martes, 29 de noviembre de 2011

El Cabernet que latía en la cava

¡Es cierto! Siempre he sido nervioso, muy nervioso, terriblemente nervioso. ¿Pero por qué afirman ustedes que estoy loco? La enfermedad había agudizado mis sentidos, en vez de destruirlos o embotarlos. Y mi oído era el más agudo de todos. Oía todo lo que puede oírse en la tierra y en el cielo. Muchas cosas oí en el infierno. ¿Cómo puedo estar loco, entonces? Escuchen... y observen con cuánta cordura, con cuánta tranquilidad les cuento mi historia.

Así empieza El corazón delator de Edgar Allan Poe, el archiconocido cuento donde un joven asesina a un viejo y lo entierra bajo el piso.  Cuando la policía hace una requisa él se delata porque "siente" latir el corazón bajo las tablas.  
No maté a nadie, pero había un vino que sentía latir en la cava desde hace un buen tiempo.  Lo compré el año pasado y le di su tiempo para que estuviera en su mejor momento.  Le tenía muchas esperanzas, vaya uno a saber porqué intuición.


Y esa es mi historia, lo esperé hasta que su llamado fue insoportable y acabo de descorcharlo.  Se trata del Latente Cabernet Sauvignon Oak 2008, también conocido como Latente Etiqueta Azul.
Es un vino de La Consulta, en el Valle del Uco, de la bodega Cuarto Surco.  A diferencia de otros vinos de esta bodega, éste pasó nueve meses por barricas de roble francés.
Su color, otrora más violáceo, ahora es de un rojo rubí evolucionado.  Tiene unas piernas breves que parecen una corona sobre el vino.  Aromáticamente es intenso, aunque no tan rico: aromas típicos del varietal como pimientos verdes, especias y un toque tostado y de vainillas.  En boca: luego de un par de años el vino perdió la tanicidad intensa del Cabernet, lo que lo hizo amable, aunque algo flojo de cuerpo para mi gusto.
En conclusión, el vino estuvo correcto.  No fue un Cabernet rudo, al contrario, como que le faltó algo de  intensidad y cuerpo.  Pero viene bien para acompañar las comidas no tan pesadas del verano.
Precio: $45 y aquí se presenta un dilema, porque yo lo compré hace un año o más y, por supuesto, lo pagué algo menos.  Por ese precio, tiene una RPC casi correcta, pero para quienes busquen un Cab potente les sugiero rumbear para otros lados.  Acá, depende de los gustos personales.



sábado, 26 de noviembre de 2011

Siete Vacas tucumanas

Hoy vamos con un vino poco conocido en el mercado de la bodega Las Arcas de Tolombón.  No podemos negar que un vino que se llame Siete Vacas es bastante llamativo, pero hay un par de cosas más que hacen de este vino algo interesante: sus gráficas y su origen.

Vamos por el principio, el dibujante es Alexiev Gandman conocido por sus ilustraciones infantiles y su programa en Art Attack.  Hizo un trabajo genial y, principalmente,  divertido que se ve en la etiqueta, la tipografía y hasta el capuchón de la botella.  La industria local todavía es muy seria con el packaging de los vinos por eso siempre merece un aplauso quien apuesta a más.  
El origen: Tucumán.  Tal vez suene raro un vino de Tucumán, pero no lo es tanto si piensan que la bodega forma parte de los Valles Calchaquíes, gran región vitivinícola del norte de nuestro país.
Copio textual el origen del nombre:

"El nombre lo tomamos del relato de un viejo pastor y puestero que vivió 50 años a más de 3.000 metros de altura en la montaña.

La nevada y el viento blanco asolaron siete días nuestro puesto Yacomisky, a tres mil metros de altura; días antes el pastorcito Domingo Guanca, había soñado que siete vacas lo perseguían en la nieve, donde hoy, pequeñas vides crecen desafiando a la naturaleza en la montaña.

