miércoles, 2 de mayo de 2018

Hoy hay #WineHackaton


Hoy 2 de mayo, blogueros, periodistas, influencers y consumidores entusiastas del vino tendrán su cita en la Ciudad Cultural Konex en C.A.B.A. para vivir una nueva experiencia de comunicación en vino que une el mundo virtual y el real.
A partir de las 16 y hasta las 23hs, el barrio del Abasto brillará con el WineHackaton + #EnjoyMalbec, un encuentro que incluye degustación de vinos de todo el país con un objetivo claro y multiplicador: la difusión de las catas a través de los comentarios e impresiones de los asistentes en las redes sociales, de manera de comunicar lo que están viviendo a una gran comunidad del vino de Argentina.
Se estima una participación de más de 40 bodegas y los vinos que se presentarán en el espacio #EnjoyMalbec serán exclusivamente varietales Malbec y cortes con mayoría de Malbec. En otros stands, también se podrán degustar otros varietales.
El entorno descontracturado y el estilo que propone este evento, está pensado para que los asistentes puedan disfrutar y consumir los vinos en un ambiente relajado entre amigos y colegas, mientras imprimen sus opiniones y relatan sus experiencias con videos, fotos y textos en el mundo digital.
Como atractivos del evento habrá diferentes charlas mano a mano con enólogos, un concurso de comunicación vía redes sociales, sorteos entre los participantes logueados en la WineHackaton App., música en vivo y speed tastings (catas de 3 vinos de terroir o estilos diferentes).
Además, se dispondrá un espacio dedicado a la gastronomía con la presencia de diferentes food trucks.

Foto: WineHackaton

Este evento fue ideado y creado Daniel López Roca, periodista especializado en vinos y en comunicación digital, fundador de ArgentineWines.com y Wine Mind Co. Los #WineHackaton ya llevan veinte ediciones desde su lanzamiento en el año 2015, y esta es la 3er edición de Enjoy Malbec, dos grandes acontecimientos destacados por ser un llamado especial a los micro-influencers del vino. Este año se ensamblan para potenciarse y dar nacimiento al WineHackaton + #EnjoyMalbec en la Ciudad Cultural Konex.
“Como comunicador de los vinos argentinos, creo fuertemente que este tipo de eventos generan un mayor acercamiento hacia los jóvenes consumidores. Los participantes no solo degustan los vinos sino que comunican sus opiniones a través de las redes sociales a sus amigos y seguidores. Estás son las herramientas actuales de llegada hacia los nuevos consumidores”, expresa con énfasis Daniel Lopez Roca.
Para que los participantes puedan aunar sus opiniones y comunicar vía redes sociales los vinos probados y participar de juegos y concursos, podrán utilizar la aplicación WineHackaton App, desarrollada por Wine Mind Consulting.
¿Cómo ser parte de este evento? Las entradas pueden adquirirse en forma anticipada en la boletería o en el sitio de Ciudad Cultural Konex y tienen un costo de $350 en forma anticipada y $400 en puerta el día del evento.
Además, la organización ofrecerá para la venta camisetas con logos del evento. Como parte de la acción social de esta actividad, los asistentes pueden colaborar con la entrega de un paquete de polenta, latas de tomate o azúcar, que serán entregadas a la Fundación El Pobre de Asís, para sus comedores.
WineHackaton + #EnjoyMalbec Ciudad Cultural Konex es acompañado por las entidades: Fondo Vitivinícola Mendoza, Bodegas de Argentina, Wines of Argentina, Wine in Moderation.
Asimismo, cuenta con el apoyo institucional de BA Capital Gastronómica, un programa de Gobierno que busca impulsar a la Ciudad de Buenos Aires como la capital gastronómica de América Latina. Su objetivo es posicionar a la Ciudad como un lugar de encuentro donde familias, amigos y enamorados se reúnan a degustar y disfrutar los sabores de nuestra cultura.


