sábado, 30 de noviembre de 2013

La foto del mes


La foto se llama Sol y vino.  Vino y terraza y su autora es Juliana Fernández, de la ciudad de Buenos Aires.  Con esta fotografía Juliana resultó ganadora del concurso ¡Digan Vino! organizado por Bodegas Santa Ana.  La presentación de los premios se realizó en el Bar Rumbos que la bodega tiene en la Ciudad Cultural Konex.

Nota del mes

Como ya vengo haciendo desde hace dos entregas atrás, quiero reconocer a aquellos blogueros cuyas notas me han gustado.  En esta oportunidad me resultó difícil, estuve con mucho trabajo y  fueron bastante limitadas mis lecturas.  Pero hubo dos notas que merecen ser mencionadas, por originales, por irónicas, por plantear la discusión o el guiño cómplice:

Nostalgias de Magnum del blog de Fabián Mitidieri
Topos vs. Castores del blog Kuari




jueves, 28 de noviembre de 2013

Finca Decero: una suma de detalles (2° parte)

Una vez que recorrimos toda la bodega, pasamos a la sala de degustación donde el enólogo Marcos Fernández nos esperaba con los decantadores ya listos.  Con el imponente fondo del Cordón del Plata nevado probamos todos sus vinos.


Empezamos con la línea Decero Clásicos ($104), compuesta por un Syrah, un Malbec y un Cabernet Sauvignon.  Todos estos vinos tienen una crianza de 14 meses en roble francés (30% nuevas) y fermentación maloláctica en las mismas barricas.

Decero Syrah 2010.  Muy expresivo en nariz, mineral (grafito) y elegante.  En boca una justa acidez que le aporta mucha frescura y un largo final graso.

Decero Malbec 2011.  Buena intensidad de aromas donde abundan la fruta madura (ciruela, frambuesa) y las violetas.  Al beberlo es equilibrado, con taninos marcados y dulces, buena acidez y largo final.

Decero Cabernet Sauvignon 2011.  Sus aromas recuerdan a la cereza y la pimienta roja o aguaribay.  En boca tiene buena estructura, con taninos marcados pero no secantes y sensaciones que perduran.

Todos los vinos de esta línea tienen una buena expresión varietal y un precio acorde.  Saben a lo que son, sin dejar de tener su propio estilo.  Es decir, tienen buena tipicidad o varietalidad con toques de personalidad que no buscan disfrazarse.  Son esos pequeños detalles de los que venía hablando en la nota anterior.  A medida que avanzamos en sus líneas de vinos esos detalles son más y logran un panorama de conjunto distinto.  En ese sentido es imperdible su página web, donde hay información técnica de cada añada.


La segunda escala en la degustación eran las Mini Ediciones, una línea que esperamos que siga creciendo, pero que se caracteriza por pequeñas partidas de cepas excepcionales.  Estos vinos son criados por 18 meses en barricas francesas (50% nuevas) y tienen un valor de alrededor de $180.

Decero Mini Ediciones Petit Verdot 2009.  Este no estaba en la lista, pero Marcos lo agregó a pedido de @fsaurio de Logia Petit Verdot que estaba junto a nosotros vía Twitter.  Acá aparece la fruta negra como el arándano, mermeladas y toques mentolados.  Un vino con una estructura más importante que los anteriores y con más cuerpo.

Decero Mini Ediciones Petit Verdot 2010.  Qué bueno haber podido tener estos vinos uno junto al otro.  Porque hay diferencias entre las dos añadas.  Este 2010 tiene una acidez más alta, con aromas mentolados más intensos y una nota de jazmín.

Las Mini Ediciones (por ahora solo de PV, pero hacemos fuerza por un Tannat) son vinos que cualquier bodega pondría como un vino ícono.  Sobresalientes en más de un aspecto, contundentes y llenos de sutilezas.  Vale aclarar que las sutilezas, como esas notas florales tan esquivas, no se logran por azar.  Hay atrás de cada detalle un trabajo minucioso del enólogo.

