tacuil llevó una nueva añada de su Sauvignon Blanc, que cada año sorprende aunque no logre mantener un estilo claro. La añada actual es una explosión de fruta, muy sabroso. Otro Sauvignon Blanc siempre rendidor es el Quinto de Bodega Riglos, que esta añada se nota más austero que la anterior. Los tintos de estas dos bodegas son ya viejos conocidos, ampulosos y de impecable factura. Si tengo que elegir dos que me gustaron mucho esa tarde me quedo con el Riglos Gran Corte 2012 y el 33 de Dávalos 2012.
Había muy pocos rosados, a pesar de ser un sector que está creciendo muchísimo, pero uno que destacó fue el Puro Rosé 2013, de muy buena fruta y muy agradable de beber. Esta bodega también presentaba como novedad el Puro Grape Selection 2012, un Malbec muy amable y de buena tipicidad.


Algo nuevo en el portfolio de la distribuidora es la incorporación de la Bodega Kaikén. Por primera vez pude probar con detenimiento todo lo que hacen (que es bastante) y hay que reconocer el buen nivel de sus vinos. Entre los blancos se destacó mucho el Kaikén Terroir Series Torrontés 2014, de los mejores blancos de la feria junto con el Kaikén Ultra Chardonnay 2011, de otro estilo por tener madera. Entre sus tintos me gustó mucho el llamativo corte del Kaikén Terroir Series Malbec-Bonarda-Petit Verdot 2012; el Kaikén Ultra Malbec 2012, del que pudimos probar sus componentes por separado; y, por supuesto, el Mai 2009, ícono de la bodega.
El tema de los espumosos estaba acaparado por Pedro Rosell y sus Cruzat, cuya calidad superior es indiscutible. Pueden leer una nota anterior y detallada sobre ellos haciendo click aquí. Sin embargo, era altamente recomendable el nuevo espumoso de Kaikén y muy interesante de probar el nuevo Sottano Extra Brut, elaborado a base de Viognier y Chardonnay.


Donde también hubo nuevas incorporaciones fue en Viña Cobos que amplía su oferta y agrega nuevos Malbec a su línea Bramare Vineyard Designate. Además de los Marchiori Vineyard Malbec y Rebon Vineyard Malbec, ahora se suman los Touza Vineyard Malbec y Zingaretti Vineyard Malbec. Todo lo de Cobos mantiene un estilo similar de vinos amplios, “gorditos” y complejos. En el caso de estos dos nuevos integrantes, Zingaretti es de Villa Bastías y es más lineal y de estilo Valle de Uco; Touza es de Las Compuertas, con abundantes aromas donde destaca la fruta negra y un gran equilibrio en boca. Por supuesto, estuvo todo el resto de su línea y se pudo probar sus Cobos Volturno y Cobos Malbec. Ambos vinos impecables a los que no se les puede reprochar nada.
Fue una linda degustación con lo mejor de la distribuidora Clusters y los quesos de Cabaña Piedras Blancas que siempre estuvieron a disposición de los catadores. La quesera presentaba además su nueva línea Bonne Vie, baja en lactosa y con el mismo nivel de siempre. De los productos de Piedras Blancas no me canso de repetir que su calidad y diversidad de oferta supera con creces la media de la industria nacional. Gracias por estos quesos.
Ahora hay que esperar un año hasta la próxima edición. Yo ya les reservo un espacio en mi agenda, porque es de esos eventos imperdibles.



lunes, 17 de noviembre de 2014

En que anduve estos días

La vista desde Domingo Molina (Cafayate, Salta)

Amigos, vengo de dos semanas de locura y tengo mil cosas que contarles.  Además de la locura diaria que llamamos rutina, noviembre estuvo repleto de eventos vínicos como ferias, degustaciones y un hermoso viaje a Salta.  Y también estoy trabajando a toda máquina con el segundo número de la revista.  Por eso por momentos no puedo contestar o publicar sus comentarios o interactuar cómodamente en las redes sociales.
En esta nota van algunos adelantos para que vayan viendo lo mal que lo estoy pasando.  Espero esta semana poder sacar las primeras notas.

