jueves, 27 de diciembre de 2012

Foto del Mes



¡Chau 2012!

"Apocalypse wine", de StudioIN


Por esta única vez adelanto la Foto del Mes (la publico el último día siempre) así no se pierde en maremagnum de las fiestas y aprovecho para desearles un

¡¡¡muy feliz 2013!!!!




viernes, 21 de diciembre de 2012

"Consolidar nuestra identidad, no sólo a través del Malbec"

La degustación que inspira esta nota tuvo lugar hace unos meses (no importa ser preciso) y el lugar fue la Vinatería del Madero (Rosario Vera Peñaloza 415, Complejo Zencity Shops), una vinoteca que viene sonando porque se convirtió en un nuevo espacio para tomar vino, no sólo comprarlo, y destaca por su decoración donde combina lo vintage y lo moderno con buen gusto y rodeado de obras de arte.
No te creas que porque está en Puerto Madero será más caro, por lo que pude ver sus precios son similares a cualquier vinoteca de Buenos Aires y están organizando varias degustaciones muy interesantes.  En una de ellas pude estar presente y probar algunos de los vinos de RJ Viñedos,  una bodega de Valle de Uco reconocida por la calidad de sus productos.


Probamos cuatro de sus vinos:

Joffré e Hijas Gran Chardonnay 2010: andaba medio perdido con los Chardonnay, hacía rato que no visitaba uno y este me vino de diez.  Frutado, cítrico, mineral, muy grato de beber.  Precio: $84
Joffré e Hijas Gran Bonarda 2007: Una bombita de frutos del bosque, todavía con gran color y estructura.  En boca es untuoso, con una acidez juguetona y gran final.  Decirle Gran Bonarda es poco.  Aquí vale aclarar que lo bebido no eran vinos guardados en una cava sino que la bodega los larga al mercado con esos años encima, es decir en su mejor momento. Precio: $84
Blend de Selección 2 Malbec 2006: este vino debe su nombre porque eligen uvas de un viñedo antiguo y un viñedo joven para hacer el Blend.  La idea es lograr una expresión distinta y aquí se logra combinar elegancia y corpulencia, todo en un marco complejo por los años y los 12 meses de roble. Precio: $115
Joffré e Hijas Premium Merlot 2005: este es uno de esos vinos con los que decís “ah, bueno”, porque es un espectáculo.  La fruta está firme, sin importar los años, junto con toques especiados y de pimientos.  Un vino muy complejo, cerrado, pero sobre todo equilibrado.  Precio: $160


A modo de conclusión, puedo decir que sus vinos (los que probé) me gustaron mucho por varias razones: la calidad es indiscutible; el precio es más que adecuado para el nivel de calidad y la guarda que le pone la bodega (RPC más que positiva); son ideales para los que nos gustan los vinos añejos y su toque cálido, como de abrigo.
Si todavía no sabés que poner bajo el arbolito, podés tener en cuenta estos vinazos.

Falta un detalle en esta nota, quien guió la degustación con gran tino y conocimientos fue Jimena Joffré, vicepresidente comercial de la bodega.  Aprovechando la degustación y charlando posteriormente con ella se me ocurrió hacerle una entrevista, la primera de este blog, porque es de esas personas que tienen algo que decir y también porque es una de las damas del vino argentino.  Esto último no es un detalle menor, ya habrá quien escriba una historia de la vitvinicultura argentina y se dará cuenta de cómo las mujeres la transformaron.
A continuación, la entrevista:

Los vinos argentinos se han consolidado en el mundo, ¿Cómo ves su futuro?

Las bodegas Argentinas hemos realizado un gran trabajo en los últimos 10- 15 años para posicionar a los vinos argentinos en los principales mercados internacionales como vinos de calidad. Se ha logrado mucho, pero este es un camino que debemos continuar.
Sabemos del potencial que tenemos de seguir creciendo en el mundo a pesar de la coyuntura internacional, y para ello necesitamos poder salir a participar competitivamente. Lamentablemente, estamos perdiendo competitividad y se está viendo reflejado en la caída en los volúmenes exportados respecto del 2011.
El futuro creo que es promisorio y por eso es que hoy se hacen grandes esfuerzos por mantener la presencia en los mercados internacionales a pesar de la menor competitividad de los vinos.
La apuesta sigue siendo al mediano y largo plazo.