Resumiendo

Cuándo: miércoles 2 de mayo
Dónde: Ciudad Cultural Konex, Sarmiento 3131, CABA
Entradas: en boletería o web de Ciudad Cultural Konex.
Precios: anticipadas, $ 350; en puerta, $ 400.
#winehackaton y #enjoymalbec

martes, 17 de abril de 2018

#AWBDescorcha #Malbec vertical de Lupa Malbec


La familia Lupiañez posee desde hace poco más de dos décadas unas 42 hectáreas en el corazón del Paraje Altamira. Son viñedos plantados en 1947 donde predomina el Malbec tan característico de la zona, ese de la “textura de tiza”. Durante años la uva se vendió a bodegas mendocinas que apreciaban la alta calidad del producto obtenido y seguramente las hemos degustado hechas vino en marcas muy afamadas.
Pero en 2009 Juan Pablo Lupiañez, que se había alejado de su puesto contable en una gran bodega para administrar las tierras familiares, se guardó la uva suficiente para llenar una barrica que guardó bajo la parrilla de su casa. Fue una prueba que no salió a la venta, pero que bastó para que le fuera tomando el gusto al juego de ser winemaker.


“Metí todo los ahorros en este proyecto”, me dijo cuando lo visité en Mendoza mientras me contaba que sus “asesores” son los enólogos más conocidos del ambiente, amigos que le comparten sus trucos y no se los puede nombrar. “Después de pensarlo mucho, hace dos años me lancé de forma plena”, agrega y uno ve la difícil decisión que significa apostarlo todo al proyecto del Malbec.
Su historia ya es conocida en Vinarquía (los invito a releer una nota anterior), pero aprovecho una nueva movida conjunta de los Argentina Wine Bloggers para narrarles una vertical de todas las añadas de Lupa que se hizo en Vinoteca Mr. Wines.  Me parece una buena forma de conmemorar el Día Mundial del Malbec que se celebra hoy. Principalmente por lo que decíamos antes, por eso de apostarlo todo por nuestra cepa de bandera.
La elaboración del Lupa Malbec es bastante similar año a año. Se cosecha bastante más maduro que entre los viñedos de la zona y el vino se guarda tras su fermentación maloláctica durante unos 20 meses en barricas con diferentes grados de uso. En líneas generales cada añada es similar, con aromas complejos, buena acidez y presencia más un largo final. La madera siempre está presente, acompañando la fruta y lo que el Paraje Altamira puede aportar. “Son vinos de guarda”, dice el “Lupa” Juan Pablo y parece ir contracorriente de los jóvenes winemakers que hacen vinos para lo inmediato, urgidos por el consumidor de hoy.


Lupa Malbec 2010
Para elaborar esta añada se usaron cuarteles que ya no se destinan al Lupa, lo que nos muestra como la búsqueda es cada vez más seria. Se siente el roble, que expresa aromas a lo que yo llamo los muebles de la abuela, café, licor. Transmite marcadas sensaciones en la boca y posee unos taninos finos, acidez acorde y largo final. Como el 2010 fue un año cálido el alcohol se muestra alto (15.2°) aunque no es molesto.
91+ puntos (Según su creador estos vinos no son para puntuar, sino para beber, pero no puedo resistirlo)

Lupa Malbec 2011
Si mi memoria no falla, fue el primer Lupa que probé, cuando aún era un tímido proyecto y las botellas se vendían casi de boca en boca. La madera se siente menos y todo se vuelve más sutil en esta añada. Hay una leve nota floral y domina la fruta negra. Se lo siente redondeado y con el alcohol menos intenso.
92 puntos

Lupa Malbec 2012
“La búsqueda es un vino en armonía con la madera. No busco un vino maderizado sino uno de guarda”, nos explicaba Juan Pablo mientras presentaba sus vinos en Vinoteca Mr. Wines, La cueva de Musu para los amigos. A medida que crece como elaborador se nota un mejor manejo de la madera y los puntos de cosecha. Ya el 2012 se siente más fresco, se nota más la fruta, ese leve floral que acompaña a varias añadas y algo de chocolate.
92 puntos

Lupa Malbec 2013
Acá hay un cambio, casi un quiebre diría. La misma presencia imponente, el mismo “carácter”, pero con una frescura y unos aromas que solemos identificar más con Altamira (heno/jarilla, hierbas). “Acá dije ‘este es el vino que quiero hacer’. Usé dos de los cuarteles más viejos de la finca”, dice el Lupa y agrega que “a partir de acá decidí usar 75% de barricas francesas. Y no lo toqué más, a partir del 2013 las variaciones solo se deben al clima”.
93-94 puntos

Lupa Malbec 2014
Esta añada y la siguiente confirman el rumbo elegido a partir del 2013. Aunque los aromas se desenvuelven tímidamente, se nota el carácter herbal y frutado que suele transmitir la zona. Al beberlo se lo siente intenso, con taninos pequeños pero marcados. Quizá el menos largo, pero con una fruta muy sabrosa en boca.
92 puntos

