lunes, 19 de mayo de 2014

Pensando en el asado

En estas semanas que pasaron tuve la fortuna de comer asado en una seguidilla que atenta contra cualquier dieta.  No me declaro un carnívoro incurable, pero no puedo decirle no a unas costillitas a la parrilla.

La parrilla no importa, lo que importa es el asador
Todo esto en 3 días

En la pirámide alimenticia argenta, un lugar central e intocable lo ocupa el asado y sus compañeros: chorizo, morcilla, vacío, etc.  En la mesa de los domingos las bebidas que lo acompañan son variopintas.  Hay quienes lo comen con gaseosa, cerveza o fernet.  Yo, por supuesto, lo acompaño con vino tinto.  Para mí, el cómplice ideal, por estructura, sabor y calidad.
Cuando queremos que nuestro vino acompañe bien con nuestra comida  debemos tener en cuenta factores que determinan las sensaciones en nuestro paladar y que van más allá del sabor: acidez, dulzura, alcohol, astringencia.  Cada plato requiere un distinto balance de estos factores para lograr un "matrimonio" exitoso. 
  • Un primer consejo sería equiparar la acidez de nuestra comida y la de nuestro vino.  Por lo tanto, con un plato de baja acidez, como la carne asada, no recomendaría un Sauvignon Blanc, ni un tinto como un Chianti.  Pero debe tener un poco de esa acidez que nos hace salivar y ayuda a pasar asados algo secos (como hace el chimichurri también).
  • La dulzura puede darnos un lindo juego de contraste.  Sin caer en el extremo de un vino dulce en cualquiera de sus formas, un toque de dulzura ayuda a acompañar la sal de la carne y ocasionales especias como el ají molido (muchos se lo agregan, no se enfade mi estimado fundamentalista del asado).
  • Sobre el alcohol diré poco, porque dejando de lado vinos desbalanceados donde se siente demasiado presente entramos en discusiones pseudofilosóficas sobre el vino.  Agregaré simplemente que el alcohol puede acentuar la sensación salada, así que ojo con el salero.
  • Por último, el otro punto central junto a la acidez es la astringencia y sensaciones generadas por los taninos.  Un vino con buena estructura nos ayuda a limpiar el paladar de sensaciones grasas y, más importante, las proteínas de la carne suavizan el vino, lo que hace que sintamos mejor la fruta.

En síntesis, el vino adecuado acompaña de maravillas el asado criollo.  Yo le sumo a esto el sabor del tinto y la calidad final de muchas etiquetas como puntos importantes a la hora de elegir.  En esta seguidilla de comilonas, pude probar dos tintos de reciente lanzamiento que maridaron de manera excelente.


El primero, para acompañar el Día del Trabajador, fue Las Perdices Reserva Malbec 2012, un viejo conocido que renueva su presentación en un moderado envase de 375 cc ($65).  En sus aromas predomina la fruta roja y algunas de vainilla y café, sobre todo al principio.  Su buen cuerpo en boca, su fruta intensa y final algo largo lo hacen ideal para carnes.  Tiene cierta complejidad por ser un reserva (12 meses en barricas nuevas, 50% francesas y 50% americanas), pero sin apabullar. O sea, no te va a tapar el asado, sino que lo va a acompañar correctamente.  Tiene la suficiente complejidad para el rango, pero la simpleza necesaria para complementar la carne y lograr el mix entre lo salado y lo dulce que suele gustar.


El otro acompañó el cumplimes de mi hijo, y me tiré para un Carinae Cabernet Sauvignon 2013 ($75), el primer Cabernet de esta bodega que acaba de cumplir 10 años.   Sus aromas tienden a la mermelada de frutos rojos (frambuesa, grosella), algo de pimientos y plantas silvestres.  Al beberlo estamos ante un vino sabroso, de taninos perceptibles, largo, equilibrado y con regusto de pimiento.  Acompañará muy bien tu asado.

Soy algo mañoso con la carne que compró, por eso siempre voy al mismo carnicero, donde la consigo fresca y de calidad.  Quiero que mi vino acompañe mi carne y busco aquellos que no la desmerezcan.  Tras esta seguidilla me pregunté ¿se puede vivir a asado? un argentino sí, siempre y cuando lo acompañen ricos vinos 



7 comentarios:

  1. Buena nota, ARIEL !!
    La última frase me pareció graciosa, como de auto-convencimiento !! Jejeje
    Indudablemente el vino tinto es el gran compañero del asado. Pero, si alguna vez no tuvieras un tintillo a mano -Dios no lo quiera-, probá de acompañarlo con mate amargo... Va muy bien !!
    Abrazo. ROBERTO

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    1. A usted si que le gustan los deportes de riesgo. Es lo último que me serviría a la hora del asado, pero ¿por qué no?
      Abrazo

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  2. Muy buena nota! Me anoto con el cabernet 2013 de Carina E, parece bueno de RPC.
    Salute

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    1. Fabian,
      está algo alejado del Cabernet "macho", busca más cierta finura, juventud y frescura. Me pareció muy bueno en RPC.

      Salute

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    2. Buscá el Brigitte también!

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  3. Muy buena!
    Dicen que con los Chinchu va muy bien el Torrontés.
    Lo que decís de la dulzura es muy interesante ¿Será por eso lo del Malbec y el Asado?

    Tengo que probar esta última añada del Las Perdices y coincido en que este Cabernet de CarinaE está bueno.

    Abrazo!

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    1. Sí, un Cabernet listo para tomar.
      Chinculín con Torrontés, va bien, claro que sí.

      Abrazo

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