Se habla mucho del próximo boom varietal argentino. ¿Cuál creés que puede ser: Bonarda, Cabernet Franc, Torrontés u otro?

Como bodega, vemos positivamente el poder distinguirnos en el mundo no solo a través de nuestros Malbec.
Se está ganando espacio con la Bonarda y el Torrontés, seguramente son dos magníficos representantes para ayudar al fortalecimiento de la marca “Argentina” en los próximos años y este es un hecho muy afortunado que nos permitirá competir en forma diferencial. No obstante, sigue siendo el Malbec el varietal que nos representa y con el que aún podemos seguir ganando mucho espacio en el mundo.

¿Conviene buscar un próximo boom varietal o consolidar nuestra identidad?

En mi opinión, debemos buscar consolidar nuestra identidad, lo cual no implica que sea solo a través del Malbec. Sin embargo, debemos reconocer que el Malbec es nuestra puerta de entrada, el varietal que nos da la oportunidad de mostrar la riqueza y expresión de nuestros vinos. Al tener un varietal insignia como el Malbec podemos presentar al mundo otros ejemplares que nos identifican.

¿La bodega piensa en nuevos mercados o prefiere apostar a consolidarse donde está presente?

Actualmente nuestra bodega está presente en los principales mercados del mundo, como son Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, China, Brasil, por lo que nuestros esfuerzos están enfocados a consolidarnos en estos mercados. Esto no excluye la posibilidad de que en el camino se abran nuevos mercados y hayan oportunidades de nuevos negocios.

Una pregunta delicada pero que todo consumidor se hace en algún momento: ¿Cómo sabe la bodega que vino quiere el público?

Nuestros vinos tienen un estilo definido que se diseña desde el viñedo, en el que se resalta la expresión de la fruta propia de nuestros terroirs y la tipicidad de cada varietal. La tendencia internacional nos dice que el consumidor cada vez más busca vinos frutados, equilibrados y fáciles de tomar; y a eso apuntamos. 

Hasta hace muy poco tiempo el mundo de las bodegas y el vino era un ámbito masculino.  Sin embargo, en los últimos años las mujeres han conseguido posicionarse al frente de bodegas y se han convertido en referentes de la comunicación, ¿qué opinión te merece esta situación? ¿qué aporta la mirada femenina?

Es cierto que la participación de la mujer ha venido creciendo en los últimos años, no solo en las diferentes aéreas de la industria sino también como consumidor. La mujer hoy acompaña al hombre en la elección y en el disfrute del vino, y en muchos momentos suele ser la responsable de la decisión del vino.
Creo que el aporte de la mujer viene dado por su sensibilidad; cuando hablamos de vinos, nos referimos a una experiencia sensorial. 

¿Cuál es el vino que más recordás? ¿por qué?

Respecto de esta pregunta te diría que varios vinos, los que me recuerdan momentos especiales de mi vida.
Como el vino RJ Distinto 2004, la primera elaboración del vino ícono de la Bodega, ya que significó mucho para nuestra familia.

¿Un maridaje?

No tengo uno en especial, para mi depende mucho del momento, aunque busco siempre la armonía entre el vino y la comida para disfrutar de ambos, del maridaje que elegí..

¿Hay algún vino de la bodega que te guste consumir a diario?

La verdad no tengo uno solo, pero usualmente elijo el Pasión 4 Malbec y el Joffré e Hijas Gran Bonarda.


lunes, 17 de diciembre de 2012

Elogio de la paciencia

Si hay algo que caracteriza a la sociedad postmoderna en que nos toca vivir es la búsqueda de lo inmediato.  Los placeres y la información deben estar disponibles en cuanto se los requiera, a un click de distancia.  La virtud, no religiosa sino ética, de ser paciente es hoy un castigo.  Quien espera lo siente así.  Sin embargo, es la paciencia la que nos permite alcanzar nuestras metas, obtener un diploma, aprender.
Gustave Flaubert tardó cinco años en escribir Madame Bovary, los chinos alrededor de 2000 en construir la Gran Muralla y nosotros nos ponemos nerviosos porque la máquina de café tarda un segundo más de lo que deseamos.
Un antiguo proverbio persa dice que la paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces (Jean Jacques Rousseau refiere una cita similar, o quizás son la misma y el tiempo confundió palabras, hombres y geografías).  Lo que no nos aclara es que no podemos sentarnos a esperar que las cosas pasen.  La paciencia en la espera debe ser acompañada de trabajo, un trabajo arduo, sino esos frutos nunca crecerán.


