jueves, 5 de enero de 2012

Bacanal

Baco para los romanos y Dioniso para los griegos, era el dios mítico del vino.  Personaje conocido ya por todos gracias a su relación con la noble bebida y el frenesí de sus fiestas, pero también origen del teatro griego, la música y otras religiones.
Para los griegos el vino era un regalo de Dioniso y beberlo era recibir esta ofrenda dentro del propio cuerpo, así que imaginen lo sagrado que podía ser.  Las fiestas en honor a este dios se llamaban "bacanales" u "orgías bacanales", donde se daba rienda suelta a excesos de todo tipo y se bailaba y bebía sin parar.

Bacanal, de Peter Paul Rubens (1577-1640)
Friedrich Nietzsche lo opone a Apolo, dios del sol, la poesía y las artes, "como símbolo del principio estético fundamental e incontrolado de la fuerza, la música y la intoxicación frente al principio de la vista, la forma y la belleza representado por el segundo".  Es decir, Apolo es lo reposado, lo elegante, refinado y clásico; Dioniso es lo caótico, exaltado y moderno.
Hablando de los vinos griegos debemos decir que ocupaban un lugar central en su vida, al punto de que Tucídides llegó a decir que "los pueblos mediterráneos empezaron a emerger de la barbarie cuando aprendieron a cultivar olivos y vides".  La vinicultura era sinónimo de civilización, de avance cultural e industrial.
El vino de Grecia solía ser dulce y aromático, aunque por lo general le agregaban "aditivos" para mejorar su sabor: hierbas, especias, perfume, etc.  Un vino típico y que todavía se produce es el Retsina, al que se le agrega resina de Pino de Alepo.  Se sospecha que su descubrimiento fue accidental ya que los griegos usaban esta resina para sellar las ánforas y así se le transmitía su sabor.
La forma correcta de beberlo era rebajado con agua o nieve, tomarlo puro era cosa de bárbaros.
La pregunta que se estarán haciendo muchos es: si Grecia fue cuna del vino, ¿por qué hoy su industria vitivinícola está tan rezagada?  La principal razón podría ser la ocupación otomana que se inicia en 1354 y dura hasta 1827.  Los otomanos prohibieron a los griegos comercializar sus vinos, que sólo se siguieron produciendo para consumo familiar.  Mientras tanto, en Italia y Francia, la industria del vino iba creciendo y tomando forma y fama.
Con el fin de la ocupación del Imperio Otomano no se terminaron los problemas para los griegos y su vino: la plaga de la filoxera en 1890 destruyó sus vides, luego fueron castigados por las dos guerras mundiales, más su Guerra Civil que duró hasta 1950.  Recién en las últimas décadas su industria vinícola pasó de los vinos de mesa a producir vinos de mayor calidad apostando a sus uvas indígenas.

A continuación, la imagen que dio pie a este artículo:

Bacchus, de Cornelis Bos (1506-1555)

En este antiguo grabado flamenco podemos ver a Baco siendo transportado en un carruaje por toda su comitiva de sátiros, hombres, mujeres y putti.  Por delante van los músicos y bailarines con diversidad de instrumentos, más atrás algunos llevan ánforas con vino y uvas.  Junto a Baco, que ostenta un cuerno de la abundancia, podemos apreciar a un sátiro con la máscara que representa a la tragedia griega y otro con una corona de laureles, símbolo de la victoria.  Si miran bien podrán encontrar a algunos miembros de la bacanal sufriendo las consecuencias del exceso en el consumo de vino.

Para terminar les dejo un poema de Anacreonte que redondea esta nota magníficamente:

¿A qué me instruyes en las reglas de la retórica?
Al fin y al cabo, ¿a qué tantos discursos
que en nada me aprovechan?
Será mejor que enseñes a saborear
el néctar de Dionisos
y a hacer que la más bella de las diosas
aun me haga digno de sus encantos.
La nieve ha hecho en mi cabeza su corona;
muchacho, dame agua y vino que el alma me adormezcan
pues el tiempo que me queda por vivir
es breve, demasiado breve.
Pronto me habrás de enterrar
y los muertos no beben, no aman, no desean.



Bibliografía consultada y para seguir leyendo:

  • BibliOdyssey. Satyr Taxis.  En: http://bibliodyssey.blogspot.com/2011/12/satyr-taxis.html [Última consulta: 5/1/12]
  • Gastelu, Francisco.  Clave genealógica de la Mitología Helenística.  Buenos Aires: Editorial Freeland, 1975
  • Johnson, Hugh. Vintage: the story of wine. Nueva York: Simon and Schuster, 1989
  • Müller, Max.  Mitología comparada.  Barcelona: Edicomunicación S.A., 1988
  • Nietzsche, Friedrich. El origen de la tragedia en el espíritu de la música. Buenos Aires: Ediciones Libertador, 2007
  • Petronio.  El Satiricón.  Madrid: Gredos, 1988
  • Wikipedia.  Vino en la Antigua Grecia.  En: http://es.wikipedia.org/wiki/Vino_en_la_Antigua_Grecia [Última consulta: 5/1/12]




4 comentarios:

  1. Muy buena esta crónica!!!!
    Salute y viva Baco!!!!

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  2. Gracias Fabián!

    Qué viva!

    Saludos

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  3. Bien ahiii...!! definitivamente hay que remontarse a la historia, pero a la historia en serio... a los dioses y a los orígenes... ahí hay que llegar para entender! Una cosa más: me gusta mucho mas el Dionisio que pintó Noemí jejejejejje. Abrazo enorme!

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  4. jaja, sí, está mejor el de Noemí, gran artista.

    Conocer la historia nos ayuda a comprender el presente.

    Abrazo!

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