jueves, 2 de mayo de 2013

Desde Cobos hasta Yacochuya - comparando añadas

La vinoteca Autre Monde siempre hace unas bonitas degustaciones.  No puedo ir a todas, pero cuando lo hago la paso muy bien, el servicio es muy bueno y cuando Víctor, su dueño, dirige las catas te das cuenta que  sabe más que la mayoría de los vinotequeros.  En la última que pude asistir la consigna era probar dos vinos de distintas añadas y comparar su evolución.  El broche de oro de la cata era el afamado Yacochuya, comparando las añadas 2003 y 2009.


Felino Cabernet Sauvignon 2009 y 2011 ($80)
Al comparar el color, la añada 2009 presentó una leve evolución en el borde de la copa y un color más opaco.  En nariz mantienen un perfil similar: frutado, con notas de coco y leves pimientos de fondo, el 2009 tal vez algo licoroso.  Al beberlos ambos vinos se mostraron intensos, la añada más vieja mostraba unos taninos más redondeados y la madera más integrada, pero también una pérdida de estructura.  Todos coincidimos en que un punto intermedio entre estos vinos sería ideal.


Séptimo Día Cabernet Sauvignon 2008 y 2010 ($87)
Estos vinos 100% Cabernet Sauvignon difieren entre sí por su origen, el 2008 tiene uvas provenientes de Tunuyán  y Agrelo y el 2010 uvas solo de Tunuyán, Valle de Uco.  El último todavía estaba muy joven, con la madera muy al frente (vainillas y coco) y unos taninos secantes.  El 2008 gana en tipicidad, aparecen las notas de pimientos y de especias que el otro mostró tímidamente.  En boca, llena más y conserva su potencia, es mucho más agradable, no tan “agarrado” al paladar.
El Cabernet 2008 ganó por lejos, era más complejo y estaba en un punto más bebible que el otro.  ¿Seguirá su camino?  No lo sabemos, por el cambio de procedencia de las uvas.   Pareciera apuntar a un perfil más simple que el otro.  Lo que alguna vez llamé modernoso: más vainilla, más dulce, más fresco.


Cuvelier Los Andes Cabernet Sauvignon 2009 y 2011 ($120)
Dos vinos de perfil bien Michel Rolland, concentrados y donde la madera realza un perfil perfumado y floral.  En ambos vinos noté una clara continuidad y coincidencias.  Los aromas tienden a la fruta madura,  notas balsámicas, acarameladas y pimienta.  En boca ambos son de entrada dulce, pero con unos buenos taninos con cierto regusto láctico.
Sinceramente, los dos años de diferencia entre uno y otro no son notoriamente perceptibles, apenas sutilezas.  Esto habla de un claro perfil y continuidad de trabajo para unos vinos que se destacaron mucho.  Me gustaron ambos por igual, con cierta tendencia al 2009. 


Huarpe Winery Selection Blend 2008 y 2009 ($140)
Después de tres tandas de Cabernet pasamos a un Blend 80% Malbec y 20% Cabernet Sauvignon.  En nariz ambos vinos eran complejos, difíciles de descifrar.  En el más joven todavía estaba muy presente la madera, pero se sentían notas mentoladas y de café que acompañaban a la fruta.  El 2008 era igual de complejo, pero la gran diferencia fue al beberlos.  Ambos entran amables en boca, aunque pronto muestran la impronta del Cabernet, con la diferencia de que el 2008 estaba más redondo aunque con buena presencia.
Esta bodega viene haciendo vinos notables que hay que probar.  No son tan fáciles de encontrar en vinotecas alejadas del centro de Buenos Aires por lo que voy conociéndolos de a poco.


Yacochuya Malbec 2003 ($520) y 2009 ($335)
La ansiedad nos mordía la nuca a todos hasta que apareció el decantador y con él la parte más esperada y también la más difícil.  ¿Cómo describir este vino icónico, complejo, que da para hablar horas?  En vano llenar líneas hablando de los noventa y pico de puntos que obtiene añada tras añada constante y unánimemente.  Entonces dejemos que hable este señor vino salteño.  A las claras ambas añadas presentan un marcado perfil salteño tanto en boca como en nariz: especiado, intenso, con el alcohol alto pero integrado.  Ambos vinos tienen un pequeño corte de Cabernet Sauvignon para darle un poco más de estructura y complejidad y varían en su crianza en roble francés.  A saber: el 2009 tiene un corte de 10% y una crianza de 18 meses; el 2003 tiene un corte de 15% y una crianza de 24 meses.
El 2009 abunda en notas de mermeladas y frutas maduras, especias y morrón asado.  En boca es pujante, picante.  Al 2003 lo noté más meloso, con notas de aceituna negra y especias.  Al beberlo era una seda, con un gran final.  Probar un vino con 10 años, todavía frutado y con carácter, es una gran experiencia sensorial que nos muestra a las claras porqué es uno de los mejores vinos argentinos.
 