Con el vino pasa igual.  Una vid empieza a ser productiva a los 4 años aproximadamente y nada garantiza que salga un buen vino.  Pero para llegar a esta primera cosecha hubo antes un largo trabajo, desde la búsqueda del lugar apropiado y las personas adecuadas hasta el cuidado de la planta.
Producir vino no es para impacientes.
Un poco así es la historia de Kurt Heinlein, un empresario naviero alemán que se afincó en nuestro país hace mucho tiempo.  El hombre, amante del vino, quería cumplir el sueño del viñedo propio y hacia 2003 compró 300 hectáreas peladas cerca de San Rafael, a orillas del Río Diamante, y fundó la bodega Funckenhausen Vineyards.
Me lo imaginó, como a cualquiera, esperando ansioso esos vinos y el enólogo que te dice que no, que esperes.  Debe ser difícil, pero si tenés un enólogo como Mauricio Lorca atrás supongo que le tenés que hacer caso.
De esa amarga espera surgieron los dulces frutos de sus vinos La Espera: Syrah, Malbec y Cabernet Sauvignon en dos líneas, joven y reserva.  Además, se le agrega un corte con lo mejor de la bodega.  Hay una nota anterior en el blog donde hablo de ellos y una Foto del Mes donde aparece.


En estos días volví sobre uno de sus vinos y de ahí la inspiración. Descorché un La Espera Reserva Cabernet Sauvignon 2008, una edición limitada de 5.333 botellas.  El vino muestra aromas típicos del Cabernet Sauvignon como pimientos y una interesante amalgama de frutas maduras como moras y arándanos, además de toques de la madera como vainilla y café.  En boca es potente, "grande" pero elegante.  Sin dudas, está en un gran momento, aunque se lo puede guardar un poco más y es uno de esos vinos con los que ejercitás lo que aprendiste, porque tiene de todo.
En pocas palabras, un Cabernet típico, y un poco más que eso, que encierra todo el potencial sanrrafaelino.  A un valor de $80 me parece una buena opción.

Para cerrar quisiera compartir con ustedes, pacientes lectores, una frase que Friedrich Niestzche nos dejó en Humano, demasiado humano: “saber esperar es tan difícil, que los más grandes poetas no han desdeñado tomar por asunto de sus poemas el hecho de no saber esperar. (…) La pasión no quiere esperar: lo trágico en la vida de los grandes hombres consiste, no en su conflicto con su época y con la poquedad y bajeza de sus contemporáneos, sino en su incapacidad para postergar su obra un año o dos años. No saben esperar.”

Quien sabe esperar, obtiene lo mejor.  Como con el vino.


jueves, 13 de diciembre de 2012

Regalar vino: 7 presupuestos

Una buena opción para regalar en las fiestas es una botella de vino.  El año pasado saqué una nota similar (Regalar vino: 5 presupuestos) y ahora vuelvo sobre la idea subiendo la apuesta a 7 presupuestos para todos los bolsillos y tratando de cubrir la mayor cantidad de cepas y estilos.
Hay que estar atentos porque para estas fechas las vinotecas y supermercados suman promociones y estuchería para hacer un muy lindo regalo.

Foto vía: eHow

Menos de $30

Lo digo y lo repito: si vamos a regalar un vino de menos de $30 debemos buscar etiquetas de gran Relación Precio/Calidad, que destaquen por su gráfica o que no se consigan en el supermercado de la vuelta de casa.  Hay buenas opciones, sólo hay que buscar y probar, como el Cristóbal 1492 Verdelho 2011.  Este blanco está hecho con la cepa portuguesa Verdelho y en cuanto lo pruebes te enamorás por sus intensos aromas florales y frutados de gran intensidad (es un perfume) y su correcta y refrescante acidez.  No por nada obtuvo 90 puntos Parker en su añada 2010.



Entre $30 y $50

El Bonarda se instaló entre los consumidores argentinos y creo que ya perdió el prejuicio inicial de vino de mesa de la mano de productores que mimaron y honraron la uva.  Uno de esos vinos me parece que destaca por su RPC: Colonia Las Liebres Bonarda 2011.  Tal vez ya lo viste recomendado en varios medios y blogs, y se debe a que esta añada es muy buena.  Como dicen ellos es la pura expresión del vino porque no tiene madera y se nos muestra pura fruta, pimienta negra y un fondo mineral-terroso.  En boca es joven e intenso, con taninos notorios aún, pero muy disfrutable y una etiqueta llamativa.


