jueves, 22 de noviembre de 2012

Visita a Bodega Vulliez Sermet (Entre Ríos)

En uno de los fines de semana largo que afortunadamente tuvimos este año nos hicimos una escapada a Colón, Entre Ríos.  Hacía rato que no iba a pasear por esta provincia mesopotámica y me sorprendió gratamente el crecimiento de varias ciudades de la zona gracias al auge turístico de la última década.  Después de la consabida visita al Parque Nacional El Palmar y disfrutar de los pequeños placeres de los pueblos vecinos, nos dirigimos al acceso de Colón donde se encuentra la Bodega Vulliez-Sermet.


Perdón, ¿Cómo dijo? ¿Una bodega en Entre Ríos?  Sí, una bodega en Entre Ríos.   Si hacemos un poco de historia nos enteramos que gracias a la inmigración fomentada en la zona desde mediados del siglo XIX se instalaron allí franceses, suizos, piamonteses y saboyanos.  Estos inmigrantes trajeron sus costumbres, gastronomía y formas de producción.  Y, claro, también quisieron hacer su propio vino, como antes.
Hacia el año 1906 había 360.000 vides implantadas en Entre Ríos y era uno de los principales abastecedores de vino para Buenos Aires y el 4° a nivel nacional.  Pero (siempre hay un pero en estas historias) en 1936 se sancionó una ley que prohibía la vitivinicultura en esta provincia para favorecer a una región emergente: Cuyo.  No quiero entrar en polémicas ahora, hay quienes plantean que esa ley fue un producto de la corrupción y prepotencia del gobierno de Agustín P. Justo, otros que se lo hizo para impulsar la economía de las provincias cordilleranas.  Interpretaciones aparte, en 1998 esta ley fue abolida y empezó la expansión y búsqueda de nuevos terruños en Argentina.
En 2002 Jesús Vulliez, descendiente de aquellos primeros colonos, compró la antigua bodega de Joseph Fabré y comenzó a asesorarse en la producción de vinos.  No fue fácil, el terruño entrerriano no se destaca por la gran amplitud térmica, tiene mucha humedad constante y llueven más de 1000 mm anuales.  “Como en Francia”, me dijo Jesús, que conoce aquellas tierras.


Mientras probábamos sus vinos me explicó también que traer un enólogo desde Mendoza era un despropósito, por los costos y porque no conocen estas tierras y sus posibilidades.   Así que se trajo uno uruguayo, Jorge Pehar, que conoce de Tannat y de este clima y suelo.  Entre otras cosas diferentes eligieron un sistema de conducción único en el país: la lira.  En vez de ser guiadas en espalderas o parrales, las vides van en una especie de Y conocida como lira o cruceta.  El método fue inventado por Alain Carbonneau y favorece la salud de la vid y el aprovechamiento de los recursos hídricos extremos (click aquí para leer una conferencia de Carbonneau ).


Los vinos de Vulliez-Sermet son diferentes, como podíamos esperar de estas tierras.  Vamos a encontrar vinos con menos concentración y cuerpo que en los mendocinos, a veces con una acidez algo más marcada, pero en algunos varietales hay una elegancia y una impronta interesante.  Pude probar un Chardonnay 2012, agradable y buena opción; también su 4 Variedades 2009, un blend 40% Malbec, 20% Cabernet Sauvignon, 25% Merlot y 15% Tannat muy interesante.  Lo que más me gustó fue su Tannat 2010, bien al estilo de los premiados Tannat uruguayos: fruta negra, nariz elegante, potentes.


Como pasa en la Bodega Saldungaray, y otros terruños nuevos, todavía están experimentando, viendo qué es lo que mejor se puede dar.  Creo que la senda va por el Tannat, y no tanto por el Malbec, y seguir experimentando con el Sangiovese y el Pinot Meunier. 
Al margen de especulaciones, el proyecto va tomando forma y empiezan a surgir pequeños productores en la región así que todavía podemos esperar sorpresas del vino entrerriano.



Para ver más fotos los invito a hacerse amigos en mi Facebook (que en realidad es el Facebook del blog)



12 comentarios:

  1. Ariel, esto sí que es una gran novedad, hay que conseguir el tannat de la bodega ! El chardo estaba con buena acidez?
    Salute

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    1. Sí, el Chardonnay tenía buena acidez y gustó bastante, en especial en boca.
      Yo me traje un Tannat para tomarlo por botella. Hay que hacerse un tiempito nomás, jeje.

      Salute!

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  2. Qué buena reseña!!
    He tenido la suerte de probar varios de sus Vinos, algunos en distintas añadas. Algunos están buenos (los 2 Tintos que mencionaste) y los demás, descuento, los iran mejorando con los años.

    Abrazo!

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    1. Gracias, Adrián. Leí tu nota, de hecho coincidimos en la mirada de varios de sus vinos. Como todo nuevo emprendimiento hay que experimentar, equivocarse y volver a experimentar. Lleva años, claro, pero van bien.

      Abrazo!

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  3. ARIEL:
    Si no me equivoco, la última cepa que nombras debería ser "Pinot Meunier"... verdad ???
    Buena nota !! Yo estuve en la bodega el año pasado, coincido en el Chardonnay y Tannat (Sangiovese también).
    Un abrazo. Nos vemos. ROBERTO

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    1. Roberto, no te equivocás, ya lo corrijo.
      Como le decía a Fabián Mitidieri, me traje un Tannat y también un Sangiovese. A éste último no lo probé, pero confío en tus recomendaciones.

      Un abrazo!!

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  4. Muy interesante y sobre todo muy bienvenidos estos proyectos que diversifican las posibilidades de la tierra argenta. Habíamos leído sobre esta bodega pero nunca hemos visto sus vinos...Estamos relativamente cerca, así que a lo mejor algún finde nos escapamos. Nos pareció muy interesante el sistema de conducción, nunca lo habíamos visto ni hemos oído hablar de él.

    Muy linda nota Ariel! Abrazo y salute!

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    1. Claro que sí, siempre hay que apoyar estos emprendimientos porque le hacen bien al deporte :)
      Hasta Colón deben tener algo menos de 500 Km. no es cerca, pero tampoco es tanto, de paso aprovechan para conocer esta ciudad tan linda.

      Un abrazo!

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  5. Buena experiencia, hace poco conoci la bodega de Saldungaray, los vinos muy flojos como vos bien decis poco cuerpo livianos (diferentes) el qu emas me gusto es un espumante 100% pinot pero para comprar muy caro....Hay que ver como se llevan con el paso del tiempo...

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    1. Hola Anónimo, gracias por leer y comentar. Hay una nota de nuestra visita a la Bodega Saldungaray y también destacamos su espumante.
      A estos nuevos terruños tenemos que entenderlos y darles su oportunidad. Sé que son distintos a lo que nos tiene acostumbrados Cuyo y Salta, pero allí está su autenticidad.

      Saludos y lo invito a seguir escribiendo!

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    2. Tuve la oportunidad de probar el espumante en la feria de Mardel y esta muy bueno.
      La zona costera, por lo que fui probando es mas de blancos y bien trabajo de Pinot Noir. Los tintos quedan todos medios flojitos...pero tambien será cuestión de tiempo y ver como se lo puede eleborar mejor.
      He probado algún tinto interesante de Médanos...pero ahí nomas....

      E tiempo dira que pasa con estas zonas.....si la espalda aguanta para bancarlo.....

      Abrazo

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    3. José, creo que las cosas no les van tan mal, hay un fuerte anclaje en el turismo que los ayuda a poder colocar sus productos. Lo que sí hay que esperar para ver es cuánto más pueden crecer.

      Abrazo!

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