Cinco mil años antes, un faraón sueña que siete vacas gordas, son perseguidas y devoradas por siete vacas flacas; aconsejado por José, un joven pastor intérprete de sueños, labran intensamente la tierra los siete años de abundancia, sobreviviendo así a los siguientes siete años de sequía."  Vaya historia, no?  Dicen que la ganadería en Argentina empezó con siete vacas y un toro.

Ahora vamos al vino en cuestión: Siete Vacas Cabernet Sauvignon 2010.
Color rojo rubí profundo.  Interesante nariz: aromas típicos del varietal como pimientos verdes, y un toque de pimienta negra y tabaco.  Esto último aportado gracias a que pasó 6 meses en contacto con roble (50% francés y 50% americano).  Es atractivo en nariz y no defrauda al probarlo.  En boca predominan los sabores frutales, de taninos picantes pero refrescantes y una muy buena persistencia dulzona y paso amable.
En conclusión, un sabroso Cabernet con una mirada particular y una gráfica atrayente.
Precio: $40.  RPC: correcta, vale lo que se paga.



miércoles, 23 de noviembre de 2011

Degustación de Alma 4 de Zuccardi

Acabo de llegar de la degustación de espumantes Alma 4 que organizó La Bodega del Pintor.   Alma 4 son espumantes de alta gama, elaborados con el método tradicional o champenoise.


Zuccardi nos tiene acostumbrados a la innovación y esta línea de la familia no será la excepción .  Empezó como un trabajo práctico universitario de cuatro amigos (Mauricio Castro, Agustín López, Marcela Manini y Sebastián Zuccardi) y se convirtió en una de las líneas de espumantes más interesantes del país.
Estos espumantes pasan entre 20 y 40 meses en botella realizando su segunda fermentación (así es el método champenoise), se destacan por ser poco convencionales y tener la añada en la etiqueta.  Vamos a la cata:

Alma 4 Pinot Noir-Chardonnay 2007.  Clásico corte de 70% de Pinot y 30% de Chardonnay.  De color amarillo claro, burbujas finas y delicadas típicas del método.  Aromas a manzana verde, kiwi y un fondo de frutas secas como almendras.  Muy interesante aromáticamente.  En boca tenía una acidez media, paso amable y un muy largo e interesante final.

Alma 4 Pinot Noir Rosé 2008.  La mejor descripción de su color fue: piel de cebolla.  En nariz fue más sutil que el anterior, con aromas a fruta roja.  En boca es un espumante más y estructurado.  Se sintieron más las burbujas y un final más corto que el anterior.

Alma 4 Chardonnay Roble 2007.  Empezamos con las rarezas: casi no se usa la madera para espumantes.  Éste la tiene, se nota y eso lo hace interesante.  De color amarillo pálido, sorprendió con sus aromas a panificados, frutas secas, mermeladas y tostado (casi casi un pan dulce, je.  En serio).  En boca fue espumoso, cremoso.  Buen final.

Alma 4 Bonarda 2007.  Otra rareza: un espumante de Bonarda.  Claramente un espumante tinto, ya que su color era de un rojo intenso y oscuro, tanto que ni se veían las espumas.  Los aromas fueron intensos, frutados (frambuesas) y a mermeladas.  Anticipaba un sabor dulce y no nos equivocamos, era bastante dulce.  Raro.

Nos faltó probar el Alma 4 Viognier 2009, el último en incorporarse.

Conclusiones: son espumantes más que interesantes, porque están hechos con el método tradicional, porque saben muy muy bien y son innovadores.  No conozco tanto de espumantes como para hablar de RPC, pero por todo lo que implica hacer un vino espumante con el método champenoise, me parece que la RPC es correcta.
Personalmente, los que más me gustaron fueron el Pinot Noir Chardonnay y el Chardonnay Roble.  Al Rosé lo noté poco interesante de aromas y el Bonarda, aunque llamativo, no fue muy de mi agrado como casi todo lo que tiene Bonarda.
Precio: $97 en vinoteca.

