domingo, 15 de enero de 2012

Lo clásico y lo moderno

Entrar al Palacio Vera es entrar a una porción (un cacho digamos) de historia del Centenario.  Construido en 1910 por los arquitectos Arturo Prins y Oscar Ranzenhofer, este edificio de estilo art noveau es uno de los característicos de la Avenida de Mayo.  Originalmente fue realizado para el estanciero don Eustoquio Díaz Vélez hijo. Durante años la familia Díaz Vélez lo rentó para estudios y oficinas y también funcionó aquí el Hotel Centenario.  Desde hace décadas uno de sus locales comerciales es ocupado por una clásica librería de usados y antigüedades llamada “El Túnel”, que suelo visitar.  Y ahora encontramos además una vinoteca: Vera Wines.


La vinoteca respeta el estilo del edificio, por lo que hay un ambiente elegante y cálido, sin llegar a lo suntuoso, bien art nouveau digamos.  Un espacio interesante, ameno e íntimo porque no está a la calle directamente.
Abrieron en noviembre, y esta fue la primera degustación que organizaron, logrando una buena asistencia.  La bodega elegida para el debut fue Bodegas VinEcol, un proyecto iniciado en 2000 y que tiene como objetivo producir vinos orgánicos.  Esto quiere decir que no usan ningún tipo de productos químicos para la producción de sus vinos, ni para evitar plagas, ni para abonar los viñedos.  Nada, ni agregado de sulfitos.
No basta con autoproclamarse orgánico para serlo, sino que tienen que cumplir una serie de normas muy estrictas, según nos contaron en la charla informativa, para lograr la certificación nacional e internacional.
A pesar de que tienen 100 hectáreas de viñedos en La Paz, Mendoza, casi no se ven sus etiquetas por aquí, su principal mercado está en el exterior del país.  En Argentina no tenemos todavía una gran cultura de lo orgánico, nos parece verso y costoso.  Pero es bueno que haya propuestas así.


Degustamos tres de sus vinos:

Médanos Extra Brut: Un espumante a base de Chardonnay, Chenin y Torrontés, fácilmente bebible, de burbujas amables y aromas cítricos.  Muy interesante.  Este espumante fue aclamado por los presentes.

VinEcol Chardonnay Oak Reserve 2010: como el resto de la línea Oak Reserve de la bodega tiene una crianza en roble francés de primer uso de 5 meses.  Un vino de color amarillo intenso, aromas a madera demasiado presentes e incluso algo licoroso.  En boca lo mismo, le faltaba acidez.  No me gustó.

VinEcol Cabernet Sauvignon Oak Reserve 2010:  Aromas a frambuesas, vainilla y algo de chocolate.  Se nota la madera.  En boca tiene un ataque dulzón y una astringencia leve.  Sin embargo, es bastante potente y con un largo final que te deja pensando en esa fruta roja fresca y alguna nota herbal.

Precio: toda esta línea $60, no sé si es promoción o siempre están a ese precio.
RPC: ?  No sabría que decir, porque tratándose de vinos orgánicos los precios se encarecen un poco.  Por otra parte, no podría medir la propuesta orgánica con la misma vara que el resto de los vinos.  Juzguen por ustedes mismos.

Conclusiones de la jornada:  Me gustó haber conocido esta nueva vinoteca y la calidez de su gente.  ¡¡Mucha suerte en este nuevo proyecto!!
En cuanto a los vinos, fue algo nuevo, diferente.  Si tengo que elegir me quedo con su espumante y luego con su Cabernet.  Lástima que sólo probamos esos tres.


4 comentarios:

  1. Si el chardo 2010 ya está amarillo intenso y licoroso está medio al horno no? Es difícil y caro lograr buenos vinos orgánicos, supongo que mas complicado para los blancos.
    Buena nota y trataremos de encontrar a estos vinos.
    Salute

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  2. Hace rato que probamos nada de Vinecol, pero recordamos que estaban muy buenos, con el plus de ser orgánicos... hoy por hoy, hay que tender a eso en la medida de lo posible. Un abrazo y salute.

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  3. Fabián,

    la verdad que ese blanco no fue del agrado de ninguno de los presentes. Y sí, hacer vinos orgánicos de verdad es muy difícil y costoso, con muchos controles. El espumante estuvo muy bueno, el Cabernet tenía lo suyo.

    Saludos!

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  4. Rumbovino,
    la propuesta orgánica es interesante. Yo siempre trato de hacer vida sana, de consumir pocos químicos, pero es difícil, no?
    Como le decía a Fabián en el comentario anterior, mi favorito fue el espumante.

    Saludos

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