viernes, 20 de diciembre de 2013

5 comidas memorables

Por muchas razones hay notas que quedan colgadas, cosas que no se cuentan, prioridades (a veces discutibles) que desplazan historias sobre las que quería escribir.  Siempre estaban en el tintero o más bien como una deuda pendiente en mi cabeza, un acicate implacable que me decía “no podés dejar de hablar de eso” y se peleaba con la falta de tiempo, con las degustaciones y con el cansancio.
No obstante, hay que cerrar el año y hay cinco cenas/almuerzos que no podía dejar de contarles.  Cinco pequeñas historias que se remontan a la mitad del año y que, por razones que entenderán al final, contaré cronológicamente invertidas como para ganarle al tiempo.


Barunzit (Alvarado 550, Ramos Mejía)

Había oído hablar de este restaurante en una web y me causó una buena impresión.  Es difícil encontrar opciones de alta cocina en La Matanza, donde vivo, y su propuesta se veía más que interesante.  Al llegar encontramos un lugar de ambientación esmerada, una antigua casa reciclada para impactar, con adecuada privacidad en cada mesa y una cava envidiable.
Pedimos una entrada de Kebab, unos palitos de cordero muy especiados.  Mientras tanto llegaba nuestro vino: Decero Mini Ediciones Petit Verdot 2010, un vinazo del que hablé en una nota anterior y que puede generar adicción.
Los platos tienen nombres originales, así se evitan los rimbombantes platos palermitanos, y pedimos En la entraña (entraña, con salteado de champignones sobre papa rosti y polvo de panceta) y  El dulce novillo (lomo de novillo con papines a la manteca de tomillo y papel de azúcar).  Ambos platos, de esmerada factura, buscando el equilibrio, unos excelentes compañeros para nuestro Petit Verdot.
A la hora de los postres pedimos Sol de verano (semiesférico de ananá y pomelo con reducción y crocante de lima) y Canela, mandarina y rosas (sabayón de rosas, helado de canela y granita de mandarina).  Es un lugar muy recomendable para los foodies de la zona oeste, por la originalidad de sus platos y porque no te matan con el vino (algunos a precios de oferta).  No te va a salir barato, pero el lugar y la comida lo valen.


A la orilla del mar

Después de nuestro casamiento, fuimos una semana de Luna de Miel a Canasvieiras, un balneario cerca de Florianópolis.  El paisaje hermoso y la atención cálida de los brasileros nos dejaron un viaje memorable.  Probé alguno de los vinos de allá, traje varios que todavía no abrí y me adapté rápidamente a costumbres como tomar cerveza todo el día.
Canasvieiras está ubicada en la isla de Santa Catarina, lugar de asiento de colonos portugueses de las Azores en el siglo XVIII.  Curiosos como somos quisimos conocer esas raíces azorianas y nos fuimos a uno de los pueblitos más pintorescos y antiguos de la zona: Santo Antonio de Lisboa.  Allí almorzamos en Imbra, un restaurante de estilo portugués a orillas del mar.
El estado de Santa Catarina es el principal productor de ostras de Brasil, así que no podíamos irnos sin pedir unas ostras grilladas como entrada.  Luego fuimos por los pescados: robalinho y atún.  Para acompañar elegimos un vinho verde de Portugal.  El Vino Verde recibe su nombre por lo temprano que es cosechada la uva en ciertas zonas del norte de Portugal, produciendo vinos muy frescos.  Entre las muchas opciones del lugar nos quedamos con un Casal García Vinho Verde 2012, cítrico, de rica acidez y algo de burbujas.  Riquísimo.


Salustiana (Nother 837, Adrogué)

A este lugar lo conocí por Facebook y me llamó la atención lo esmerado de la cocina, así que nos fuimos un domingo a almorzar a la zona más paqueta de Almirante Brown.  El chef Leo Luciani manda en la cocina y ofrece platos innovadores y abundantes, haciendo una rica mixtura entre la comida de la abuela y la modernidad gourmet.
De entrada pedimos unas Papas andinas con provoleta y huevo poché, una variedad de papas de Bolivia y Perú que saben a tierra e historia acompañadas de una provoleta bien dorada y el huevo poché bien hecho y decorado con polvo de flores.
Nuestro principal fue Cochinillo al horno de barro.  Las comidas al horno de barro son especialidad de la casa y no deben perdérselas.
Cuentan con una cava muy interesante y los precios son casi de vinoteca, así que elegimos sin tanto miedo un Flecha de los Andes Gran Malbec 2008, un vino de nariz compleja con pimienta, balsámicos, fruta madura que se va mostrando de a poco, algo de cuero y chocolate. En boca entra amable y se muestra con cierta intensidad, muy redondo y de gran final.
El postre fue una locura: Degustación de helados caseros.  Servidos en pequeños shots, probamos gustos insólitos de helados como arroz con leche, jengibre, caipirinha, acompañados de una copita del vino dulce Solería, una locura que Zuccardi saca bajo la línea Malamado.