Lupa Malbec 2015
Esta añada, la última en salir al mercado tiene 13.9° de alcohol y es la muestra de cómo el hacedor fue bajándole lentamente la graduación alcohólica merced de ir ajustando los tiempos de cosecha para ganar frescura.
Como el anterior, está cerrado de aromas, pero tiene la fruta bien al frente, las ciruelas del Malbec se mezclan con detalles florales. El estilo es similar, pero al 2015 le encuentro un mejor equilibrio general y fluidez. Claramente necesita ser guardado, pero tiene muchísimo potencial.
93+ puntos


Hoy no hay excusas,
en el Día Mundial del Malbec te quiero ver
descorchando uno




martes, 27 de marzo de 2018

Charabón en el desierto

Pero qué iba a hacerles yo,
charabón en el desierto;
más bien me daba por muerto
pa no verme más fundido:
y me les hacía el dormido
aunque soy medio despierto

José Hernández. Martín Fierrro, I, IV



Finalmente hay actualización de mi vino. Los lectores asiduos al blog y quienes me siguen en las redes sociales sabrán que desde principios del año pasado estuve haciendo un curso de elaboración de vino casero. Fueron unos ansiosos meses de espera hasta que llegó la hora de embotellar en noviembre y el vino ya estaba en buenas condiciones para ser degustado.
Gracias al emprendimiento Hago Mi Vino pude aprender a elaborar esta noble bebida de la que vengo hablando y escribiendo desde hace años. Fuimos a comprar uva a unos productores que la traen de San Rafael al Gran Buenos Aires y en la bodeguita urbana de Fondo de Azcuénaga (por la calle de Morón en que se encuentra) pusimos a fermentar ese jugo mágico.


Fueron 70 kilos de Cabernet Sauvignon y 30 de Syrah que fermentaron juntos y nos dieron unas 60 botellas de vino. Tenía el dato que en 2017 el Cabernet sanrrafaelino estuvo muy bueno y el Syrah que traen estos productores viene cada vez mejor en cuanto a color y sabor, por eso nos decidimos a probar suerte con esa cofermentación.
En dos notas anteriores (Molienda, prensado y trasiego)se comenté estos pasos con más detalle.
Con noviembre llegó la comunicación de que estábamos en condiciones de embotellar nuestro preciado elixir. Pero antes debíamos enviar a los profes de Hago Mi Vino nuestro diseño personalizado de etiqueta para que lo hagan imprimir y el resultado final sea completo.
Como me pasó con casi todo este proceso, elegir un nombre fue difícil para mí, como también diseñar la etiqueta. Es que al ejercer la crítica, comentar y analizar este tipo de productos, la decisión de encarar un proyecto así te paraliza. Finalmente decidí distenderme y pensarlo desde otro lado, al fin y al cabo no era un emprendimiento comercial sino un divertimento que nació como regalo de cumpleaños.
Como soy un apasionado de la literatura, de unos versos de Martín Fierro surgió “Charabón en el Desierto”. El charabón es la cría del avestruz, un animal con poca experiencia. Así se siente Martín Fierro en el desconocido desierto y así me sentía yo haciendo vino, jugando al enólogo entre los monsters of wine que pude conocer en viajes y degustaciones. Sé que soy el recién llegado, y hasta diría que menos que eso, por eso me hago el tonto aunque en realidad esté aprendiendo. ;)
Por supuesto, si de Martín Fierro iba la cosa tuve que acompañar el nombre con una etiqueta afín y me decidí por un grabado del gran Carlos Castagnino.


La ansiedad de tantos meses me hizo descorchar una primera botella al otro día de envasado. Y con las semanas se fueron abriendo otras ante la palmada cómplice y el aliento de los amigos. El vino fue creciendo y de su estado inicial inmaduro fue puliéndose y mostrándose más vinoso. Es la parte que no vemos cuando vamos a la vinoteca.
Cuando me preguntan qué clase de vino es digo “es un vino”. No hay pretensiones de hacer algo increíble ni que alguien pierda la peluca después de probarlo. Es un vino por el gusto de hacerlo uno mismo; para mantener viva la tradición de nuestros abuelos que vinieron de Europa y querían seguir haciendo lo mismo que allá; es hacerlo para aprender; y es también hacerlo porque cada vez hacemos menos cosas nosotros mismos.
Ya está llegando la uva a Buenos Aires otra vez y aunque tengo 5 cajas de vino por tomar todavía ya estoy pensando en qué elaborar. Porque no me puedo detener ahora, hay que poner en práctica los conocimientos adquiridos y disfrutarlo, equivocarse, aprender, brindar.
Estoy infinitamente agradecido a los amigos de Hago mi Vino por el aprendizaje e invito a quién quiera vivir la experiencia sin tener que viajar a Mendoza y hacer grandes gastos de que consulten por los cursos.

