lunes, 9 de julio de 2012

Cenando con El Enemigo


Al final del camino sólo recuerdas una batalla,
la que libraste contigo mismo, el verdadero enemigo;
la que te hizo único.

Esa frase reza la contraetiqueta de El Enemigo Malbec 2008, uno de los vinos que más a dado que hablar en los últimos años.  Quizá porque es un vinazo; quizá porque es el primer vino de autor de Alejandro Vigil, el enólogo del momento; quizá por lo llamativo del nombre; quizá por todo eso.
Lo elegimos para celebrar un momento especial: nuestro primer año de noviazgo.  
El nombre del vino permitió mil bromas sobre quién teníamos adelante, pero la frase de la contraetiqueta era la que más pesaba.  Porque es la lucha contra uno mismo la que nos define y en una pareja también hay que luchar para seguir siempre adelante y ser únicos.

Ante pedazo de vino y teniendo en cuenta lo importante del momento tenía que esmerarme con una cena especial.  Sí, también cocino.  
Como entrada hubo unos huevos horneados con un toque de tequila y panceta frita.  El plato principal fue  un lomo en croute de frutos secos, acompañado con papas dominó. Para este momento ya estabamos por la mitad del vino y tengo que reconocer que no tomé notas de cata así que su descripción va bastante de memoria.
El Enemigo contiene un 85% de Malbec de Gualtallary y un 11% de Petit Verdot de Agrelo, todo criado 18 meses en barricas de roble francés (35% nuevo).
El color era de un rojo rubí intenso, casi negro. Aromáticamente recuerdo la fruta roja y negra, alguna nota floral y de vainilla. Pero lo que más me gustó y puedo describir de memoria sin dudarlo fueron los sabores y sensaciones al beberlo. Un vino muy equilibrado, como uno espera en esta gama de precios, que se disfruta fácil, fluído y frutal. Más allá de eso, tenía ese toque rudo del Petit Verdot que lo complementaba.
Buscando información en otros blogs me encontré que cuando recién salió estaba algo tánico y recomendaban esperarlo. No lo probé en esa instancia, pero puedo decirles que ahora esta en un gran momento.
Cerramos la velada con unos bombones y el espumante María Extra Brut (80% Chardonnay y 20% Pinot Noir), que nunca falla. ¿Qué más querés?

Precio: $176 (a ese precio lo compré hace un tiempo, ahora debe andar por los $190)
RPC: Buena a Muy buena



4 comentarios:

  1. Que comida que te armaste! Tengo pendiente este vino de Vigil.... el María siempre acompaña bién , pero se ha vuelto un tanto dulzón los últimos años en su versión Extra Brut.
    Salute

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    1. Coincido con que el María se volvió bastante dulzón para ser un Extra Brut, quizá esa es la razón por la que gusta en casa.

      Salute

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  2. ¡Gran nombre para el vino! Y la leyenda en el reverso también. Prefiero esas opciones románticas que las descripciones que hacen de sus propios caldos. Por cierto -y para variar- tampoco lo importan por aquí.

    Y enhorabuena por el año de noviazgo:

    ¡Felicidades!

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    1. ¡Gracias!

      Esta debe ser una de las etiquetas argentinas más originales y flexibles de los últimos años. Imagínate regalarle uno a ese jefe con el que tienes una relación tirante o a tu suegro... una etiqueta que permite el juego.

      Saludos!

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