Escuchando atento a Marcos y Leandro

Para cerrar la cata llegamos al verdadero ícono de la bodega: Decero Amano ($360).  Un vino cuidado hasta el extremo, donde las uvas pasan por cuatro procesos de selección manual grano por grano y luego son criadas 20 meses en barricas nuevas.  El corte varía año a año, pero la mayor parte corresponde al Malbec (60-65%) y al Cabernet Sauvignon (30-35%) con toques menores de Petit Verdot y Tannat. 

Decero Amano 2009.  Un vino más concentrado, sin perder la elegancia.  Claramente muy complejo, con una amalagama de frutas rojas y negras, más toques florales y de la madera (¿sándalo?).  Muy importante por su presencia en boca y con un final largísimo.  Robert Parker lo calificó con 94 puntos.

Decero Amano 2010.  Similar al anterior, pero más floral, con la fruta muy expresiva y una acidez apenas mayor que lo vuelve más filoso y elegante.  Va a crecer mucho con la guarda.

El trabajo puesto en los Amano es increíble.  El trabajo en el viñedo, la selección de granos, el juego con las distintas barricas, la esmerada labor  con los cortes lo vuelven un vino único.


Después de tanta orgía de vinos nos fuimos a comer al pequeño restaurante que tiene la bodega, donde el chef Matias Podestá ofrece un menú breve, pero suculento.  De entrada elegimos Pan a la plancha con peras frescas, jamón crudo y queso azul y Crema de calabazas horneadas, manzanas sartenadas y pistachos de Agrelo.  Como principales pedimos Lomo albañil con chimichurri casero y papas y Cerdo marinado en reducción de Decero Syrah con membrillos, batatas y cebollas.  Todas estas creaciones van cambiando según la estación del año, pero hay que remarcar lo acertado de la combinación de sabores y texturas.  Cada plato es un equilibrio en sí mismo y marida a la perfección con los vinos de la bodega.

Entre tanto vino concentrado hasta la locura y el hastío, Finca Decero propone una elegancia única y una calidad que se distingue desde el primer sorbo.  Apuntan a la excelencia y eso se siente en cada detalle.  No quiero ser redundante con el tema, pero la constancia en el trabajo que me transmitieron, el cuidado meticuloso y el respeto por el terruño y su gente terminan haciendo grandes vinos.  “Obsesión casi asnal”, dirá el gran Pedro B. Palacios, porque no es el azar, aquí no juega eso, todo es producto del trabajo del hombre para romper “las garras de la suerte...”


Nos fuimos con el sol ya bajando sobre la bodega



martes, 26 de noviembre de 2013

Finca Decero: una suma de detalles (1° parte)

Cuando empecé a programar mi tour de vacaciones de invierno por Mendoza, Finca Decero era uno de los lugares que quería conocer y para ello me contacté con Leandro Bastías, su Gerente de Ventas.  “Vení cuando quieras”, me dijo y se mostró entusiasmado y buena onda.  Creí que exageraba como tantos otros que después te muestran el edificio y no te hacen probar los vinos (¿de qué quieren que escriba? ¿de arquitectura?).  Pero me equivoqué.  Nos estaba esperando para darnos un completísimo y cálido recibimiento en este crudo invierno.


Entrás a Decero como a cualquier otra bodega de Mendoza: seguridad, portón, larga fila de viñedos.  En este caso bastante más larga que en otras, el hermoso edificio de tejas está casi en medio y lo enmarcaban restos de la nevada que había caído dos noches atrás.
La bodega, ubicada en los límites de Agrelo, se integra bien con el paisaje.  No es ni un edificio industrial, eficiente, frío y disruptivo; ni uno de modernidad estrafalaria y poco práctica.  Parece un enorme, hermoso y funcional chalet con techos de teja, en medio de un jardín, en medio de viñedos, en medio de Luján de Cuyo.


Durante la recorrida tratamos de no molestar mucho porque estaban en pleno trabajo de embotellado.  Aprendimos como se hace el trabajo aquí, en forma cuidadosa y prolija, y asentándose en los siguientes puntos:


  • Single Vineyard: toda la uva proviene de su viñedo Remolinos, en la zona que muchos llaman Alto Agrelo.
  • Sólo tintos: prefieren un buen tinto a un blanco mediocre.
  • Filosofía de trabajo: a mano.  Habría que agregar aquí que su filosofía busca ser humana, sustentable y de respeto por el ambiente.
  • Programa de responsabilidad social empresaria: ayudan a la escuela y el centro de salud de la zona.


