martes, 30 de abril de 2013

Foto del mes


Sólo algunos conocen mi música, por FerPer

A continuación otra foto del autor llamada España, medio llena medio vacía, como para redoblar la apuesta de la sección:




jueves, 25 de abril de 2013

Nuestra experiencia en el Buenos Aires Food Week

En la semana del 15 al 21 de marzo se realizó la Buenos Aires Food Week que consistía en una veintena de restaurantes de gran calidad que ofrecían un menú fijo de tres pasos para almuerzo ($99) y cena ($169).  Me hubiera gustado conocer todos los lugares propuestos, pero por mi apretada agenda sólo pude disfrutar de dos de ellos: Brasserie Petanque, en San Telmo, y Social Paraíso, en Palermo.  Como los menús se podían consultar de antemano elegimos los lugares de acuerdo a nuestros  gustos y priorizando aquellos que no conocíamos y queríamos visitar.
La reserva la hicimos vía Restorando desde la página del evento y nuestro horario y reservación fueron respetados, cosa que en otras oportunidades no me pasó.  Un puntito para Restorando que se ha afianzado como sistema de reservas on line.
 

Para cenar elegimos Brasserie Petanque, un restaurante francés en la esquina de Defensa y México.  Nuestras entradas consistieron en Ensalada de queso caliente y Gravlax de salmón.  La ensalada contenía varias verduras, uvas y queso Brie tibio, una combinación muy bien lograda.  El gravlax es una delicada feta de salmón crudo condimentado sobre una base de quesos, que hubiera estado muy bien acompañado por una copa de vino blanco, pero nuestra elección fue tinto por el resto del menú por venir.
El vino en cuestión fue un Fabré Montmayou Reserva Malbec 2010 que me pareció un tinto moderno, pero a la vez con toques clásicos en perfecta armonía.  Aromáticamente hablando fue muy expresivo y a las vainillas iniciales le siguieron aromas frutados (ciruelas), más leves notas de especias, violetas y tostados.  Un vino de gran tipicidad en nariz.  En boca se impone con la potencia de unos taninos marcados, pero no incómodos, una acidez más intensa que los Malbec edulcorados y un largo final.   No quedás impávido al beberlo.
Siguiendo con la cena elegimos dos de las tres opciones propuestas por el lugar: Boeuf Bourguignon, que es carne guisada en vino tinto, acompañada de papas y champignones, y Bondiola al aceto con tian de calabaza con queso de cabra y tomillo.  Ambos platos estuvieron excelentemente cocidos y podías cortar la carne sin ayuda de un cuchillo, además sus acompañamientos estaban muy bien elegidos.
El postre consistió en Tarta tatin de manzanas con helado, excelente, y a falta de Crème brulée nos ofrecieron un Sorbete con frutos rojos también excelente.
No es un lugar para buscar la nouvelle cuisine francesa sino para ir a por platos tradicionales, pero muy sabrosos y contundentes.  El ambiente es acorde a la gastronomía y la atención fue buena, así que el lugar me pareció altamente recomendable.


Al otro día fuimos a almorzar a Social Paraíso, en Palermo Soho, un lugar de ambiente bohemio, distendido y luminoso.  Nuestras entradas fueron de Souflé de cabrauntar con remolachas asadas, queso azul y reducción de oporto e Hígados de pollo salteados con vinagre de frambuesas y almendras tostadas.  Ésta última entrada fue la más arriesgada, pero la combinación estuvo muy bien lograda.
Nuestro platos principales fueron Solomillo de cerdo con enebro, carpaccio de hongos y sauté de papas y manzanas, que más allá del nombre kilométrico estuvo muy bien para el almuerzo, con excelente cocción y acompañamiento, aunque algo tibio; el otro plato fue de  Sorrentinos de langostinos y espinaca con calabaza asada y salvia, del que todavía estamos buscando los langostinos.  Este último plato rozó la falta de respeto hacia el comensal.
La elección del vino quizás no fue la mejor, un rosado hubiera sido más acorde, pero me tentó el Terrazas de los Andes Reserva Merlot 2009.  El color ya anunciaba un vino modernoso: casi negro  en el centro de la copa y finos ribetes bordó.   En nariz es medio remolón, pero al poco tiempo mostró un perfil frutado, de buena tipicidad, enmarcado en notas del roble francés.  En boca es intenso, como todo lo que probé de la bodega.  Tiene taninos marcados, pero no deja de ser amable y con un buen final.  Un Merlot de alta concentración, quizás demasiada.  Este punto nos jugó un poco en contra al maridar los platos.
En cuanto a los postres, ambos elegimos Láminas de manzanas caramelizadas, mousse helada de maracuyá y helado de pimienta de sechúan que nos pareció muy logrado y levantó el humor luego de los sorrentinos fallidos.
La propuesta de Social Paraíso me pareció algo pretenciosa, con fallas en puntos elementales, pero que apuntaba al factor sorpresa.  Así como no puedo juzgar en forma negativa una bodega por un vino, no puedo juzgar de forma negativa un restaurante por un plato, pero hay cosas que mejorar para diferenciarse en una zona que suele fallar en los mismos puntos.
 