Entre $50 y $80

Este es ideal para un hincha de River o simplemente para un amante del vino como nosotros.  Es un Blend de la Bodega Ojo de Vino del músico suizo Dieter Meier (Yello): Puro Corte 2010, compuesto por Cabernet Sauvignon, Malbec y Syrah por partes iguales.  Sin dudas, un corte muy bien logrado, complejo y estructurado con una RPC garantizada y con el que no vas a tener problemas aunque sea un hincha de Boca.



Entre $80 y $120

Si querés quedar como un duque podés optar por un espumoso.  Y si hablamos de espumosos hablamos del gran maestro Pedro Rosell que tiene, junto a inversores extranjeros, la Bodega Cruzat.  Recientemente pude probar la totalidad de sus espumosos/espumantes/champaña (deciles como quieras) y todos merecen estar en esta selección.  Pero me quedo con su Cruzat Cuveé Reserve Nature, hecho a través el método champenoise con 60% Pinot Noir y 40% Chardonnay y fermentado 24 meses sobre sus lías.  Es un espectáculo y una vara con la que medir otros espumosos.


Entre $120 y $150

Si estás eligiendo regalar un vino de este rango querés quedar bien.  No te voy a fallar y la recomendación cae sobre un Malbec que se puede tomar ya o se puede guardar un poquito más: Susana Balbo Signature Malbec 2009.  Este vino es considerado de autor por la bodega Dominio del Plata porque lleva el nombre de su enóloga y destaca por su equilibrio y perfil moderno.  Otro gran vino que alcanzo los 90 puntitos y tiene un hermano Cabernet Sauvignon que no se queda atrás.


Entre $150 y $200

En este rango de precios la cosa se pone peleada, porque hay vinos muy interesantes.  Si tu agasajado es un conocedor podés elegir un vino de una bodega afamada como Viña Cobos.  Si bien son famosos por sus tintos de más de $1000 te recomiendo que pruebes uno que cuesta alrededor de $170 y anda muy bien: Bramare Apelación Lujan de Cuyo Malbec 2010.  Un vino de gran concentración y mucha fruta, contra un fondo especiado.  Buena tipicidad y crecimiento asegurados.  Si sos de los que se fijan en los puntos Parker, éste obtuvo 93.


Más de $200

Acá empiezan las discusiones de si un vino puede valer más de $200 o no.  Ahora no nos importa, la idea es hacer un regalo y si querés obtener un ascenso o ganarte a un suegro difícil, en este rango de precios estás cerca de lograrlo.
Hay un vino de alturas extremas (2500 mts.), hecho sin madera, que le vuela la peluca a quien lo prueba: 33 de Dávalos 2011, un corte de la bodega salteña Tacuil compuesto de 80% Malbec y 20% Cabernet Sauvignon.  Es un vino complejo, largo, que explota en tu boca y no te deja indiferente con su voluptuosidad y riqueza de aromas.



Ahora, a elegir...


martes, 11 de diciembre de 2012

Lupa Bloguera: Espumosos

Nueva Lupa Bloguera, esta vez pensando en burbujitas para las fiestas.  Para los que leen desde hace poco Vinarquía y a los Blogueros del Vino les cuento que una vez al mes todos los blogs coordinamos una publicación en conjunto intentando dar el mayor panorama posible del mercado.  Anteriormente publicamos sobre Bonarda, Pinot Noir, Cabernet Franc, Tempranillo y ahora Espumosos.
Antes de pasar a mi elegido resolvamos una cuestión técnica: ¿Espumosos, espumantes o Champagne?
Champagne está descartadísimo porque es una Denominación de Origen de Francia, como Roquefort o Chablis.  Sé que el tema es discutible, pero no viene al caso.
Entre los otros dos términos está la cuestión. Espumoso se refiere a un líquido que tiene su propia espuma, en cambio espumante es una sustancia que provoca espuma en un líquido. Por eso a la Coca-Cola le decimos gaseosa y no gaseante. Vino espumoso es el término correcto.
Claro, usted dirá que suena horrible. Coincido absolutamente y agrego que al idioma lo hace el uso.
Hace poco, un amigo bloguero me decía vía Facebook:

-El término correcto es espumoso, pero a veces se me escapa y le digo espumante
-A mi me pasa algo similar: de vez en cuando se me escapa y le digo espumoso- contesté.


