viernes, 2 de marzo de 2012

Crónica de una botella

En los últimos años Bodega Amalaya ha dado mucho de qué hablar. No me interesa contarles sobre su historia, sino sobre sus vinos. Más allá de a quién pertenece una bodega, si es una gran empresa o una bodega boutique, de larga raigambre nacional o capitales extranjeros lo que importa y lo que está ahí, a la vista, son los vinos que se producen. A veces es así y ya.


Esta bodega salteña produce tres etiquetas geniales: Amalaya Vino Tinto (corte de 75% Malbec, 10% Cabernet Sauvignon, 10% Syrah y 5% Tannat), Amalaya Vino Blanco (90% Torrontés, 10% Riesling) y Amalaya Gran Corte (90% Malbec, 5% Cabernet Franc y 5% Tannat).

Increíblemente, a pesar de sus comentarios positivos, nunca los había probado.  De pronto, en menos de una semana pude probar los tres.
En vísperas de mi cumpleaños probé, gracias a El Cuervo Adrián de Vinos en Buenos Aires, Amalaya Vino Tinto 2008, una exquisitez.  Luego probé el Amalaya Vino Blanco 2011, del cual saqué una nota.  Y, por último, para festejar San Valentín probé el Amalaya Gran Corte 2009.  Y de él quería contarles la crónica de su degustación.


Lo tomamos en el Restaurante Brotes del Alma (super recomendado).  La moza me muestra la botella y ante mi aceptación me sirve una pequeña cantidad donde se ve el color rojo violáceo intensísimo, casi negro.
Mi segundo paso es acercarme la copa a la nariz, por supuesto.  Para algunos hacer esto en un Restaurante es una tontera, pero casi inmediatamente te darás cuenta si el vino está malo.  
Volviendo al vino en cuestión, nos adentramos en una botella que cambió a lo largo de toda la cena, nunca permaneció calma y siempre nos sorprendía con notas aromáticas nuevas.  Recién descorchado aparecieron los aromas secundarios típicos de la fermentación, levaduras.  Con un poquito de aire el vino empezaría a aflorar.
Y así fue, empezó a aparecer lo frutado: fruta negra y mermelada; y lo especiado.
Luego, las sutilezas de la vainilla y la menta del Cabernet Franc y algunas notas propias del terruño salteño, esa cosa salvaje entre mineral/terroso y herbal que me encanta.
Ir descubriendo las capas de aromas que nos ofrecía fue un placer casi epifánico.
¿Qué pasó con el sabor?  Bueno, en boca fue un vino franco, equilibrado, redondo de taninos.  Un vino agradable de beber, pero con final potente, que se hace sentir en especial al principio.  
Luego un final largo y con retrogusto terroso y mentolado.  Digamos ese carácter salvaje del que hablábamos antes, pero para nada rústico.
No sé si fue el vino del año, pero de que es un vinazo no hay dudas!! 

Precio: $80 (En Brotes del Alma te hacen precio de vinoteca)
RPC: Excelente

Notas de otros blogueros:
Vinos en Buenos Aires: La Bomba

10 comentarios:

  1. Sí señó!! JaJa!!
    Uno de los Vinos del Año (2011).
    Solo espero que su nueva añada (2010) tenga el mismo nivel de calidad, de complejidad!

    Abrazo grande!!

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    1. Creo que todos esperamos los mismo!

      AbrazooO!

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  2. Ariel, en los carnavales tomamos este vino por segunda vez. La primera lo probamos en una cena donde no le pudimos dar la atención que se merece. Pero esta vez comprobamos que lo que decían todos era cierto. Es un VINAZO. Para mejor, acá lo pagamos $67... o sea, mejor que mejor. Salute.

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    1. Los grandes precios de Casilda! jaja, que suerte.

      Hablando en serio, sí, es un vinazo. Hay que conseguir el 2010 para comparar.

      Salute!

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  3. eeee viejo...nos vamos a ir a vivir todos a CAsilda ja ja ja ...Gran vino, gracias x la mención

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    1. Lo estoy pensando seriamente eh jaja

      No hay porqué, José

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  4. Lo probé 2 veces, buén vino, muy estilo Parker, con una RPC muy buena respecto de toda la porquería moderna que anda dando vueltas. No es para mi paladar pero me gustó, ademas mucho mejor que las últimas dos cosechas del Amalaya Tradicional de etiqueta celeste.
    Abrazo

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    1. Coincido en que tiene un perfil moderno, pero bien interesante, nada simplón. Con respecto al Tinto tradicional de Amalaya sólo probé el 2008, pero tengo entendido que desde allí decayó bastante.

      Abrazo

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  5. Bueno el blog! Llegué por tu comentario en el mío, me viene bien porque estoy empezando a tomar vino y necesito recomendaciones. Voy a probar el Amalaya blanco me tentó! Saludos

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    1. Recomendado!

      Gracias por pasar Paula.

      SAludos

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