Yo me traje un Chardonnay Roble 2007



sábado, 19 de noviembre de 2011

Un Torrontés para refrescarse en el verano

Mi viejo siempre me decía que cuando había ido a Salta hubo unos vinos que lo impactaron: los vinos de Vasija Secreta, la bodega más antigua de Cafayate.  Hace poco alguien más me dijo lo mismo.  Y hace mucho menos me encontré con esta botella: Vasija Secreta Torrontés Lacrado sin añada (por el nro. de lote supongo 2010).


El calor del verano se viene con todo, ya no lo soporto, y hay que refrescarse.  Así que el torrontés es una opción excelente y una alternativa a la cerveza y aperitivos.
Este vino proviene del Cafayate, Salta, de viñedos plantados a 1700 metros.  El resultado es un vino de color amarillo claro, algo dorado.  Lo mejor son sus aromas, bien típicos del varietal pero marcados e interesantes: flores blancas que me recordaron a la magnolia, peras y algo de durazno y un fondo herbal apenas perceptible.  Los sabores no fueron tan intensos como esperaba, pero su ameno paso y acidez no muy alta me convencieron.  Rico.
En conclusión, me parece una de las mejores opciones en torrontés para el rango de precio.  No lo recomiendo para aquellos que disfrutan vinos de alta acidez.  Ideal para estas tardes calurosas!

Precio: $20 - Sin pensarlo: RPC excelente!



miércoles, 16 de noviembre de 2011

Se viene la 3° Cata Interblog!!


¿Qué es la Cata Interblog?  Todos los Blogueros del Vino nos ponemos de acuerdo y elegimos tres vinos que cada uno cata a ciegas y luego se suman y publican los resultados.  Así de simple.  Esta es la 3ra vez que se hace y la primera en que participa este blog.
La primer cata fue de Malbec, la segunda de Cabernet y ésta será de Torrontés.

No puedo decirles nada más porque me matan, jaja.

Hay mucha nota de torrontés por venir, porque el verano que se avecina lo amerita, porque tienen una excelente Relación Precio/Calidad y porque es un varietal emblemático de nuestro país, caramba.



Paciencia que ya sale la nota...

domingo, 13 de noviembre de 2011

Pizza y Garnacha en La Boca



Hace un tiempo me enviaron un powerpoint con viejas imágenes de Buenos Aires.  Entre ellas, la que ilustra esta nota con el siguiente texto: pizza en La Boca a la vieja usanza, de parado y con un vaso de garnacha o moscato - 1930.
La Garnacha, o Grenache en Francia, es una uva tinta de origen hispánico que se cultiva a lo largo del Mediterráneo y que se usa en vinos como el clásico Châteauneuf-du-Pape o en las Denominaciones de Origen de Cataluña y Navarra.
Ahí me picó la curiosidad, ¿qué habrá pasado con nuestra Garnacha?
El único vino argentino de factura reciente que encontré con esta uva fue el Santa Julia Innovación Grenache 2007, que seguramente ya no se debe conseguir porque son ediciones bastante limitadas.
Podemos ver esto como un caso más de tradición vs. mercado, o podemos pensar que si al consumidor no le interesa, para qué seguir con esos vinos.  Es difícil, porque muchas veces el mercado dicta qué debemos consumir sin que sepamos su sabor, no?
Los dejo pensando...




Pd: Sí, las pizzas son cuadradas :)

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Quesos y vinos: maridaje y divorciaje

El siguiente texto está extraído de:
Golombek, Diego; Schwarzbaum, Pablo.  El cocinero científico: cuando la ciencia se mete en la cocina.  Buenos Aires: Siglo Veintiuno Editores, 2011, pág. 152.