Mi elegido para esta Lupa Bloguera fue el Melodía Torrontés Dulce Natural, un vino de autor de Jorge Benites.  Recientemente me contacté con él vía mail y le hice una compra de un surtido de sus vinos y esta era una gran oportunidad para abrir el espumante dulce.  Esta hecho con Torrontés Riojano y visualmente presentó buenas burbujas, constantes y duraderas.  Los aromas recuerdan al torrontés (obvio) con notas florales y algo de fruta de carozo.  En boca es dulce, pero no empalagoso, equilibrado, de buen final y fácil y grato de beber.
Jorge Benites viene haciendo vinos muy interesantes y éste Melodía Torrontés Dulce Natural viene sumando premios, el último una doble medalla de oro en el concurso La Mujer Elige.  En mi casa las mujeres también lo eligieron y yo que no soy un gran amante de los vinos dulces también.
Pueden contactarse con Jorge vía mail: jorge@jorgebenites.com.ar o buscarlo en Facebook como Melodía Wines.  Si se apuran les llega el pedido justo para las fiestas.

Precio: $55
RPC: Muy buena o mejor



Fijate lo que eligió el resto de los Blogueros del Vino:

El Vino del Mes: María Codorniú Extra Brut
Fabian Mitidieri: Del Fin del Mundo Extra Brut
Mr Wine: Animal Brut Nature "Organic Vineyards"
Rumbovino: Alma 4 Bonarda 2005
Vinos en Buenos Aires: Santa Florentina Rosé Malbec Dolce
Vinos En Córdoba: Alma 4 Viognier 2009
Wine Mdq: Salentein Brut Nature



jueves, 6 de diciembre de 2012

Descubriendo Hacienda del Plata

No sé si te pasó, pero a veces ocurre algo que me molesta mucho: compro un vino varietal y cuando lo pruebo no encuentro ese varietal.  Es decir, compro un Merlot o un Cabernet Sauvignon y me encuentro con un caldo que no se parece en nada a ese varietal.  No estoy hablando de las características del suelo o de la defensa del terruño, voy a algo más básico: el gusto típico de la uva.  Es como esos Syrah apto para todo público que están saliendo ahora.  Muy suavecitos, muy bebibles, pero dónde queda la impronta del Syrah.  O esos Cabernet repletos de madera que gustan hasta a los paladares menos acostumbrados.
Por suerte hay gente que sigue haciendo vinos con buena tipicidad y a precios inmejorables.  Y por suerte, gracias a este blog y a los amigos blogueros puedo conocer esos vinos.

Hacía rato que El Cuervo Adrián de Vinos en Buenos Aires venía insistiendo con una degustación de la bodega Hacienda del Plata que se había suspendido por problemas que no vienen al caso.  Finalmente, un día pudimos hacerla y Juan Pablo González Toso se apareció con ocho botellas de su bodega.
Nos contó las peripecias que tuvo, y tiene, que vivir para entrar en el mercado porteño, con sus mañas y sus vicios.  Algún consejo y advertencia le pudimos dar, aunque su idea no es copar las góndolas sino el boca en boca y el trato directo con el consumidor (al final de la nota les pongo el link a la bodega por si les interesa recibir precios y promociones).  También nos contó que los nombres de los vinos provienen de los personajes que pueblan las Memorias de Carlos E. González O’Donnell, su abuelo y hablan del respeto por el trabajo y la tradición.