Volviendo sobre el evento en sí hay dos aspectos a mencionar.  Primero, fue un éxito, porque en los pocos lugares que visitamos nos dijeron que trabajaron toda la semana a lleno gracias a la Food Week.  Asimismo, las repercusiones en las redes sociales me permitieron constatarlo.
Segundo, es digno de crítica el nombre de esta “semana de la comida”.  ¿Por qué en el circuito enogastronómico se insiste con los nombres en inglés?  Esto no tiene sentido, más si pensamos  que va  dirigido al público local, no al internacional.  ¿Creen que con ese rótulo “suena mejor”? ¿Qué le da más prestigio o estatus?  En este último mes pasaron el Malbec World Day, el Buenos Aires Food Week, el  Buenos Aires Market y alguno más.  Sin querer parecer conservador (que no lo soy) me parece que deberíamos respetar un poco más nuestra cultura.  De la vereda de enfrente hay otros eventos similares que respetan nuestra identidad de hispanohablantes como Bocas abiertas o Cocina sin fronteras que también se realizaron en estos días.


lunes, 22 de abril de 2013

Quesos y vinos revisitados


Salvo que no te guste el queso, nadie resiste la tentación de combinar los sabores y texturas de quesos y vinos.  No venimos de un país con gran cultura quesera, pero sí somos devotos de la picada y allí siempre aparece algún quesito.

Durante el primer año del blog salió una nota llamada Quesos y vinos: maridaje y divorciaje que con el tiempo se convirtió en la más leída.  Siempre quise volver sobre el tema para aportar más información y opciones, pero no encontraba data nueva y relevante que compartir.  Además quería que viniera de alguna fuente que lo avalara, porque charlatanes y gente que copia-y-pega sobran.

Wine & cheese, por Dan Beckemeyer

En el libro El perfecto sommelier de Claribel Terré Morell y Alejandro Barrientos hay un interesante apartado sobre quesos y vinos que brinda algunos tips sobre el maridaje que quisiera compartir con ustedes.  De paso, recomiendo el libro que lejos de egos exaltados es una buena aproximación al mundo del vino.  No se engañen por el título, no apunta a perfeccionar sommeliers sino a que todos podamos aprender a disfrutar el noble brebaje.
En la vieja nota había una mirada científica sobre el tema y la presente tiene una mirada más pragmática, destinada al disfrute.  Inclusive la primer nota es polémica y esta busca la vuelta para disfrutar la combinación de quesos y vinos sin fallar en el intento.

Quesos y vinos

  • Para los quesos de cabra muy frescos, de acidez sostenida, será conveniente tener a mano algunos espumantes o blancos que puedan igualar esas sensaciones de frescura, sin perder atributos.
  • Para los quesos de pasta blanda, pero con presencia de hongos y con algo de madurez, como suelen ser el Brie y el Camembert, lo ideal será tener blancos con buen cuerpo o tintos delicados.  En este caso, un Chardonnay que haya pasado por madera o un Pinot Noir joven están a la altura de las circunstancias.
  • Para los quesos semiduros, de sabores no muy pronunciados y de texturas algo pastosas, existen distintas alternativas: un rosado que ayude a limpiar el paladar o un tinto joven y vivaz (como un Malbec, por ejemplo), aunque también un blanco firme puede funcionar de maravillas.
  • Para esos quesos especiales, que por sus intensidades invaden hasta el ambiente, los grandes vino tintos argentinos son una buena opción, porque suelen ostentar equilibrio y tienen presencia y elegancia.  Pueden ser a base de Malbec o de Cabernet Sauvignon.  Seguro que al primer sorbo, el vino cambiará y se sentirá distinto; sin embargo, la sensación seguirá siendo placentera, más aun en los siguientes tragos.
  • Para esos quesos muy salados, picantes y pastosos (como suelen ser los azules), los vinos de cosecha tardía representan una muy interesante elección, porque generan en la boca un contraste de sabores que sorprende.

