lunes, 26 de enero de 2015

8° Degustación de los Vinos del Valle Clachaquí

Como les contaba en la nota anterior, en noviembre me pude hacer una escapada a Cafayate convocado por el CoProVi (Consejo de Profesionales Vitivinícolas del NOA) para la 8° Degustación de los Vinos del Valle Calchaquí. El objetivo es mostrar y promocionar los vinos que se elaboraron en el Valle en la añada en curso. La degustación es a ciegas y de hecho algunas muestras ni siquiera procedían de una única bodega sino que eran un corte que los enólogos elaboraron ad hoc para el evento. La idea es que nos llevemos una impresión general de la cosecha, borrando un poco el toque personal de quienes lo elaboran, pero confirmando los informes que vamos leyendo a lo largo del año.

El evento en pleno desarrollo

El primer vino presentado fue un Cabernet Franc. Quizás no es la cepa más representativa del Valle, pero si una muestra de sus posibilidades y su capacidad de adaptación a las tendencias del mercado. Este Franc no se anda con sutilezas, es todo abundancia, casi violento y con muy interesantes aromas que ya se aprovechan en algunos cortes de la zona.
Si hay un varietal del que todos captan velozmente su impronta salteña es el Cabernet Sauvignon. Sus aromas que recuerdan a los pimientos son muy notorios, pero algo que aprendimos recorriendo las bodegas y en la Degustación es que la búsqueda actual del Cabernet salteño se aparta de la exageración del morrón verde. Las muestras 2 y 3 fueron de esta cepa y notamos un perfil elegante, con aromas complejos y un rico regusto final.
Después nos llegó una panzada de tres Malbec seguidos que representan distintos estilos y posibilidades del terruño vallisto. El primero era un Malbec joven, ameno y con la fruta al frente. El segundo ya entraba en aromas complejos, toques de la madera y mucha potencia que pedía comida. El tercero era algo más desconcertante, se abría lentamente y necesitaba más guarda. De este fue el único del que nos aportaron algún dato: provenía de alturas extremas y ese diferencial se notaba. De los Malbec presentados podemos extraer como conclusiones que se apartan de la sobremadurez, son balanceados, fáciles de tomar y no están cerradas las puertas a nuevas apuestas como alturas elevadas y nuevos terruños.

Sergio Maza y Francisco Paco Puga controlando las muestras

Luego de los Cabernet Sauvignon y Malbec solo quedaba aplaudir, pero la organización se guardaba un par más de tintos y los blancos. El primero fue un Bonarda de estilo maduro y voluptuoso. Todavía le faltaba encontrar un poco de balance, pero lo noté con estructura firme y buena acidez. El último tinto fue otro para aplaudir, un Tannat complejo que marca el rumbo que va tomando la cepa en el Valle y en especial en Cafayate. Para muchos, el futuro de la zona está en continuar desarrollándolo y domándolo.
Para finalizar probamos 3 blancos. El primero, un Sauvignon Blanc, uno de los nuevos niños mimados de la zona que aprovecha los viñedos de altura. Su estilo se aparta mucho de lo que dictan las regiones más tradicionales y tiende a la exuberancia de aromas, mucha fruta tropical, una acidez menos marcada y buen volumen en boca.
Para cerrar, nos aguardaba el Torrontés en dos versiones muy diferentes. El primero nos sacudió un sopapo con su acidez marcada y el segundo nos mostró todo el perfil de elegancia, casi sensual diría, que puede llegar a adquirir el Torrontés. Nuestro blanco de bandera parece tener todo para dar el gran salto.

Momento emotivo, el homenaje de despedida del legendario Palo Domingo a Víctor Castro, quien fuera uno de sus enólogos

En la nota anterior y en la revista, recalcábamos que los enólogos y agrónomos veían la cosecha 2014 como una añada excepcional y los que estuvimos en la cata no podemos negar la gran calidad de los vinos obtenidos. Ya hay varios salteños 2014 en las góndolas (especialmente Torrontés y Rosados) y tendremos que esperar un poco más para la alta gama. Pero lo que rescato, más allá de la cosecha, es el grupo humano de enólogos y agrónomos jóvenes que “coparon”, en más de un sentido, el Valle Calchaquí. Su mirada nueva, su forma de trabajar la tierra y tratar los vinos, son una renovación de la vitivinicultura de la zona. Déjenme fantasear un poco y decir que quizás esta no sea una añada excepcional, sino la primera que muestra el trabajo que vienen haciendo desde hace varios años. La añada excepcional está por venir.

Los motores de la Degustación: Francisco Puga, Rafael Domingo, Mariano Quiroga Adamo, Alejandro Nesman y Sergio Maza


4 comentarios:

  1. Habrá que estar atento a la añada 2014. Salta viene desde hace años con un trabajo interesante y en los últimos tiempos he notado muchas diferencias.
    Muy buena la reseña y la experiencia.
    Saludos!!!

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    1. Sí, señor, coincido plenamente. Hay que estar atentos.

      ¡Saludos y gracias!

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  2. Muy buena la experiencia, aunque al evento no lo terminé de entender del todo.

    Abrazo!!

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    1. Es bastante claro, se prueban vinos que traten de ser buenos representantes de la añada en curso y permitan a los concurrentes apreciar la calidad general.

      ¡Abrazo!

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