Se presta mucha atención a todos los detalles y así son sus vinos.  Una colección de detalles que hacen un todo completo y armónico.  Un ejemplo son los viñedos, orientados de Nornoroeste a Sursureste (NNO a SSE) para aprovechar mejor el sol de la mañana, diferente al uso corriente de la zona, por lo general Norte-Sur.   Hablando del viñedo, un dato curioso es su nombre: Remolinos, proporcionado por un llamativo fenómeno de pequeños remolinos de tierra que suelen producirse hacia el verano por acción del viento.

El viñedo durante nuestra visita, un remolino en la finca y la orientación de los viñedos (comparen con los de la parte inferior de la foto)

Una vez que recorrimos todo pasamos a la sala de degustación donde el enólogo Marcos Fernández nos esperaba con los decantadores ya listos.


Continuará…




sábado, 23 de noviembre de 2013

Llegaron los resultados del WineMDQ Tasting de Blancos 2013

Como no estuve presente, no puedo decir mucho más del evento que lo que se vio en las redes sociales.  Parece que estuvo genial y se probaron cosas muy copadas.  Aprovechemos para tomar nota de los blancos que tomaremos en el 2014.

El total de los participantes:



¿Quiénes ganaron?  Véanlo en el blog oficial del evento:

Resultados del WineMDQ Tasting Vinos Blancos 2013

Desde aquí levanto mi copa y saludo una vez más a José de WineMDQ por este nuevo tasting.





martes, 19 de noviembre de 2013

Actualización de estado

Esta entrada  busca explicar un poco en qué anda Vinarquía y anticipar algunas cositas.  El blog estuvo muy tranquilo la semana pasada.  Solo salió una nota en vez de las dos habituales.  Como para todos, el cierre del año es un quilombo.  En mi trabajo es principalmente noviembre y, sumado al ajetreo de las obligaciones laborales, es época de ferias y eventos por doquier relacionados con el vino.

Seguimos creciendo

El blog viene aumentando sus visitas mensuales en forma constante.  ¡Gracias!
Si bien sigo fiel a mi estilo de llegar tarde a las redes sociales (mi cuenta de Facebook la creé a lo 6 meses del blog, y la fan page de Vinarquía creo que después del año), la cuenta de Twitter crece y se convierte en un buen punto para el feedback con los lectores.
Otra cosa interesante es que están replicando las notas en varios portales del mundo del vino.  Además de ArgentineWines, que está junto al blog desde hace mucho, nuestras notas aparecen en Vinosaurio, un nuevo portal argentino de esmerado diseño, y en Puerto Rico Wine News, una página de vinos que amplia las fronteras de este humilde espacio.


Notas pendientes

Estoy tapado de notas a medio escribir (seamos justos, sin escribir).  Algunas ya quedaron demasiado lejos y descartadas.  Otras no quiero dejar de compartirlas así que pronto verán: degustación de todo Sophenia, vertical de Raza Argentina, degustación de vinos y mini-entrevista a Héctor Durigutti, una nota donde pienso meter el dedo en el ventilador, crónicas de la visitas a bodegas y mucho más.

Esta semana

Esta semana tengo varias degustaciones, cumpleaños y la feria de Jumbo Deli & Wines.  Así que será muy difícil sentarme a escribir, pero espero antes del viernes contarles mi visita a Finca Decero.
Tengan un poco de paciencia con su bloguero amigo que aquí sigo firme.



miércoles, 13 de noviembre de 2013

4° Degustación de Clusters y Cabaña Piedras Blancas

Recuerdo con mucho cariño a un amigo que parafraseaba a Baltasar Gacián y lo transformaba diciendo “lo bueno, si bueno dos veces bueno”.  Algo que en esencia era una gran verdad y que no pude quitarme de la cabeza en una degustación a la que pude asistir.  Imagínense que si el queso y el vino, que de por sí son buenos, son de muy buena calidad el resultado es para aplaudir.  Así es la degustación anual que hacen la distribuidora Clusters y la quesera premium Cabaña Piedras Blancas.


