martes, 23 de diciembre de 2014

Algunos consejos para recibir invitados en estas fiestas

Imagen gentileza de Bodega Familia Schroeder

A todos nos toca alguna vez en la vida recibir a la familia en casa para las Fiestas. Si es su caso, ya sabe, llegó el momento de preparar comidas para todos, pedir sillas prestadas, correr de aquí para allá. Pero si usted es un enófilo yo sé que hay un tema que lo preocupa más: los vinos a servir. La familia sabe de su afición por la noble bebida y estará a la expectativa. Por eso, me permití pensar en algunas sugerencias y consejos para estas semanas festivas.
Si usted quiere sorprender a sus invitados puede organizar platos combinados con vinos. Nada muy sofisticado. Por ejemplo, para cualquier entrada navideña (desde el inefable vitel toné hasta melón con crudo o unos fiambres) puede ir bien un blanco o arriesgar un poco más e ir por un rosado. Reserve su tinto para el plato principal y un espumoso para el postre/brindis. Como verá es más fácil de lo esperado y usted puede dar una cena con detalles diferentes.
Para hacerlo busque vinos buenos y efectivos. Hay que agradarle a una mesa donde seguramente habrá distintos niveles y perfiles de consumidor. Por otra parte, tampoco busque que el vino sea el protagonista. Aunque usted sea un gran entusiasta, recuerde que esta no es una cata sino una reunión familiar y el vino simplemente debe acompañar.
Mi recomendación para una entrada variada sería un Sauvignon Blanc fresco, pero no de acidez extrema, o un Chardonnay bien frutado. Piense en esos aromáticos y directos. Sino, como decíamos unas líneas más arriba, jugarnos por un rosado de estilo similar. En cuanto al principal, no vale la pena arriesgar con un vino “difícil”, vaya a un Malbec que le gusta a la mayoría. Pienso en un Malbec robusto, con buena estructura, de entrada levemente dulce. Ese seguro gana en su mesa.
Para brindar, va a tener que buscar opciones. Hay quienes no gustan de la champaña y prefieren la sidra o ananá fizz. Como en todos los casos hay opciones para todos los bolsillos. Si sus comensales gustan de arriesgar puede pensar en una sidra Premium. Y digo arriesgar, porque su sabor difiere bastante de la sidra navideña. Pero si su preocupación pasa por el espumoso solamente, tírese para el lado de un Extra Brut o Brut, su azúcar residual gustara a la mayoría de los paladares.
Tenga en cuenta la temperatura. Salvo que usted viva en el sur del país, las últimas semanas de diciembre no se caracterizan por ser frescas. Además, la comida que suele acompañarnos en las Fiestas suele tener muchas calorías. El tropezón de servir un Torrontés caliente con las entradas lo hará caer al 8° círculo del Infierno y será la comidilla del día posterior (vio como son las fiestas…)

Un último consejo, disfrute. No se angustie si a sus comensales no les gusta mucho el vino o si le ponen hielo y soda. No le grite a la adolescente que le quiere poner Speed a ese espumoso que usted eligió con tanto cuidado. Si su suegra prefiere el Ananá Fizz, déjela ser feliz. La gastronomía es un eje central de fin de año, pero lo que más importa es el momento de encuentro, la posibilidad de compartir algo y pasar unas horas con cariño junto a quienes apreciamos.
No importa en que crea (o si no cree), debemos hacer valer este momento en que todos están dispuestos a brindar y reunirse a tomar algo. Aprovechemos a alzar nuestras copas y pidamos por aquello que más nos está haciendo falta: tolerancia y paz.



2 comentarios:

  1. Muy bueno Ariel!!!, es asi , lo importante es el momento, pasarla bien con las personas que queremos, feliz 2015 !!!

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    1. ¡¡¡Gracias Javier!!!
      ¡¡¡Feliz 2015!!!

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