Si quieren contactarse con Hago mi Vino:
mail: hagomivino@gmail.com
teléfono: 11 5338 2533

Foto de El Ángel del Vino



domingo, 31 de diciembre de 2017

Lo más leído de 2017 en Vinarquía


Es el último día del año, ideal para hacer un repaso de lo que más se leyó entre las notas salidas en 2017.  Como siempre, es sorprendente la diversidad.

1- Finca Las Payas: la guerrilla del vino: A Santiago Salgado lo sigo desde Cemento (?) y cuando vino a Buenos Aires no podía dejar de probar todos los vinos que hace este "loco lindo".
2- #QueSeCepa Chardonnay: Reina de Corazones: la historia y características de la uva blanca más plantada y noble en la primer movida del año que hicimos con los Argentina Wine Bloggers.
3- ¿Vinos de dónde? 5 lugares que no sabías que producen vino: ¿París? ¿Tailandia? ¿Kenia? Pasá y sorprendete
4- Vinos para tomar (y pensar): Hay vinos que conjugan su amabilidad y te dejan pensando.  En la nota, un clásico frente a un moderno, dos formas de concebir el vino que logran el mismo efecto.
5- El hilo rojo del Malbec: hay un Malbec para cada uno, solo hay que seguir el hilo que nos une desde siempre
6- #AWBDescorchaMalbec Altos las Hormigas, identidad del terruño: un repaso por la actualidad de Altos Las Hormigas para festejar el Día del MAlbec
7- Historias del Champagne I: hay tantas historias como burbujas en una botella.
8- A resguardo de los Aliados y de los Nazis: historias de vinos que se salvaron de la guerra.
9- Vinos económicos que sorprenden: Bravío 4 Continentes y Vendimiario, dos nuevas líneas que sorprenden y son amigables con el bolsillo.
10- Vinarquía en la Premium Tasting (1ra parte): Primera parte de mi paso por "la Premium" con un repaso por los talleres especiales




sábado, 23 de diciembre de 2017

Visitamos Bodega Chandon, hogar de las burbujas

Chandon Argentina

Cuando en 2013 alcanzamos la meta de producir una botella per cápita, nos dimos cuenta de que el espumoso argentino había logrado encontrar su lugar. Ya no era algo que se reservaba para las fiestas de fin de año, casamientos y cumpleaños, descubrimos su versatilidad para acompañar con la comida, su amplio mundo y su toque delicado. Claro que no fue una cuestión de hacer botellas y que la gente compre, hubo un proceso de crecimiento como consumidores y también en la calidad general del producto.
Entre los responsables de esto no podemos negar el rol que cumplió Bodegas Chandon. Desde aquel lejano 1958 cuando la bodega perteneciente a la firma de lujo LVMH (Louis Vuitton-Moët-Hennessy) decidió invertir por primera vez en viñedos fuera de Francia hasta hoy, se ha convertido en la líder indiscutible en la elaboración de espumosos de alta gama en nuestro país. Conseguir equilibrar la difícil ecuación de calidad y cantidad es uno de sus grandes logros y uno se da cuenta cabal de esto al recorrer su bodega. Paseando entre enormes tanques de acero inoxidable, el Director Hervé Birnie-Scott nos decía que “cada uno vale lo que una Ferrari” y entonces entendimos que para lograr hacer lo que hacen se necesita mucha inversión.