Encuentro bloguero en Casilda

Para el 20 de junio (Día de la Bandera) nos fuimos a pasar el fin de semana largo a Rosario.  Inevitablemente, nos hicimos unos 50 kilómetros más hasta Casilda, un pueblo cercano donde viven los amigos de blog Rumbovino.
Cuando digo que el mundo del vino me ha permitido conocer lugares y amigos nuevos, algunos lo toman como las declaraciones de un borracho para el que todos son sus amigos.  Pero es verdad, gracias al blog, he conocido gente copada a la que gusto de llamar mis amigos.  Entre ellos están Andrés y Noemí que nos abrieron las puertas de su hogar para invitarnos a un asado.
Por supuesto, hubo vino.  Los de Rumbovino descorcharon uno que trajeron de España: Algueira Pizarra de la D.O. Ribeira Sacra, Galicia. Un vino equilibrado y fácil de beber, pero muy complejo, con rica fruta negra y una clara mineralidad, de allí su nombre.  No sé lo que vale, pero estuvo muy bueno.
Nosotros llevamos un PAZ Cabernet Franc-Cabernet Sauvignon 2010, un vino más gordito, de aromas melosos, balsámicos y de chocolate.  En boca tiene buena estructura, muy rico y para tomar mucho.  Esperábamos más Cabernet Franc.
En fin, otro de esos pequeños-grandes recuerdos que nos deja el mundo del vino.


Nuestro 2° Aniversario 

Para festejar un nuevo aniversario de noviazgo prepararé una cena romántica.  Pétalos de rosas y velas por doquier fueron la ambientación ideal.  Arrancamos con una brochette de langostinos y tomates cherry acompañados del Melodía Torrontés Dulce Natural, un espumoso muy comprador del que hablé en una nota anterior.  El plato principal fue lomo con puré de manzanas que maridamos con un vino que venía al dedillo para una noche romántica: Te Amo 2008, un blend de edición muy limitada que hace Alfredo Roca en San Rafael.  El corte está compuesto 40% de Malbec, 40% de Bonarda y 20% de Merlot que pasan unos 13 meses en barricas de roble francés.  Sedoso, complejo, con notas de ciruela y cuero.  Un vino intenso pero ganador que gusta al varón y seduce a la dama.
De postre, hubo helado, chocolate, crema, frutillas y unas esferificaciones de frutilla con lo que terminamos “matando” el espumoso del principio.
Podría decir muchas cosas más de ese día, pero sólo una me parece esencial hoy: unos meses después de esta cena, esperamos a nuestro primer hijo.



10 comentarios:

  1. Que buenas comidas !!! y la compañía de Andres y Noemí de Rumbo un placer ! Como siempre, el vino nos une.
    Abrazo

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    1. Así es, tendría que ir al sur también y nos recorremos unas bodegas juntos.

      Abrazo

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  2. Ramon Toto20/12/13 12:42

    Un verdadero lujo como siempre Ariel ,felices fiestas y a disfrutar lo que viene, que el año necesariamente , empieza con buenas noticias . abrazo

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    1. Amigazo Ramón, gracias por tus comentarios. Si no nos cruzamos en el Facebook antes, Felices Fiestas para vos y los tuyos.
      Descórchese algo lindo, eh.

      Abrazo

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  3. Anoto.
    La que quisiera repetir, participando, es la con Noemí y Andrés.

    Abrazo!

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    1. Ojalá los pueda acompañar una vez más.
      Abrazo

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  4. Hombre me produce sana envidia todo esto! Igual te tiro un detalle. Salustiana es en Adrogué, pertenece al partido de Almirante Brown, no a Lomas. Abrazo y felicidades! Lavacopas.-

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    1. Estimado Lavacopas, es cierto, ya corrijo el error.
      Gracias por tus comentarios.

      Abrazo

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  5. Hola Ariel,

    Perdona la demora en comentar...ya sabes cómo son estos días de fiestas...el tiempo nunca alcanza para nada!

    Buen resumen del encuentro... dos muy buenos vinos y muy diferentes!

    Ha sido un gusto recibirlos y esperamos que podamos repetirlo en breve..

    Abrazo gigante y salute!

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    1. Amigos,
      Estamos en un momento del año algo agitado. , así que están perdonados, jaja. Sobre la nota, ya había pasado mucho tiempo y terminé haciendo un compilado, pero no quería que empezará el 2014 sin hablar de esto.

      Abrazo

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