Ferias
Noviembre es temporada alta de vinos.  Asistí al relanzamiento de Vinos & Bodegas en La Rural, donde probé muchas cosas interesantes, algunas absolutamente desconocidas para mí.  También pude ir un día (luego de mil peripecias) a Vinos de Lujo, la clásica feria de vinos premium que año a año muestra lo mejor de los vinos nacionales.
En noviembre también tuvo lugar la clásica Degustación Anual de Clusters y Cabaña Piedras Blancas, un feria solo para trade y prensa que organiza la distribuidora.  Grandes vinos y quesos para comentar.
Quedarán en el camino, porque no puedo estar en todos lados, muchas miniferias y otros eventos grandes como el Salón de Vino de Altura.

Degustaciones y vinos
Estuve en un lindo almuerzo con Matias Riccitelli en Aldo's y pude probar varios de sus vinos, entre ellos el rico y vistoso Hey Malbec! y un rosado espectacular que no pueden dejar de probar.
Por otro lado, vengo tomando varios vinos que quiero comentar en detalle, especialmente dos Cabernet Franc que podrían ser un lindo auto-regalo navideño.

Degustación de vinos del Valle Calchaquí 2014
Invitado por el Co.Pro.Vi. (Consejo de Profesionales del Vitivinícolas del NOA) pude estar en el evento que muestra lo más representativo de la cosecha actual de los Valles Calchauíes. Por supuesto, aproveché el viaje para recorrer bodegas y conocer más a fondo la actualidad de Cafayate.  Pasé por El Porvenir, Etchart, San Pedro de Yacochuya, El Tránsito, Domingo Molina, El Esteco y Amalaya.  Mucho vino en pocos días, hablando con quienes los hacen y probando unas perlitas increíbles.
Ya irán saliendo notas detalladas de cada visita y los vinos catados, pero puedo anticiparles que hay que estar más atentos que nunca a los vinos salteños.  La añada 2013 fue muy buena y la 2014, excelente.  Hay cuestiones climáticas que definen esto, pero sobre todo es el trabajo que viene haciendo en la viña una generación de jóvenes enólogos y agrónomos que han cambiado la cara de Cafayate.
Es una banalidad decirlo, pero me enamoré de ese lugar.





martes, 11 de noviembre de 2014

Variété de vinos por menos de $65


Lo había predicho en enero, este año vamos a pagar precios irrisorios por los vinos.  Durante todo 2014 los precios crecieron a un ritmo insólito que supera el de los pronósticos inflacionarios más pesimistas.  El precio del vino es tema un tanto complejo, en el que entran en cuestión factores inherentes de la producción y otros costos como las etiquetas, botellas y transporte que pueden tener recargos si son importados.  No es mi intención polemizar ahora sobre este punto, ni profundizar en el tema de los costos, pero la suba de precios es un hecho tangible para cualquier consumidor.  Como nos ocurre con mucho productos de consumo cotidiano vamos perdiendo cada vez más los valores de referencia y no tenemos márgenes de comparación.  
Bromeando en Twitter sobre la salida de la nota, el "club de los que viven siempre a fin de mes y les gusta beber bien" pedía vinos económicos y rendidores.  Por que a los caros los recomienda cualquiera, pero no todos podemos tomarlos a diario.  Pensando en eso armé esta selección, tratando de incluir vinos catados en los últimos dos meses, que destacaran por su excelente RPC (Relación Precio/Calidad) y que fueran el mayor muestrario posible de cepas.  El bolsillo, agradecido.

Un tempranillo
Colón Tempranillo 2014 ($25).  Estos vinos no suelen gustarme, pero un lector me lo recomendó vía Facebook y no se equivocó.  Fui al supermercado y compré las añadas 2013 y 2014 para comparar, pero no hubo gran diferencia. Por unos $25 tenés fruta fresca, toques florales y madera. Suave y frutado, un buen vino de mesa.

Un Cabernet Sauvignon
Misterio Cabernet Sauvignon 2012 ($35).  Hacía mucho que no tomaba la línea Misterio de Finca Flichmann, unos vinos que fueron mi deleite cuando empezaba a tomar seriamente (?).  Sus aromas muestran buena tipicidad, fruta madura y pimienta.  Un Cabernet suave, fácil de tomar, pero sobre todo cumplidor y que no pierde la impronta cabernetera.

Un Malbec
Alma Mora Malbec 2013 ($40).  Alguna vez ya lo mencioné en este blog, porque es un vino que me gusta revisitar así como el Syrah de esta misma línea.  Sin embargo, en las últimas añadas he notado que este Malbec le ha ganado a su amigo.  Mora, ciruela, algo de canela y una presencia carnosa en el paladar definen este tinto sanjuanino.  Nunca defrauda.