El enólogo Gustavo Sánchez nos explicó que inicialmente las líneas más bajas de Chandon se elaboraban “prácticamente con lo que había”, UgniBlanc, Semillón, PinotNoir de Maipú. Poco a poco se fue ajustando la selección de uvas hasta lograr lo que querían y hoy siempre trabajan con las mismas fincas. Para la alta gama de la bodega las uvas provienen de los viñedos más elevados ya que aportan frescura, fineza y complejidad.
Junto a Gustavo Sánchez hicimos una recorrida por los productos de Chandon y pudimos reconocer las diferencias y estilos particulares. Consultado al respecto de cómo veía él los distintos métodos de elaboración de espumosos nos dijo que “el Charmat mantiene la fruta, el Charmat Largo le da cremosidad y el Champenoise, complejidad”. De esta manera se entiende el camino buscado en cada línea de elaboración.
Empezamos la cata con el Chandon Extra Brut de toda la vida. El corte es un 60% Chardonnay y 40% Pinot Noir que pueden llegar a variar en algunos años para mantener un estilo constante. Se lo elabora mediante el método charmat lungo o charmat largo, cuya segunda fermentación se hace en tanques de acero inoxidable. Su burbuja es fina y sus aromas recuerdan a las peras, el ananá, algo de la fruta roja del Pinot Noir y un detalle de bizcocho. Lo notamos balanceado, largo y con una sensación de refrescante acidez final. Un todo terreno que siempre cumple.
Con el Chandon Brut Nature hay un salto de calidad y varios coincidimos en que es uno de esos secretos a voces. El argentino compra el Extra Brut casi por inercia, pero por prácticamente el mismo precio este producto lo supera. El secreto está en las uvas de Valle de Uco, “la mayor altitud nos permitió sumar tiempo de contacto con las levaduras” explicó Gustavo Sánchez. Este detalle le aportó complejidad, tostados y fruta. Hay una mayor acidez, cremosidad y un final más largo con un regusto agradable. Con unos blinis de salmón o todo un plato de pescado va espectacular.


Luego pasamos a la línea Baron B, todo un clásico de la alta gama argentina. El nombre es en honor al barón Bertrand de Ladoucette, primer presidente de la filial local de Moët & Chandon y quien fuera el pionero en ver el potencial de nuestro país para consumir y producir este tipo de vinos. En esta línea de vinos utilizan la uva proveniente de los viñedos más altos, entre 1450 y 1600 metros sobre el nivel del mar y la elaboración se realiza con el método champenoise de segunda fermentación en botella.
El primero que probamos fue el Baron B Cuvée Spéciale Extra Brut, en cuya composición hay un poco más de Chardonnay que Pinot Noir. El contacto con sus lías (en la segunda fermentación en botella) es de unos 18 meses, lo que da aromas más complejos de frutos secos, cítricos y un aromita a “bizcocho Canale”. Es un espumoso muy logrado, balanceado y sin aristas, cremoso, de buena acidez y largo final. De esos para momentos especiales.
El cierre de lujo estuvo a cargo del Baron B Cuvée Millésimé Brut Nature 2014, un con poca azúcar y una crianza sobre lías de 36 meses. Sus aromas abarcaban un gran rango donde la fruta cítrica se conjugaba con las notas de bizcocho (incluso un fugaz café). La acidez está bien marcada, pero compensada por un regusto cremoso. Largo y redondo, es una joyita para descorchar junto a platos finos como ostras o trucha con salsa ácida.
Al venir probando uno tras otro, fuimos descubriendo las sutiles diferencias que los separan y también el hilo conductor que los hermana. Son espumosos de elaboración cuidadosa, donde la tecnología y la experiencia ayudan a hacer grandes volúmenes sin perder calidad. El resultado final se nota en la copa: delicadeza, expresión y constancia.

Chandon Baron B



martes, 5 de diciembre de 2017

Vinos económicos que sorprenden

Puedo decir que 2017 fue un año movidito en cuanto a nuevos lanzamientos y, en lo personal, con tan poco tiempo para ir a catas que me está costando seguirle el ritmo como lo venía haciendo.
Incluso al blog lo tuve un poco descuidado en estos últimos meses aunque sigo escribiendo muchas notas para Pausa Magazine y el Borderío Magazine.  Ahora, ya un poco más liberado de algunas cuestiones laborales puedo sentarme y actualizar el blog. ¡Tengo tanto por contar!
Como les decía más arriba, fue un año intenso en cuanto a lanzamientos vínicos, lleno de novedades y gente que se quiere sumar con propuestas innovadoras. Entre los vinos que me sorprendieron por su propuesta hubo dos líneas que salieron en la gama de alrededor de los $100, un nicho competitivo donde la innovación suele caer solo en hacerlos más dulces.

