viernes, 12 de julio de 2013

Probando quesos y vinos con papá

Como había anticipado en una nota anterior aproveché una promoción que preparó el Centro Argentino de Quesos para celebrar el Día del Padre.  Era una manera de hacer un regalo diferente, un recuerdo perdurable y, además,  aprender sobre la cata de quesos.
El Centro Argentino de Quesos organiza frecuentemente talleres y cursos de diferentes modalidades y niveles para aprender más sobre este fascinante mundo.  Por lo que hablamos, por lo que leí y por mi modesta visión sobre la industria debemos aclarar que estamos muy lejos de Europa en materia de diversidad e, incluso, como consumidores.  Pero el panorama es positivo, hay mucha gente que quiere hacer las cosas en serio y está cambiando la cara a una industria que parecía estancada en el sardo y el pategrás.
Así como lo hizo tímidamente la industria del vino, el crecimiento de estos productos gourmet debe ser acompañado de la educación del consumidor, sino no funciona.  Las propuestas de cursos y talleres como los del CAQ apuntan a enseñar a entusiastas y demás locos lindos y a perfeccionar a futuros profesionales.
Específicamente, el taller al que asistimos era “Cata de quesos y vinos”.  El punto fuerte estaría centrado en aprender los lineamientos generales de la cata de quesos y probar maridajes con diferentes vinos.  Nuestros guías serían la especialista en quesos Beatriz Coste y el sommelier Alejandro Rodríguez que hicieron una labor destacada y amena que todos apreciamos.


Los quesos:
Fontina, de Treggar (Gdor. Crespo, Santa Fe)
Colonia, de Calcar (Uruguay)
Camembert, de Cabaña Piedras Blancas (Suipacha, Buenos Aires)
Lousignan, de Cabañas Piedras Blancas (Suipacha, Buenos Aires)
Cheddar (receta inglesa), de Estancia La Suerte (Lincoln, Buenos Aires)
Crottin, de Cabaña Piedras Blancas (Suipacha, Buenos Aires)
Queso Azul, de Treggar (Gdor. Crespo, Santa Fe)

El taller empezó por cómo se cata un queso.  Como en la cata del vino debemos recurrir a todos nuestros sentidos.  Obviamente, hay una primera etapa visual, que habla del tipo de queso, su evolución y posibles defectos.
Para  la parte olfativa debemos partir un trozo de queso con los dedos y acercarlo a nuestra nariz, tratando de reconocer aromas.  Este procedimiento podemos repetirlo tantas veces como queramos.  Por supuesto, los aromas serán principalmente lácticos, pero podemos hallar notas ahumadas, vegetales, especiadas y hasta amoniacales.
Luego pasamos a la fase gustativa.  Este es el punto más importante, como ocurre con el vino y cualquier producto destinado a ser consumido.  Aquí deberemos tener en cuenta las sensaciones táctiles (firmeza, grasitud, etc), sabores (ácido, dulce, etc), picor, cremosidad, etc.  También podemos aspirar aire (como en la cata de vino) para percibir los aromas retronasales.
Claro que éste es solo el inicio y espero haber sido un buen alumno y haberlo transmitido correctamente.  Todavía tenemos todo un camino por delante y muchos fromages por probar.  Es que el mundo del queso es atrapante: ¡en el taller llegamos a hablar de terruños!


Mientras íbamos probando y entendiendo los quesos de la mano de Beatriz, Alejandro nos fue sirviendo los vinos para maridar.  Arrancamos por un Aguijón de Abeja Torrontés 2012 de Durigutti.  A este torrontés lo había probado en las dos oportunidades en que fui al Encuentro de Vinos de Autor y siempre le vi gran potencial.  Esta añada en particular me resultó de muy buena tipicidad, fresco, con grata acidez y buen caudal de aromas.  Me gustó mucho con quesos de pasta blanda, si bien resultó ser un vino muy versátil.
Continuamos con un Séptima Noche Pinot Noir 2011.  El vino no tiene nada malo, maridó muy bien con algunos quesos, pero lo odié.  No me gustan nada esos vinos con aromas tostados tan intensos.  Un poquito le da complejidad, pero tanto me parece que lo arruina.  Repito que la idea de maridar un Pinot con quesos fue un acierto de Alejandro, pero no es mi perfil de vino.
En tercer lugar llegó un Melipal Tardío de Malbec 2011, un vino que no tenía probado y que me gustó mucho por lo armónico de aromas, sabores y sensaciones.  No es para nada empalagoso y combinó perfecto con el Queso Azul.
Para finalizar, hubo varias sorpresas.