Sin dudas, la descripción no le hace justicia a estos vinazos.  Teophile Gautier decía que “lo inexpresable no existe”, todo puede ser comunicado a través de la palabra.  Claro, el era un poeta…



12 comentarios:

  1. Gran nota y las descripciones son impecables !!! Felicitaciones.
    Conozco algunos de estos vinos y coincido con tus apreciaciones, los Séptimo día Cabernet me gustan casi siempre. Los Cuvelier son demasiado Rolland para mi gusto pero los Yacochuya son otra cosa y hace rato no pruebo porque es muy caro. Parece que con este vino el terruño le ganó a la muñeca de Rolland. Como que hay lugares que son casi indomables a la mano del enólogo.
    Abrazo

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    1. Los vinos salteños tiene ese carácter particularísimo, por eso están entre los más destacados del país. Los Yacochuya cuestan bastante, por eso no es algo que tomemos seguido lamentablemente. Sin emabrgo, en lo que va del año ya probé tres añadas distintas y todas fueron impactantes. Lo ideal sería comprar una añada nueva y guardarla con cariño hasta una ocasión especial porque las añadas viejas en las vinotecas llegan a altos valores.

      ¡Un abrazo!

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  2. Lástima que no pude ir -tenía otro evento ya agendado-, porque sabía -y encima lo refrendás- que iba a estar bueno.
    Te gustaron los Séptima? Porque eran los únicos a los que les tenía miedo... JeJe!!

    Abrazo!

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    1. Cuando vos vas yo no voy, me parece que me estás esquivando, jaja.
      De Séptima me gustó la añada 2008, la otra maso, me parece que no estaba al nivel de la anterior. Claramente, tenía otro estilo y no sé si pagaría casi $100 por ellos.


      ¡Abrazo!

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  3. Qué bueno Ariel, linda cata. Soy un habitué de Autre Monde (vivo ahí nomás a 3 cuadras), pero esta me la perdí porque si mal no recuerdo fue el jueves de Semana Santa y yo me había rajado a Tandil, ya nos cruzaremos en alguna.

    Concuerdo en lo que decís sobre Víctor, está dentro del grupo de vinotecas "del palo" donde vas y al hablar con el dueño no te encontrás con el típico versero que te quiere vender cualquier cosa como si fueran chorizos, autos o caramelos. Acá hay conocimiento y se nota.

    Yendo a los vinos, tengo probados a todos salvo los de Séptima, es interesante comparar y ver esas diferencias entre añadas, con los detalles finos del Yaco en sus cortes y tiempo en madera. El Huarpe Selection (para mi) es un best-value

    Saludos!

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    1. Algún día nos vamos a encontrar y charlar un rato, entonces. Acá o en Tandil, jaja.
      Lo de Huarpe me viene sorprendiendo gratamente, lástima que no los vea fácilmente por mi casa. Y, como decís, Víctor es un tipo que sabe mucho y lo transmite sin soberbias.
      Del Yaco, qué más decir... hay que probarlo.

      ¡Saludos!

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  4. ARIEL:
    Interesante la posibilidad de probar diferentes añadas de un mismo vino (aunque puede hacer "temblar" a algunas bodegas... jeje).
    Coincido con que los vinos de Séptima salen demasiado "nuevos" al mercado. Los últimos que probé estaban bastante maderizados aún...
    ¡Geniales los vinos de Huarpe!¡Ni que decir de Yacochuya!
    Un abrazo. ROBERTO

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  5. Estuve el año pasado en una degustación similar en Autre Monde,(estuvo Pablo Monti)particularmente con los vinos de Yacochuya y disfruté mucho estos vinos, aunque los Huarpe vienen pidiendo pista......
    Abrazo
    WILLIE

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    1. Pienso lo mismo de Huarpe. Habría que hacer una cata a fondo de ellos.

      Abrazo

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  6. Qué bueno poder tener vinotecas que organicen esas maravillosas degustaciones... Claro, todo no se puede... acá tenemos buenos precios y malos servicios. perdón, quisimos decir malísimos servicios.

    Yendo a los vinos... Gran experiencia!!!Coincidimos con los Septima en general... siempre tienen una buena RPC. También coincidimos con Huarpe (todo lo que hemos probado, no mucho, nos ha gustado).

    Hace unos meses abrimos un Yacochuya 2005 que teníamos guardado hacía dos años... No sabemos si nos superó la gran expectativa que teníamos o qué, pero resultó ser un buen vino, muy caro. No encontramos terruño y sí mucho rolland. En fin...

    Gran nota!! Abrazo y salute!

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    1. Gracias por los halagos.
      Si hay buen precio y mal servicio es hora de que tomen la posta y empiecen a organizar ustedes las degustaciones. Catadores no les van a faltar.
      La añada 2005 no la probé, pero es la que más puntajes recibió.

      ¡Abrazo!

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