Foto: Vinarquía

Importados para el día a día

Los Bravío Cuatro Continentes deben haber sido una de las novedades que más me llamaron la atención en la siempre dinámica industria del vino local.
Cuando los compartí en las redes sociales, varios amigos del vino me preguntaban y hasta dudaban de su origen. La ecuación de vinos importados, económicos y ricos no cerraba. Sin embargo, el equipo de Bodega Uxmal fue a esos países de origen para obtener la muestra más representativa posible de un vino de la zona.
Por supuesto, no podemos esperar un Sassicaia, un Penfolds o un Ribera del Duero Gran Reserva, pero la propuesta es muy interesante para abrir el paladar a sabores de otras latitudes. En este sentido, los Bravío Cuatro Continentes son una buena puerta de entrada, vinos económicos, bien hechos y que nos permiten tener una pequeña aproximación para ver qué pasa en otros horizontes.

Bravío Cuatro Continentes Sudáfrica Red Blend 2016. Está elaborado en un 80% con Pinotage (típico de Sudáfrica) y 20% Cabernet Sauvignon, ambos de la zona de Breede River Valley. Me decanté a empezar por este porque me tiraron el dato de que iba bien para acompañar el asado y no falló. Es frutado, con toques ahumados, tiene un cuerpo medio, con taninos marcados y una acidez medio-alta. Claramente lo tiene todo para acompañar las carnes asadas. Como dato final agregaría que tardó unos 20 minutos en abrirse y mostrar todos sus aromas.

Bravío Cuatro Continentes Argentina Red Blend 2016. Lo probamos en el mismo asado y se portó como un argentino de ley. El corte tiene un 70% de Malbec, 20% de Bonarda y 10% de Syrah que la bodega indica provenientes de Tupungato, Luján de Cuyo y Rivadavia (supongo que ese orden corresponde a cada cepa también). Acá estamos en una zona de confort y es el que tiene que sostener la bandera nacional para esta gama de precios, haciéndolo bien. Al agitar la copa cada varietal puede percibirse claramente, lo que es un buen ejercicio para los que recién están metiéndose en el tema. La fruta roja fresca y las especias se repiten al paladar, donde el vino tiene una entrada apenas dulzona. Es bien frutado, redondo y largo.

Foto: Vinarquía

Bravío Cuatro Continentes España Red Blend 2016. Este corte fue hecho con dos cepas bien representativas de España: Tempranillo (90%) y Garnacha (10%), ambas de Albacete. Es un vino de pura fruta fresca roja como cereza y grosella, más un toque de especias y algo de tabaco. En boca es ligero, con acidez bastante marcada y estructura de taninos notorios. Al beberlo se lo siente algo corto, lo que lejos de ser un problema en un vino así se justifica porque está pensado para acompañar la mesa diaria. Lo disfrutamos mucho con una picada y unos sándwiches de bondiola.

Bravío Cuatro Continentes Australia Red Blend 2016. La uva proviene de Hunter Valley y, como no podía ser de otra manera, es un blend con mayoría de Syrah (80%) y el aporte de Cabernet Sauvignon y Merlot. Su estilo es altamente especiado y herbal, con un fondo de fruta madura. Al beberlo entra amable, hasta dulce, y repite esos sabores especiados. Cierra con un largo final, quizá el más largo de toda la línea. Ya en su nota, Logia Petit Verdot tiró unas sugerencias de maridaje y seguí su consejo: tacos caseros.

Bravío Cuatro Continentes Italia Red Blend 2016. Este es el tío freak de la familia. Un blend toscano que integra un 90% de Sangiovese con un 10% restante de Cabernet Franc. Es el de aromas más raros, de fruta roja ácida, granada y especias. Es un tinto liviano y agradable, con sabores terrosos y frutados. La sugerencia de pastas de la bodega no me parece nada mala si son livianas.

¿Un ranking? Sudáfrica, Australia, Argentina, España, Italia, con una mitad de tabla bastante peleada.

Afortunadamente estamos viendo cada vez más vinos del mundo en la góndola local. Están aquellos que cotizan muy alto y otros que se acomodan en segmentos bastante competitivos. Si me paro del lado del consumidor, no podemos menos que aplaudir la llegada de vinos de todas partes del planeta. Con el desembarco de estos nuevos productos podremos ampliar nuestro paladar, nuestro horizonte de conocimientos y ver qué pasa en otras partes del mundo.