El maridaje (y el divorciaje)

"Todo el mundo sabe que los quesos y los vinos se llevan muy bien.  Es más: en toda buena reunión social se deben servir buenos quesos y buenos vinos, como para comenzar la experiencia culinaria de la mejor manera.
En realidad, no es necesario gastar demasiado en el vino que se sirva con los quesos.  El queso enmascara los sabores más sutiles del vino, por lo que los invitados no podrán percibir la diferencia si se les sirve un vino que no sea de la más alta calidad.  Se han hecho experiencias con versiones baratas y caras de vinos de diferentes variedades, y los catadores de vino debían diferenciarlos en presencia de ocho clases de queso diferentes.
El resultado fue que el queso impedía determinar variables tales como los sabores a fresas o a roble, así como el nivel de acidez o astringencia de las bebidas.  Si bien los quesos fuertes fueron más determinantes en la supresión sensorial, los quesos débiles también confundieron a los catadores.  Es posible que las proteínas del queso interactúen con las del vino o bien disminuyan la percepción en las papilas gustativas de la boca.
Como sea, se sostiene la hipótesis de que no hay que gastar  tanto en el vino para esta etapa, y mejor guardar las buenas reservas para el resto de la comida.  En cualquier caso, si uno no conoce a los invitados, queda muy bien hablando del vino y los quesos con acento francés."


Como conclusión debemos pensar que el maridaje con quesos (para que no sea un divorciaje) debe tomarse como un arte o, al menos, a conciencia  ¿Ustedes que piensan? 

lunes, 7 de noviembre de 2011

Otro Cabernet de buena RPC

A la hora de elegir un vino para todos los día o algún evento con mucha gente, uno busca optimizar costos: vinos económicos, ricos y equilibrados.  Por supuesto que no buscamos vinos muy complejos, pero tampoco nos vamos a meter cualquier cosa en la boca.
Mucho se hablo del Portillo Malbec en ese sentido, pero poco encontré sobre su hermano Cabernet en los blogs de vinos amigos.
Veamos cómo se comportó el Portillo Cabernet Sauvignon 2009, de Bodegas Salentein, en el Valle del Uco.


De color rojo rubí, de profundidad media, aromas poco complejos: fruta roja y un toque de pimienta de fondo.  En boca lo más presente fue la fruta roja, sus taninos fueron amables y persistentes (un poco ayudan los 14° de alcohol).
En conclusión, esperaba un Cabernet duro, por lo joven y el rango de precios, pero fue bien bebible y equilibrado, con taninos que no molestaron para nada.  Como se dijo al principio, no esperen aromas complejos, pero sí bien frutados.  Un buen vino para el rango de precios que no te va a dejar en la estacada.  
Tip: Por lo que estuve viendo por la web, en blogs de vinos del exterior no baja de 85 puntos.
Precio: $23-25

domingo, 6 de noviembre de 2011

Oktoberfest: tarde pero seguro

Ya sé, ya sé... el mes de la cerveza fue octubre.
Ya sé, ya sé... este es un blog de vinos,  pero no todo es vino en la vida, caramba.
Quise subir contenido cervecero el mes pasado, pero nada me convencía o me daba material como para hacer una nota. Sin embargo, anoche pasé por Buller Brewing Company, en Recoleta y me pareció interesante compartirlo.  Porque está bueno y porque es un homenaje con atraso a mi querida birra.


El Buller es un bar donde se hace cerveza artesanal a la vista.  Tienen media docena de variedades con estilos bien diferentes y, a mi parecer, muy bien hechas.
Para los que no estén muy acostumbrados a la cerveza artesanal o no hayan tenido una rica experiencia o para cualquiera que quiera saber qué ofrece el lugar les recomiendo el Sampler.  Son 7 pequeños vasos (100 ml) con las variedades de cerveza del lugar.  Por $45 probás todas las variedades.

Pilsen: 4,8°.  Cerveza tipo lager con un pequeño amargor, un estilo bien conocido en nuestro país.

Hefeweisen: 5°.  Cerveza de trigo, algo turbia, sabrosa y con aromas a banana y clavo de olor.

Honey Beer: 8,5°.  La más fuerte de todas, elaborada a base de cebada y mieles.  Se notaba la miel que le daba un caracter untuoso.  Yo repetí un vaso de ésta, je.

Oktoberfest: 5,5°.  De gusto bien malteado y amargor medio.

India Pale Ale: 6°.  La más amarga y lupulada, de color rojizo.

Stout: 5,8°.  Negra, aromas a café y bien cremosa.  Muy diferente a las industrializadas.