El libro en cuestión y una mini-picada en casa


miércoles, 17 de abril de 2013

Día Mundial del Malbec 2013


Como anticipé en la nota anterior hoy se celebra una vez más el Día Mundial del Malbec, nuestra cepa de bandera, con eventos alrededor del mundo.
Desde nuestro lugar de blogueros del vino hemos decidido, al igual que el año anterior, acercar a nuestros lectores la mayor cantidad de etiquetas posibles de Malbec. En la medida de las posibilidades de cada uno (estamos todos tapados de trabajo) procuramos elegir un vino de Alta Gama y uno de gran Relación Precio/Calidad.
Por mi parte, opté por un gran vino salteño y un Malbec de cosecha tardía difícil de conseguir pero que vale cada peso invertido.


Laborum Malbec 2007 ($150).
Este Malbec pertenece a la bodega El Porvenir de Cafayate, Salta, y nace de vides que están a 1750 metros sobre el nivel del mar, en una zona de climas muy secos y suelos muy pobres.  Como datos adicionales el vino pasa 12 meses en barricas de primer uso (70% roble francés y 30% americano) y la enología está a cargo de Mariano Quiroga Adamo con la asesoría de Paul Hobbs.
El vino en cuestión presentó aromas no muy complejos, pero definidos: ciruelas, algún toque floral y esa nota entre especiado y herbal típica del norte argentino.  En boca tiene un buen cuerpo y taninos redondeados, sedosos, pero a la vez es intenso como buen vino salteño.  Un Malbec que se siente equilibrado y franco con un final agradable aunque algo corto.
Uno de los motivos que me animaron a elegirlo fue que este vino salió 2° en su rango en el WineMDQ Malbec Tasting 2012 (notas aquí y aquí).  Allí lo sentí un poco más intenso que ahora, pero a las claras este vino está en un punto muy alto de su evolución.


Cinco Sentidos Tardío Tinto 2008 ($75)
El auge del Malbec ha llevado a nuestro país a experimentar con nuestra cepa emblema y hoy no son raros los rosados de Malbec, los espumosos a base de Malbec y los vinos dulces de Malbec.  Por eso elegí algo distinto, pero que valga la pena, ideal para este invierno que se nos viene encima.  En este caso un vino de cosecha tardía 100% Malbec, con unos azúcares de 105 gr/l y una crianza de 18 meses en roble francés y americano.
Aromáticamente ya percibimos que será un vino dulce, por sus aromas melosos que recuerdan la fruta muy madura, las pasas, los higos y alguna complejidad propia de la madera.  En boca es sedoso y untuoso, obviamente dulce pero sin llegar a empalagar o resultar cansador.  Ideal para acompañar un postre a la francesa, con quesos (ideal: queso azul) y frutos secos.
Lo había probado inicialmente en Vinos & Bodegas y como me gustó mucho procuré conseguir un par de esas botellas que me hacen acordar a los X-Files.
Hay una nota de Vinos en Buenos Aires y otra de El Vino del Mes para cotejar mis impresiones.
RPC: Muy buena.  No es fácil de conseguir, pero lo vale.