La primera línea que probamos fue Zagal, que cuenta con un Malbec, un Cabernet Sauvignon y un Syrah, todos 2010.  Son sus varietales jóvenes (zagal significa eso) con apenas 6 meses de roble de segundo uso.  No voy a aburrir con una nota de cata de cada uno, simplemente voy a decir que se destaca la tipicidad de la que hablábamos al principio de la nota.  El Malbec era frutado, algo floral, rico e intenso.  El Cabernet y el Syrah tenían toda la garra y la impronta de estas uvas.  Además, y esto no es poco, cada botella es un exponente de calidad de la cepa.
Después pasamos al Arriero 2009, un blend de 60% Malbec, 26% Cabernet y 14% Syrah.  Acá la presencia de la madera es mayor, pero no tapa al vino, sino que se vuelve un marco interesante.  Este es un vino más complejo, jugoso, equilibrado y de buena estructura.
Por último pasamos a su gran vino: Mayoral Malbec 2009, con uvas que provienen 100% de sus viñedos más viejos (80 años) y 18 meses de roble francés (30% nuevos) que, otra vez, no te tapan el vino.  Un tinto de una armonía indescriptible que muestra la gran mano que tiene Matías Prieto, su enólogo.  Dicen en la bodega de este vino: “Poco para describir.  La autoridad no se anuncia, solo se percibe, se acepta y se respeta”.  Eso era un mayoral y tiene el nombre bien puesto.


La charla continuó amena mientras comíamos y aquí creo que el lugar elegido para la presentación merece un punto aparte: Brut Nature, en Peña 2066, CABA.  Es un restaurante tipo familiar donde la comida es abundante, rica y los precios de los vinos son casi de góndola.  Increíble un lugar así en Recoleta.  Hay que reservar porque se llena.

Hacienda del Plata tiene además otro proyecto vitivinícola: los vinos Nombrado.  Para hacerla corta, es algo así como “hacé tu propio vino”.  A diferencia de otros proyectos similares, uno no compra una parcela de tierra sino la producción de una serie de vides y puede ir tomando decisiones durante todo el proceso.  Podés elegir el tipo de poda, cuánto roble ponerle al vino, cuánto estresar a la planta y una infinidad de detalles técnicos.  El resultado: 300 botellas de TU vino. 
Pudimos hacer una pequeña vertical de tres estilos diferentes de estos vinos hechos a la medida: 2006, 2007 y 2008.  Todos distintos, interesantes.  Un proyecto para ese enólogo que todos llevamos dentro.



Enlace a la página de la bodega:


lunes, 3 de diciembre de 2012

Noticias: inauguración, premios e invitación

 
Inauguración de La Bodega del Pintor: Bar de Vinos

El pasado jueves 29 de noviembre quedó oficialmente inaugurada  una nueva sucursal de La Bodega del Pintor en Villa Devoto.  Éste es el segundo local de la vinoteca de San Telmo famosa por conjugar arte y vinos en un mismo espacio.  La diferencia entre ambos locales es que la nueva sede es un bar de vinos.
Los hermanos Bernatene le han dado una vuelta de tuerca al concepto de bar de vinos, porque aquí uno puede, después de comprar su vino, quedarse a beberlo en el local o llevarlo a casa.  Es decir, no hay un sobreprecio por consumir in situ.
Cuando te preguntás dónde tomar un buen vino sin que te arranquen la cabeza con el precio, ésta es una gran posibilidad.  El local ofrece picadas, empanadas y otras exquisiteces por lo que podés ahorrarte el sobreprecio de los vinos de un restaurante comprando un vino de mayor gama aquí.
La dirección es Salvador María del Carril 3139, Villa Devoto.
Las fotos son de la fiesta de inauguración que incluyó peña y ríos de Uno, el  espumoso de Santa Julia de 187 cc., individual y con tapa a rosca, bien bolichero.


¡Aplausos para Riglos!

Una noticia genial para cerrar un gran año para el vino argentino: el Riglos Gran Corte 2009 fue elegido como el número 1 entre los Top 100 Wines of 2012 de la reconocida revista Wine Enthusiast.
Hay poco para agregar, esto pone a los vinos nacionales en lo alto del podio mundial y reafirma la calidad de Bodega Riglos.  Recientemente pude probar este vino en la Feria Clusters (nota super pendiente) y fue un vino que me impactó por su gran presente y las posibilidades de crecimiento que tiene con una buena guarda.  Al lado de mis notas de cata puse: “Es un despelote”.  Hay que correr a la vinoteca porque por ahora se consigue alrededor de los $230.


Mini feria de vinos para cerrar el año

De esto me enteré recientemente y te paso el dato: La Cava de Don Juan en Villa Urquiza despide el año con una feria de vinos.  Será el 7 de diciembre y estarán presentes más de 15 bodegas en un grato espacio al aire libre.
La Cava de Don Juan queda en Pacheco 2362, Villa Urquiza y la feria arranca a las 18 hs. 
Valor de la entrada: $30.  Para no perdérsela.