Hubo una séptima, que están introduciendo, y de la que no recuerdo el nombre, pero sí que nos pareció que tenía poco cuerpo.
En conclusión, fuimos a probar cerveza artesanal y salimos satisfechos.  Por estar en Recoleta (frente al cementerio) y por su carácter artesanal los precios eran correctos.




jueves, 3 de noviembre de 2011

Me sigue gustando el cabernet

Vengo de varias semanas a puro Malbec, más algún Pinot, y ya extrañaba mi primer amor vinífero.  Parafraseando a Pappo, mucho Malbec no obstante lo cual me sigue gustando el Cabernet.
Me preparé una entraña bien crocante y destapé un Alamos Cabernet Sauvignon Selección de Viñedos 2009.




Este vino de Bodegas Catena Zapata tiene una particularidad: sus uvas no provienen de un sólo viñedo sino de una selección que es como sigue:

  • 35% Viña Vicente, 1108 metros sobre el nivel del mar
  • 35% Viña Alamos, 1058 msnm
  • 30% Viña La Pirámide, 980 msnm

En su web ya no hay información de este corte, pero la idea era combinar las características de cada terruño.  No sé hasta qué punto es tan diferente el terroir de cada viña.
El color es rojo rubí bastante profundo, lindo y oscurito como buen Cabernet.  En nariz arrojó algunos frutos rojos, pero principalmente notas especiadas.  Hubo que esperar que se oxigene un poco y tome algo más de temperatura para notar notas a tabaco y un lejano toque a menta.  La madera (8 meses de paso por roble dice WineMDQ) ni se nota, y está bien.  En boca, fue de paso muy amable a pesar del varietal, taninos suaves pero notorios que acompañaron bien el maridaje.  Un Cabernet jugoso que cumplió.
En conclusión, es un Cabernet que no te deslumbra pero no te deja con sabor a poco.  Lo disfrutás porque es simple.
Ahora el tema del precio. ¿Por qué es un tema? porque en el Chino de casa me costó $35 (RPC de puta madre), pero yo sé que en cualquier lado no baja de $50 (RPC de correcta a buena).

Ah, por si se lo preguntan, yo me llevé los dos últimos.


miércoles, 2 de noviembre de 2011

Chucherías

Cada vez hay más y más consumidores de vino en el mundo (¿moda o efecto Internet?) y como consecuencia de esto el mercado crea nuevos productos para venderle a los consumidores.  Productos de dudosa o relativa importancia, como un traje de neoprene para que no se te caliente el vino.  O la última de las chucherías del mercado: un tapón enfriador de vinos


¿En qué consiste el coso ese?  Es una varilla de plástico inocuo que contiene un gel que se congela en el interior.  Al colocarlo en la botella te baja la temperatura del vino drásticamente (algo no recomendado).


Es el mismo procedimiento que se usa para mantener fría la cerveza por metro que venden en algunos bares.  Yo sigo prefiriendo la vieja y fiel frappera (forma elegante de decir balde).
Amén de lo tonto, le encuentro al menos 2 problemas: primero, si la botella está llena se desbordará; y, segundo, no sabemos cuándo sacarlo a menos que pongamos un termómetro al mismo tiempo.

¿Querés enfriar rápido tu botella?  Seguí mi consejo: en un balde poné agua, hielo, sal y revolvé.  En unos pocos minutos tendrás una botella helada.  Posta.  ¿Cómo? La sal baja el punto de congelación del agua.

Estas cosas del consumismo yankee nos causan gracia, pero no hay que ir muy lejos para ver productos inútiles.  Acá ya se ven seguido identificadores de copas y cómo olvidarnos del viejo set para vinos que sirve para poco:



Pensémoslo fríamente: El corcho es sólo para pinta porque no conserva el vino, el cortacápsula no la corta por donde debiera hacerse, el anillo antigoteo no lo usa nadie.  Lo único que se salva es el termómetro y el sacacorcho podría ser al menos uno de doble impulso.
Ojo, no me voy a rasgar las vestiduras, yo también compro chucherías.  Me gustaría este venado para sostener alguna botellita:



Gracias Dani por el enlace del enfriador