Sorpresa 1: cerramos la cata con un maridaje arriesgado de la mano de la Grapa DV Catena que iba bien con los quesos intensos como el Crottin.
Sorpresa 2: para que sigamos haciendo los deberes en casa nos regalaron un Criollo de Treggar, un queso suave, con leve picor y consistencia media.  Ideal para múltiples usos como picadas, ensaladas, tabla de quesos, etc.
Sopresa 3: Telefé Noticias hizo una nota sobre el taller.  A continuación les dejo el video donde aparece un servidor y su padre.

Ahora soy famoso, ejem.




Si no pueden ver el video hagan click en el siguiente enlace:



 

10 comentarios:

  1. Bueno.......ahora tengo un amigo famoso en la tele!!!!!!
    Creo que tengo probados todos los quesos de Cabañas Piedras Blancas y varios de los de Treggar, pero concuerdo ampliamente con vos en cuanto a los comentarios que hacés referidos a la educación del consumidor. En cuanto a los vinos para el maridaje, vuelvo a coincidir con vos en que no nos gustan los pinot noir con mucha madera o sobretostado.El que me gusta mucho es el malbec tardío de Melipal. No he experimentado queso crottín + grappa........que tal resultó?
    Abrazo
    WILLIE
    williedalerojo@hotmail.com

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Willie, el maridaje con la Grapa no es fácil, más bien fue un experimento. Como bien sabés es muy intensa y como el Crottin también lo es se vuelve más tolerable. Igualmente, Grappa y quesos no sería mi elección favorita.

      ¡Abrazo!

      Eliminar
  2. a bueno.....me dejas ser tu amigo !!...te nos vas para arriba !!

    Felicitaciones !!

    Abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Yo soy el tipo famoso que le va a dar nivel al WineMDQ Tasting 2013.

      Abrazo

      Eliminar
  3. Los quesos de Treggar te parecieron del mismo nivel de calidad que los demás?

    Muy interesante lo de la grappa.

    Abrazo!!

    Pd.: que Lanata vaya poniendo las barbas en remojo... JeJe!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El Fontina y el Criollo de Treggar me gustaron mucho. El Queso Azul un poco menos. Más allá de mis gustos no me parecieron de mala calidad los que probamos.

      Abrazo

      Eliminar
  4. GROSO!!!!
    Muy bueno el post, el curso y las sorpresas.
    Una vuelta fui a una cata dirigida por Mariano Braga y participo un Cheeseliere de iLolay y explicó las fases de cata tal cual lo mencionás.
    No te pasó que encontraste aromas en capas cuando vas partiendo pedazos mas chicos??
    Abrazo!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Sí, puede ser. Parece rara la cata de quesos, pero es interesante y el entrenamiento ayuda mucho.
      Los quesos de iLolay son muy buenos. Todavía no pude probar su trebolgiano lamentablemente.

      ¡Abrazo!

      Eliminar
  5. Ragnarok Sanz15/7/13 23:22

    ya te falta nomas, ir al programa de beto casella, jejejej

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Vamos de a poco. Primero una aparición en Telefé Noticias, después extra en el programa de Piñón Fijo, público de Tinelli, aplaudidor de actos del gobierno y así siguiendo... algún día llegaré al lado de Beto Casella y sabremos si es tan fan de Almafuerte como dice, jaja.

      ¡Abrazo, Sanz!

      Eliminar

¡Opiná con libertad!
Voy a tratar de que tu comentario aparezca en la entrada cuanto antes
¡Gracias!