A continuación pueden disfrutar el resto de las notas de los Blogueros del Vino:

El Vino del Mes: Piedra Negra Alta Colección Malbec 2012 / SinFin Gran Guarda Malbec 2009
Fabian Mitidieri: Desierto 25 Malbec 2010
Mr. Wines: Cafayate Malbec 2012
Rumbovino: Famiglia Bianchi Reserva Malbec 2010
Vinos en Buenos Aires: Gouguenheim Flores del Valle Blue Melosa 2007
Vinos en Córdoba: Santa Florentina Malbec 2012 / Trapiche Gran Medalla Malbec 2008
Wine MDQ: Fond de Cave Reserva Malbec 2009



lunes, 15 de abril de 2013

Palpitando el Día Mundial del Malbec


¿Siempre hay razones para brindar, no? Y qué mejor que un cumpleaños.  Este miércoles 17 de abril se celebra un nuevo Día Mundial del Malbec y los Blogueros del vino nos unimos para celebrar a nuestra manera el cumpleaños de nuestra cepa insignia.  Habrá que esperar hasta el miércoles, claro.
Pero mientras tanto es importante saber porqué se festeja hoy el Día del Malbec.  Resulta ser que la fecha se eligió porque un 17 de abril de 1853 Domingo F. Sarmiento presentó una propuesta para ampliar y diversificar la industria vitivinícola nacional junto al agrónomo francés Michel Aimé Pouget.  En 2011 Wines of Argentina eligió la fecha para difundir nuestros vinos a nivel global.
Comparto con ustedes uno de los videos oficiales creados por WoA.  Lástima que esté en inglés, como casi todo lo que hace este ¿organismo?



Lo cierto es que nuestro Malbec es un boom internacional, reconocido y apreciado.  Y digo nuestro Malbec porque es nuestro estilo y nuestro terruño el que cautivó a los consumidores y luego a la crítica.  Ahora hace falta continuar con el trabajo de consolidar a nuestro país como productor de un amplio abanico de vinos y estilos y no sólo como un productor de Malbec.  Por empezar, celebremos un Día del Torrontés al nivel de éste, por ejemplo.  Porque sino esto se parece al cuento de La gallina de los huevos de oro, lo vamos a exprimir hasta matarlo.

Para cerrar les dejo una foto que traje de mi paso por San Rafael y algunos enlaces relacionados del blog.  Y recuerden: No hay Malbec que por bien no venga.





jueves, 11 de abril de 2013

Videos: un gran coleccionista de vino + yapa

No hace falta tener una lujosa cava para ser un fanático coleccionista de vinos y este mexicano lo demuestra:





De yapa, un video divertido.  Unos metaleros (¿riojanos?) queriendo destapar una botella de vino:





Así no se hace.


lunes, 8 de abril de 2013

3 Bonarda al toque

Una nueva entrega de esta sección fija que hemos llamado 3 Vinos al Toque.  Para los que recién conocen al blog, en este apartado se comentan tres vinos de una misma cepa en forma rápida, sin tener en cuenta datos técnicos, sólo el vino en sí mismo y su RPC (Relación Precio/Calidad).


Benjamín Nieto Senetiner Bonarda 2011.  Un Bonarda de aromas simples pero bien intensos para el rango de precios: fruta negra y ligero especiado.  En boca entra amable y pronto se muestra potente, algo picante pero equilibrado por su correctísima acidez.
Precio: $26,50
RPC: Muy buena o mejor

Alta Vista Premium Bonarda 2011.  Arranca con un buen color rojo violaceo y buena tipicidad en la nariz: frutas rojas, leve especiado y toques sutiles de roble francés.  En boca se destaca lo frutado, con buena acidez, pero de paso rudo.
Venía bien hasta que lo bebimos, en boca desequilibra bastante.  No me parece un vino para ese rango de precios.
Precio: $68
RPC: Regular o peor.

Joffré e hijas Gran Bonarda 2007.  De color rojo bordó intenso, profundo, sin grandes signos de evolución.  En nariz hay un mix de frutos del bosque, más un toque de menta y coincido con la nota de cata oficial de "leves notas de hojas de tomate".  En boca es potente, grande, de acidez juguetona y gran final con leves notas de tabaco.
Un Bonarda con todas las letras y alejado de estilos dulzones.  ¿Hay algo que haga mal esta bodega?
Precio: $85
RPC: Buena+ a Muy buena.