Quizás la introducción suene exagerada, pero una mirada más atenta disipa las dudas.  Clusters distribuye los vinos de Viña Cobos, Sottano, Riglos, Marchiori & Barraud, Tacuil, Dominio del Plata, Dieter Meier Wines y Cruzat.  Un portfolio impresionante de bodegas que acumulan premios y altos puntajes.  Por su parte, Cabaña Piedras Blancas está claramente posicionada como una de las mejores queseras del país con productos de oveja, cabra y vaca de inspiración francesa que destacan en un mercado de marcada chatura.
Dejando de lado las nuevas añadas, las novedades vínicas se concentraban en una mesa.  Dominio del Plata presentaba su Benmarco Torrontés 2012, un torro con 3 meses de barrica, diferente y complejo, donde la madera no se nota como en otros Torrontés barricados.  Por su parte, Tacuil llevó su nueva añada del RD Sauvignon Blanc 2013, una rareza salteña sabrosa y de alto impacto en la que era imposible dejar de notar el aroma a espárragos.   Entre los tintos estaba el Bramare Luján de Cuyo Malbec 2011, muy bueno en boca, yo lo guardaría un tiempito en la cava para que las notas de la madera se integren.  Junto a él, uno que quería probar porque no pude ir a su presentación (¿o no me invitaron?), el Malo Malbec 2011 de Dieter Meier, ese suizo loco que hace buenos vinos orgánicos en el país.  Un gran vino que a priori me pareció caro.   Para cerrar la tanda de tintos estaba el Riglos Gran Cabernet Franc 2011, del que tuvimos la primicia el año pasado.  Cerramos con la novedad de Cruzat, que de la mano de Pedro Rosell se especializan en espumosos, el Cruzat Demi Sec, impecable como todo lo que hacen, aunque mi preferencia va por menor contenido de azúcar.
Eso fue solo el inicio, porque en las otras mesas estaban las líneas completas de todas las  bodegas.  Me parece absurdo mencionar todos los vinos, pero sí me gustaría resaltar lo que más me gustó entre los participantes:

  • Los blancos de Bodega Sottano están imperdibles, hay un Torrontés, un Chardonnay y un Viognier de importación uno mejor que el otro.  Ente sus tintos, la línea Reserva de Familia me pareció muy buena, sobre todo el Cabernet Sauvignon.
  • Todo lo de Riglos es destacar.  Una calidad impecable que descolla en su Gran Malbec y Gran Corte.  Atentos al Quinto Sauvignon Blanc 2013, el mejor blanco de la noche.
  • Impresionantes los tintos de Tacuil como siempre, lástima que mezquinaron tanto los vinos.
  • Dominio del Plata contó con la presencia de Susana Balbo sirviendo sus vinos y dando una charla.  Los Benmarco y el Nosotros son de destacar.  De la línea más económica me llamó la atención su nuevo Pinot Noir.
  • De Viña Cobos pude probar sus Cobos y Cobos Volturno, vinos que valen arriba de $1000 y han cosechado centenares de puntos.  El que pueda que los pague y los disfrute, porque son excelentes.


 Mixturado entre los ricos vinos pasaban bandejas y bandejas con lo mejor de Cabaña Piedras Blancas.  Presentaron sus tres líneas: quesos elaborados con leche de cabra: Cendre, Saint Julien, Lusignan, Crottin, Chevrol, Chevrotin, Cabrauntar, Cabrambert, Cabrambrie y Feta; quesos elaborados con leche de vaca: Azul, Minibrie, Camembert, Cheddar, Blackambert, Pategras, Pepato, Provolone, Reggianito, Provoleta y Vacheroleau; y quesos elaborados con leche de oveja:  Pecorino y Manchego.  Nuestros paladares y nuestras mentes deben acostumbrarse a estos nombres y sabores.  No me cansaré de decirlo, sus quesos son excelentes, no hay uno que no me guste.
Una vez más, una gran presentación que nos permite conocer novedades y dialogar con sus creadores.  Todo bueno, de buena calidad y en un buen ambiente… multiplique usted cuántas veces bueno resulta todo.



viernes, 8 de noviembre de 2013

Se viene una gran cata de vinos blancos

 

Ya está en marcha la primera edición del WineMDQ Tasting de Vinos Blancos, que se realizará en la ciudad de Mar del Plata el 21 de noviembre a las 21 hs.
La idea de esta degustación nace de necesidad de difundir y promover el consumo de estas variedades que en la actualidad han quedado relegadas, teniendo en cuenta el auge que tuvieron en décadas pasadas. 