Un Blend
Suter Vintage s/a ($43).  De la mano del Grupo Peñaflor, la centenaria bodega Suter está relanzando su imagen y sus líneas de vinos.  Siguen apuntando a los vinos tradicionales, pero pensando en consumidores modernos.  Este reciente lanzamiento se trata de un corte de Malbec, Cabernet Sauvignon y Syrah frutado, especiado y algo herbal.  En boca es liviano, se sienten levemente los taninos y repite el sabor frutado. Un estilo clásico, con toques de modernidad para adaptarse a las tendencias actuales y cuidando la billetera de los consumidores.

Un Sauvignon Blanc
Impaciente Sauvignon Blanc 2013 ($55).  Un vino algo difícil de conseguir, pero en Mr. Wines siempre tienen stock.  Proviene de Tunuyán y sus abundantes aromas recuerdan al durazno blanco y los cítricos, con algunos detalles de ruda y minerales. En boca tiene una acidez vertiginosa lo que lo vuelve un vino ágil, crispado y de rico final.  Un pequeño proyecto que viene cosechando elogios.

Un Torrontés
Tupún Torrontés 2014 ($60).  Uno piensa en Torrontés y piensa en el norte de nuestro país.  No solo hay excelentes Torros sino que tienen la mejor RPC.  Sin embargo, me enamoré de éste de Tupungato y su precio sigue siendo muy bueno. Sus aromas, intensos y variados, van de lo cítrico al durazno y las flores blancas.  En boca tiene un buen equilibrio y acidez, con un buen final.  Un muy rico Torrontés, con la acidez a la que nos tiene acostumbrados el Valle de Uco.

Un Chardonnay
Latitud 33 Chardonnay 2014 ($65).  Lo había probado a ciegas entre muchos vinos blancos y me sorprendió gratamente así que me compré una botella.  No me había confundido en esa primera impresión, un Chardonnay maduro, de aromas a fruta tropical, manzana, algo cítrico y toques del aporte de la madera.  En boca se nota apenas la untuosidad que aporta la crianza.  Un vino muy fresco y atractivo.




NOTA SOBRE LOS PRECIOS: Los precios listados en esta nota son a los que adquirí estos vinos en comercios minoristas de barrio y vinotecas.  Puede haber variación de un comercio a otro, e incluso aumentar a la brevedad.


viernes, 7 de noviembre de 2014

Grandes vinos para grandes festejos

Septiembre y octubre tuvieron algunos momentos emotivos para mí y para este pequeño espacio llamado Vinarquía. La falta de tiempo que caracteriza los últimos meses del año, más la prioridad dada a ciertas notas me impidieron escribir estas líneas varias semanas atrás. Primero el blog cumplió 3 años, luego lanzamos la revista y, por último, cumplí un año de casado. Las tres hechos merecían abrir vinos importantes, sin mirar la etiqueta del precio que puede hacer dudar al sacacorchos.


Para el cumpleaños del blog abrimos un Chakana Estate Selection Red Blend 2012. Uno de los mejores que tiene esta bodega que hace unas cosas geniales, muy prolijas y de calidad, pero que le falta un poco de impulso comercial-comunicacional en nuestro país para que todos hablen de ella. Este vino en particular consiguió 95 puntos Parker y más allá de que no creo en este tipo de precisiones, es un vinazo. Sus aromas son complejos, donde abundan los frutos rojos y las violetas, más toques del aporte de la madera. Sin embargo, donde se descubre toda su belleza es al beberlo. Sedoso, de una frágil tersura y un gran equilibrio de acidez, dulzor y taninos. Un vino que estuvo a la altura del festejo. Y motivos no nos faltan, porque el blog no para de crecer y recibir nuevos lectores. El mes pasado alcanzamos las 10.000 visitas mensuales y eso nos llena de felicidad, orgullo y agradecimiento.


Buena parte de ese caudal de visitas se lo llevó el lanzamiento de nuestra revista digital gratuita. Quizás sin toda la pompa y la infraestructura de los grandes proyectos comerciales, pero de la que no paro de alegrarme por todos los elogios y reconocimientos que ha logrado. Nuestro objetivo seguirá siendo el crecimiento, aportando una mirada alternativa, sin repetir los fatigados lugares comunes del vino. Para festejar este éxito necesitábamos burbujas y abrimos una novedad en el mercado, el Schroeder Brut Nature. Este espumoso elaborado por el método charmat largo iba a exportación pero ahora podemos disfrutarlo en el país. A la vista agrada tanto en la copa con sus finas burbujas y color salmón, como en su etiqueta y presentación general. Un vino de aromas complejos donde dominan los frutos rojos acompañados de durazno, algo de flores y pan recién horneado. Al beberlo lo notamos equilibrado, agradable y muy largo. Un espumoso de impecable factura que merece ser abierto en ocasiones así.