Foto: Vinarquía

Vinos solidarios

Otra propuesta innovadora, en parte por su contenido y principalmente por su concepto, fue la de Vendimiario. Es una nueva línea de Bodegas Esmeralda que representa a cada provincia vitivinícola (en ese sentido va a seguir creciendo en etiquetas) y tiene una finalidad solidaria porque una parte de cada botella vendida se dona para el fortalecimiento de las escuelas rurales. Las donaciones se realizan a la Fundación Ruta 40 – Educación Rural en Argentina, una ONG que contribuye al desarrollo de las escuelas rurales para promover la igualdad de oportunidades educativas. “La idea, además de hacer algo solidario, fue hacer algo federal que represente, dentro de la enorme variedad de sabores que hay en cada región, algo de cada provincia” nos explicó Gastón Pérez Izquierdo, Gerente General de la bodega.
El nombre y la imagen de esta nueva línea refieren al primer mes del calendario republicano francés, que comienza con el equinoccio de otoño, dura 30 días y coincide con la época de la vendimia. “El uso del calendario republicano nace con la Revolución Francesa y fue ampliamente adoptado y promovido por las clases obreras agrícolas e industriales que buscaban una transformación”, explica Pérez Izquierdo y agrega que “aún hoy los obreros de la viña europea llaman vendimiario al mes de la cosecha”.

Vendimiario San Juan 2017. Es un blend elaborado con un 70% de Syrah y 30% de Bonarda con un toque de madera. Sus aromas van para el lado de la mermelada, las especias y una nota de vainilla. Liviano y versátil, es ideal para la mesa diaria y la variedad de platos que ofrece. Me sorprendió gratamente.

Vendimiario La Rioja 2017. Proviene de viñedos riojanos de Vichigasta y Malligasta y se compone en un 40% por Bonarda, 30% Syrah y 30% Cabernet Sauvignon. Sus aromas van también para el lado de la mermelada y las especias, pero me parece que lo más destacable aparece al beberlo. Es sabroso y balanceado para un vino de esta gama, con una buena acidez que acompañará salsas y suficiente estructura para carnes.

Vendimiario Mendoza 2017. Este complejo corte proviene de las zonas tradicionales de Mendoza y se compone de un 55% de Malbec, 20% de Bonarda, 20% de Syrah y 5% de Merlot, siempre con un toque de madera, que en este caso es 60% de roble americano. Sus aromas van para el lado de la ciruela y algunos toques avainillados. Se lo siente balanceado y con un estilo que encaja bien para el asado dominguero.




viernes, 8 de septiembre de 2017

Vinarquía en la Premium Tasting (2da parte)

A riesgo de extenderme por demás no quería dejar de explayarme sobre todo lo vivido en la Premium Tasting. Creo que la experiencia merece ser contada y lo aprendido en los seminarios también, porque representan buena parte de las tendencias actuales en la vitivinicultura argentina.


Seminarios (2° parte)
Tras el éxito del concepto de los vinos single vineyard (elaborados con uvas de un solo viñedo) ahora están llegando los single parcel o vinos de parcela. Se elaboran solo con un sector de los viñedos y representan la expresión de un cuidadoso trabajo de selección y estudio del terroir. Para explicarlo, el seminario Vinos de Parcela fue dado por Alejandro Vigil y Laura Catena que mostraron algunos de los resultados del exhaustivo trabajo que hacen en el viñedo Adrianna de Catena Zapata.
De allí surgen dos Chardonnay: Catena Zapata Adrianna Vineyard White Stones y Catena Zapata Adrianna Vineyard White Bones; y tres Malbec: Catena Zapata Adrianna Vineyard Fortuna Terrae, Catena Zapata Adrianna Vineyard River Stones y Catena Zapata Adrianna Vineyard Mundus Bacillus Terrae. Los nombres son un poco difíciles, pero los vinos no. Son partidas muy limitadas que provienen de distintos sectores del mismo viñedo y, con apenas metros de distancia, muestran diferencias muy marcadas. Elegantes, sutiles, como flechas.
El que metió dos seminarios seguidos fue el famoso crítico chileno Patricio Tapia. El primero se llamó Revolución Criolla y buscó mostrarnos el renacimiento de las uvas criollas: Criolla Chica, Criolla Grande y Moscatel en Argentina, País en Chile, Mission en EE.UU., Listán Prieto en España. Creo que están lejos de hacer una revolución, pero resulta muy interesante que esos vinos livianos y ricos sigan estando vivos. Son parte de nuestra cultura vitivinícola.
Sin levantarse de su silla, Patricio Tapia cambió de acompañantes y presentó una selección de los mejores vinos de Descorchados 2017, su guía. “Son vinos que contribuyen a la discusión y eso es sano”, dijo Tapia y sin lugar a dudas lo eran. El Seminare Malbec es para él el mejor Malbec de Argentina y está lejos del estilo carnoso de nuestra cepa de bandera; el Re Noir, un espumoso de Pinot Noir chileno, te shockeaba; Pedrito Vino de Flor es un novedad de Finca Las Moras elaborado al estilo de Jerez y que se acerca mucho al famoso vino español; Anarkía Tannat mostró el lado experimental y de baja intervención de Uruguay; Gandolini Cabernet Sauvignon fue un Cabernet de Chile que también se alejaba bastante del estilo trasandino. En fin, vinos para tomar junto a un par de amigos y hablar de vinos, intercambiar pareceres, replantearse cosas.
Después de Patricio Tapia, llegó el turno de los críticos argentinos. Alejandro Iglesias y Joaquín Hidalgo presentaron una propuesta a la luz de su Informe Malbec para el que cataron 551 vinos comercializados con el rótulo Malbec, desde los $68 hasta los $2900. Entre otras cosas, entendieron que para simplificar la comunicación del vino argentino las zonas se pueden agrupar en franjas según alturas y plantear las excepciones como lunares o puntos que no se ajustan o adquieren una identidad propia. Es que a veces la industria suele ir más rápido que el consumidor y hay que buscarle la vuelta a la comunicación.
El cierre de los seminarios estuvo a cargo de Paz Levinson, Sebastián Zuccardi y Matias Michelini. La mejor sommelier de nuestro país (y cuarta del mundo según el último mundial) se sentó junto a dos de los enólogos más interesantes de la escena local y probamos a ciegas vinos del mundo que inspiraron sus creaciones. Vinos con baja intervención, cosechados temprano, elaborados en recipientes de concreto y con racimo entero, con los que se busca escapar a la dulzura y el lugar común en el que se suele caer.