"La participación de vinos blancos en el consumo Argentino, representa un poco mas del 20% y creemos que el público se está perdiendo de disfrutar y conocer los grandes vinos blancos que el mercado Argentino está produciendo", nos dice José Miranda.  Aunque estoy muy tentado, por diversas razones no voy a poder participar como sí lo hice en el WineMDQ Tasting de Blends y de Malbec, pero no puedo dejar de bancar la iniciativa de un bloguero amigo.

Restaurante Oceanside, el lugar del evento

A diferencia de las ediciones anteriores no se degustará una única cepa lo que hace la tarea un poco más difícil.  La modalidad de esta cata será a ciegas, organizando los más de 50 vinos de 35 bodegas por variedades y segmentos de precio.  Es un trabajo duro, pero alguien tiene que hacerlo.
Los avances se transmitirán por Twitter con el HashTag #wmt2013 y están ultimando los detalles para una aplicación basada en el sistema Android.

¡Toda la suerte!

Blog oficial del evento: WineMDQ Tasting


martes, 5 de noviembre de 2013

3 vinos que recompraría

Esta vez, en la sección 3 vinos al toque les hago un picadito por tres vinazos que tomé en el último mes.  Sinceramente, todos tienen una calidad indiscutible y son ganadores seguros en una mesa.  Tal vez se pueda discutir la RPC en los dos últimos, pero hoy por hoy se torna cada vez más difícil ese tema y son vinos que recompraría sin dudarlo.



TOPO Lote 001 Malbec 2012.  Topo es un proyecto distinto.  La idea es eliminar todo lo que encarece el vino (marketing, distribuidoras, vinotecas, etc) y venderlo directamente desde la bodega.  Como compran el vino, pueden darse el gustito de que no salga un lote nuevo hasta tanto no se venda el actual.  El resultado es un vino moderno, con la fruta madura, ciruelas, toques florales y buena tipicidad contra un sutil fondo especiado.  En boca entra dulce, pero se muestra equilibrado y de grato final. Un Malbec comprador y todo terreno, muy rico.  Hay una nota de Adrián de Vinos en Buenos Aires.
Precio: $45.  Compra mínima una caja.
RPC: Excelente. Sin dudas, el vino de mejor RPC que probé en el año .

Alta Vista Terroir Selection Malbec 2008.  Un vino elegante, aunque voluptuoso.  En nariz aparece la fruta madura, en su punto, con un sutil toque floral que se va y suaves notas de café torrado, cuero y tostados de la madera.  En boca es más contundente, más interesante y complejo.  Un vino equilibrado en el gusto, donde dulzor y acidez se equiparan, bastante amplio, sedoso aunque aún con estructura.  Abunda en sabores frutados, de frutos rojos, más la nota fresca (incluso mentoladita) de Valle de Uco y toques algo minerales.  Largo final.  Vinazo.
Precio: $150
RPC: Buena

Angélica Zapata Merlot Alta 2007.  Tiene de todo.  Un vino complejo, que varia en la copa.  Una nariz compleja de fruta madura roja y negra, notas herbáceas y especiadas propias del varietal.  Los 16 meses en barricas de roble francés nuevo (40%) aportan sutiles notas melosas, tostadas.  En boca es untuoso y envolvente, de buena acidez y largo e intenso final.
Claramente, es un Melot distinto, pero que me enamoró.  Uno de esos amores que te dejan mudo.  Hay una nota de José de WineMDQ.
Precio: $200
RPC: Correcta.  Acá me van a tirar los dardos, pero para mí lo vale.