Click aquí para otras entradas de 3 Vinos al toque



jueves, 4 de abril de 2013

Masters of Food and Wine en Buenos Aires

Gracias a la intervención de Adrián de Vinos en Buenos Aires y la buena onda de Spic Comunicación pude asistir al evento de Masters of Food and Wine que se hizo el pasado 22 de marzo en el Palacio Duhau- Park Hyatt del porteño barrio de Recoleta.  Los Masters of Food and Wine son actividades que la línea de hoteles Hyatt hacen alrededor del mundo maridando la mejor comida y los mejores vinos en el lujoso marco de sus hoteles. 
El evento en cuestión se llamaba “Noche de las bodegas” y participaban algunos viejos conocidos del amante de vinos argentinos: Catena Zapata, Colomé, La Rural, Luigi Bosca, Rosell Boher y Zuccardi.  Entre los stands de las bodegas (que llevaron cosas muy buenas) había “islas” donde abastecerse de platos creados bajo la supervisión de Máximo López May, chef ejecutivo del hotel.  Y si te cansabas del vino había un stand del agua premium Gota y también de la línea de aceites de oliva Zuelo, de Flia. Zuccardi.


El primer stand que te recibía era el de Rosell Boher y sus muy solicitados espumosos.   Pude volver a probar el Brut (nota anterior aquí), que me encanta, y el Grande Cuvée Millésimée, un espumoso superior y elegante en muchos sentidos.
Junto a ellos estaba Colomé presentando su Torrontés y sus Malbec Estate 2011, Auténtico 2011 y Reserva 2009.  Por supuesto arranqué con el Torrontés 2012 porque hace poco tuve una experiencia dispar con él (ver nota aquí) y desmintió con una bofetada de perfume lo que había probado unas semanas atrás.  Los tintos son destacables, el Auténtico es una bomba (nota aquí), el Estate y el Reserva son una clara expresión de la búsqueda de elegancia y excelencia de la bodega que crecerán mucho con la guarda.
Subiendo por los jardines del Palacio Duhau nos encontramos con Bodegas La Rural que estaban presentando la nueva línea de Rutini, Encuentro.  Había algunas cosas interesantes aquí, pero considero que son vinos muy caros.  Estoy hablando con sólo haberlos catado una vez y sin probarlos por botella, pero era una impresión general y comparados con lo que exhibían las otras bodegas nunca los compraría.

Algunos de los vinos catados

En el stand de Catena Zapata pudimos probar algunos tintos muy atractivos, de esos que esta bodega nunca pone en eventos normales.  El DV Catena Cabernet Sauvignon-Malbec 2010 y el DV Catena Syrah-Syrah 2010 estuvieron muy bien, con buena tipicidad y estructura.  Podemos decir que aún están muy crudos y lo ideal sería tomarlos en un tiempito más.  Luego pudimos probar dos ejemplares superiores: Angélica Zapata Merlot Alta 2009 y el DV Catena Nicasia Vineyard Malbec 2007.  Ambos son vinos exquisitos, complejos y dignos de tomar por botella tranquilamente en casa.
A esta altura ya quedaba poco en los stands, porque el evento era breve y nos entretuvimos charlando con amigos, pero todavía pudimos probar un par de perlitas de las bodegas restantes.  Como, por ejemplo, el Gewürztraminer Granos Nobles 2010 de Luigi Bosca, un vino tardío complejo y algo raro por lo poco acostumbrados que estamos a la cepa.  Hubo otras cosas de la bodega, pero no me gustaron.
Para cerrar, elegimos un espumoso y otro vino de postre, ambos de Zuccardi: Solería, un vino licoroso a base de Torrontés y producido al estilo de los Solera portugueses que es un espectáculo; y Zuccardi Blanc de Blancs, un espumoso superlativo.

El hermoso marco de los jardines del Hyatt, la música de un cuarteto de cuerdas del Colón y los sabores, aromas y texturas de excelentes vinos y platos nos permiten entender cuál es la idea del Masters of Food and Wine: exaltar todos los sentidos.  Tarea cumplida.


lunes, 1 de abril de 2013

Foto del Mes


Esta foto en realidad corresponde al mes de marzo, pero este fin de semana largo me tiene muy atareado haciendo reparaciones domésticas así que se me pasó por un día la Foto del mes.
El vaso de la fotografía me lo hizo mi amigo Diego que tiene un interesante microemprendimiento de reutilización de botellas llamado EcoVasos.
Decidí compartir con ustedes la fotografía porque además el vaso acompañó varias tardes de calor con el siguiente Sorbete de Limón:


La realización es sencilla: poner en una licuadora helado de limón, vodka y un chorrito de jugo de limón.  Procesar un poco y disfrutar.
Las proporciones son a piacere