El tasting
Y como si con las clínicas no hubiera alcanzado aún faltaba el plato fuerte: la cata a ciegas de 36 vinos con puntuaciones superiores a los 93-94 puntos de los críticos más famosos. La conducción de lujo estuvo a cargo de Paz Levinson; Flavia Rizzuto, directora de CAVE; y Tim Atkin, prestigioso crítico inglés que cata nuestros vinos desde hace 25 años y tiene una comprensión muy fina de nuestro terroir.
Cada flight o tanda de vinos tenía un tema que los integraba de alguna manera y en esta oportunidad hubo seis blancos, lo que habla del buen nivel que están alcanzando en nuestro país. Alrededor de 500 concentrados participantes (algunos no tanto, se entiende) estuvimos catando estas muestras y, si bien no era el objetivo, cada uno eligió sus favoritos. Y no fue fácil porque el nivel era tan parejo y tan alto que era difícil quedarse con uno.
Mis elegidos:

1° Flight – Malbec de Valle de Uco
Alta Vista Single Vineyard Temis 2013

2° Flight – Vinos Clásicos
Rutini Antología XLIV 2014

3° Flight – Diferentes Alturas y Latitudes
Matervini Alteza 2014

4° Flight -Blancos
Susana Balbo White Blend 2016

5° Flight – Blancos
Altar Uco Blanco “Edad Media” 2015

6° Flight 6 – Gualtallary
Luca Malbec 2015

7° Flight – Cabernet Franc y Cofermentaciones
Gran Enemigo Gualtallary Cabernet Franc 2012

8° Flight – San Carlos y La Consulta
LTU 2013

El cierre estuvo a cargo del único espumoso que Tim Atkin puso entre el Top 100 de vinos argentinos de este año, Progenie I de Vistalba. Burbujas de lujo.
La Premium Tasting es como un maratón del vino. Puede ser exhaustiva, pero la satisfacción que te deja es indescriptible. Además tiene el valor agregado de probar lo mejor del vino argentino junto a sus creadores y poder hablar con ellos.
Si sos un amante de la noble bebida tenés que participar alguna vez de este evento.

Más contento que Diego con la copa en el 86

El sorteo
Mientras todos catábamos los enólogos presentes fueron firmando una bonita copa elaborada por R.Cristal que iba a ser sorteada al final.  Acostumbrado a nunca ganar nada con estas cuestiones del azar mandé mi cupón sin muchas esperanzas... y gané!! Sí, me llevé la Copa de los Enólogos, destinada a ocupar un lugar de privilegio en casa.


PS: Todavía no tengo la copa conmigo y cosas terribles le han pasado.  Espero que se solucione pronto, sino en la próxima les cuento todo con lujo de detalles.