El tercer gran festejo fue más íntimo y también necesitaba burbujas especiales. Para nuestro primer año de casados tenía guardado un Veuve Clicquot, la “viudita” como se lo conoce a este Champagne. Su historia y constancia han hecho de este espumoso uno de los más prestigiosos y reconocidos del mundo, con miles de historias y anécdotas que contar sobre él.   Es elaborado a base de Pinot Noir, Chardonnay y Pinot Meunier, lo que lo vuelve particular. Contrario a algunos productos nacionales es austero de aromas, con una fruta muy sutil que tiende para el lado del durazno. Al beberlo sentimos como se repite su sabor frutado. Es muy equilibrado, sin sensaciones que destaquen una sobre otra, cremoso y muy largo. Es impecable en boca, irreprochable.

En el medio siempre hay pequeños hitos y motivos para brindar, y nosotros siempre tan dispuestos. Las primeras palabras de un hijo, algún reconocimiento laboral, la llegada de un familiar o logros deportivos que para otros son insignificantes, para uno crean el momento ideal que justifica el descorche. No nos privemos de abrir nuestras mejores botellas para engalanar nuestras mesas.




martes, 4 de noviembre de 2014

Un Tinelli más

La historia de Marcelo Tinelli con el vino empezó de la mano de un Vega Sicilia, uno de los vinos más afamados, finos y caros de España. Siempre dijo que fue su favorito, pero algo me dice que las cosas pueden ir cambiando. La semana pasada, Marcelo presentó en sociedad el proyecto de su flamante bodega Lorenzo de Agrelo y su primer vino de alta gama, FEDE.
Como todo lo que tiene que ver con el presentador de Showmatch, el proyecto es a lo grande. Se asienta sobre 500 hectáreas en Alto Agrelo de las cuales ya hay 160 con viñedos en producción e incluirá una bodega cuya construcción comienza en 2015. Además, el emprendimiento incluye una propuesta inmobiliaria que brinda la posibilidad de adquirir parcelas de viñedos y hacer vino propio, más un hotel y spa cinco estrellas con el único restaurante en Argentina del premiado Mauro Colagreco (Mirazur). Marcelo Tinelli, Hernán de Laurente y Young Woo, los tres socios, no se andan con chiquitas a la hora de invertir en un desarrollo que apunta al consumo de lujo.
Su primer vino de alta gama es FEDE Cosecha 2011, un 100% Malbec del que solo hay 1250 botellas. Un vino impecable e irreprochable, que se acomoda en el nicho de los vinos super exclusivos de arriba de los $1000. La enología está a cargo de Alejandro Vigil (Catena Zapata, Aleanna) y su ingeniero agrónomo es Matías Prieto (Hacienda del Plata, Reginato), con quien pude cruzar unas palabras en la presentación. “Tenemos un terruño privilegiado, en la parte de Agrelo que se recuesta contra la montaña”, nos explicaba quien lleva sobre sus espaldas la gran responsabilidad de estos viñedos y agrega que “elegimos lo mejor de esas 160 hectáreas para hacer este vino”. No solo seleccionaron las mejores uvas sino que utilizaron barricas Taransud para criar durante 12 meses este Malbec y el resultado es de impacto. Ya desde los aromas se reconoce la firma de Alejandro Vigil, frutado, floral, complejo, todo un perfume. Al beberlo destaca mucho su vigorosa elegancia y su perfecto balance. Es muy agradable de beber, con fresca tersura que invita a servir una copa más. Sin dudas, un gran vino que en un concurso no puede obtener menos de 93 puntos.
El emprendimiento está todavía en ciernes y se viene con mucha fuerza. Que la figura de Marcelo Tinelli esté detrás garantiza visibilidad, contactos y calidad. Son cuestiones de negocios que ellos comprenden mejor que yo, que me limité a catar su vino.
Tinelli siempre tendrá una porción de su corazón para aquel tinto icónico de la madre patria, pero ahora que tiene uno propio creo que al amor tendrá que repartirlo.

Hernán de Laurente, Marcelo Tinelli y Young Woo