jueves, 20 de febrero de 2014

Jugando a ser enólogos

La vida parece transcurrir en su monotonía habitual hasta que de pronto te llega un mensaje por WhatsApp donde te invitan a una "degustación diferente". Pienso "siempre 'son diferentes', aunque después sean iguales" y confirmo mi asistencia algo incrédulo, a pesar de que quien convocaba se merece mis más absolutos respetos.   Encima me rematan la invitación con un "vas a ver que te vas a divertir". Tragué saliva y pensé "esto tiene connotaciones sexuales".
Más allá de bromas, quien convocaba era Marcelo Figueredo, sommelier y docente que conocí de degustación en degustación y de evento en evento.   Un tipo siempre con buena predisposición y una sonrisa atenta, que gusta de transmitir lo que sabe y organizar reuniones así. Alguien dedicado con mucha pasión a su laburo, donde la difusión y la enseñanza son fundamentales. ¿Qué es un sommelier sino?
 
 
El lugar de convocatoria era Lo de Joaquín Alberdi (Jorge Luis Borges 1772), una de las vinotecas más reconocidas y transitadas de Palermo. Allí se llevaría a cabo esta extraña degustación y la acompañaríamos con un exquisito asado hecho por su dueño.
Marcelo, siempre innovando y  con buena onda, nos explico la idea del juego. Frente a nosotros teníamos 3 botellas sin etiquetar que eran muestras de tanques de una conocida bodega del Valle de Uco.   Cada muestra tenía un número de lote y con eso las identificábamos: el Lote 107 era un Malbec 2013 cosechado temprano, filoso y floral; el Lote 113 era una cofermentación de Malbec, Merlot, Syrah y Cabernet Sauvignon de 2012, complejo y asentado; el Lote 114 era un Cabernet Sauvignon 2012, intenso y diferente.
 
 
La propuesta consistía en dividirnos en pequeños grupos y competir entre nosotros elaborando un corte o blend a partir de estas muestras. Jugamos a ser enólogos (lo digo sin ánimos de ofender, es solo un juego), haciendo nuestros cortes, nuestras pruebas, cometiendo nuestros errores.
Parece una pavada apenas para pasar el tiempo.  Pero uno aprende mucho, sobre todo en cuanto a humildad: puede que "tu producto final" no le guste a nadie más que a vos, puede que no logrés lo que buscás, puede que no te puedas poner de acuerdo con tus compañeros.   Y te la tenés que aguantar.
Mi equipo se decidió por un corte compuesto en un 50% por la cofermentación, un 35% del Malbec y un 15% del Cabernet Sauvignon. El resultado fue un vino complejo y fresco.  Pero no ganamos.  El corte más votado fue un blend 75% Cabernet Sauvignon y 25% Cofermentación, muy interesante y diferente.
Una vez elegido el corte ganador y entregados los premios (oh sí, hubo premios) se develó la procedencia de las muestras: Finca Sophenia, una exitosa bodega de la que hablé el mes pasado. Ahora se entendía la calidad de los "caldos" y la frescura de su estilo.
 
 
Por supuesto, para comer tomamos nuestros vinos. Y como nos quedamos cortos aparecieron algunos de los vinos de esta bodega: Sophenia Synthesis The Blend 2005, OMG, impresionante; Sophenia Synthesis Cabernet Sauvignon 2011, ojo con los CS de Uco; y Altosur Bonarda 2013, gran exponente de la RPC.   Entre ellos hubo un "colado", un blanco que valía la pena probar con las mollejas de Joaquín Alberdi, el Montesco Verdes Cobardes 2012, un blend blanco extremo y único como todo lo que hace Matías Michellini.
 
 
El cierre de lujo lo puso un whisky (otro de mis vicios) difícil de conseguir, el The Glenlivet The Master Distiller's Reserve, un single malt suave, frutado (pera) y con notas de mazapán.
Finalmente, la velada cumplió con lo prometido. Fue una degustación diferente, sin afanes de lucro, simplemente por el placer de transmitir lo que se sabe y apasiona. ¿Qué hace un sommelier sino?
 
 
Joaquín Alberdi, nuestro asador
 
 

12 comentarios:

  1. Que linda idea, sin dudas debe ber sido muy divertido e instructivo ademas de placentero con esos vinos. Marcelo es una maquina de organizar noches memorables. Abrazo. @angelyvino

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    1. Es cierto, tengo dos notas más donde disfrutamos de los vinos de la mano de Marcelo Figueredo.
      Abrazo

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  2. Muy buena propuesta de Marcelo !!! Siempre quise jugar a hacer blends, recuerdo que en el local de la calle Espejo de The Vines of Mendoza tenían una especie de laboratorio para hacerlo...
    Abrazo

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    1. Es un juego muy divertido. Y enfrentarlo al juicio y los resultados del otro lo vuelve interesante y didáctico. Uno tiene una idea en mente, pero tal vez no puedas lograrla o sea tu gusto particularísimo y te lo tiren por la cabeza.
      No es nada fácil hacer los cortes finales de un vino, pero es bien divertido.
      Abrazo

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  3. Lindo encuentro, la verdad que nos divertimos!
    Nota aparte para la semana del torrontés. Gran idea, es una variedad a veces subestimada!
    Seguramente nos cruzaremos en otro encuentro en cualquier momento!
    Beso!

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    1. Gracias Nata, la idea era justamente esa. Se viene marzo y arrancan los eventos de todo tipo. Antes que se pase el calor tenemos pendiente la cata de blancos.

      Abrazo

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  4. Muy buena experiencia!!
    Una pregunta, hicieron otros cortes antes de decidir el 50, 35,15?
    Ojala para la próxima también nos llegue el whatsapp, jejeje.
    Abrazo!!

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    1. Hola Esteban. Sí, la cosa fue así. Nuestro equipo era de 3 personas. Primero debimos ponernos de acuerdo en qué tipo de vino queríamos. Nos decidimos por algo fresco, de buena acidez y complejo. Inicialmente "nos fuimos de mambo" con el Malbec y el vino era difícil de tomar. Así que bajamos un poco eso y el cofermentado y sumamos estructura con el Cabernet. Igualmente, nunca quedás conforme.
      Abrazo

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  5. ARIEL:

    Muy buena la experiencia !!
    La he probado una sola vez en Bodega DOLIUM -cuyo propietario es un amigo- cuando me invito a definir un vino blanco nuevo que estaban por sacar...

    No es tarea fácil, pues las combinaciones no son matemáticas (a veces los vinos se "tapan" sus atributos unos con otros, o se "resaltan" algunas cosas que uno no quiere). En general, hay que probar una gran cantidad de porcentajes distintos hasta llegar al producto que uno desea lograr...

    La verdad, no conozco al sommelier que organizó el evento, pero vayan mis felicitaciones !!

    Un abrazo para vos. ROBERTO

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    1. Roberto,
      esto fue un pequeño simulacro de una de las tareas del enólogo (no quiero reducir su papel), pero nos da una idea de la complejidad del trabajo. Y vaya que es difícil.
      El sommelier es Marcelo Figueredo y seguramente lo habrás visto en los eventos de Buenos Aires.

      Abrazo

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  6. Qué buena idea!!! Cuánto se aprende!!!

    Los vinos de Sophenia son un polvo!

    Abrazo grande y salute!

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    1. Grandes vinos + buena compañía + diversión = disfrute asegurado

      Abrazo

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