martes, 19 de mayo de 2015

Paladar + Krontiras = noche de inspiración griega


Como muchos de los proyectos buenos, Ivana y Pablo empezaron a abrir el living de su casa a invitados sin muchas pretensiones. Nunca se imaginaron que estaban creando uno de los restaurantes a puertas cerradas más celebrados de Buenos Aires. Por supuesto que las cosas no son así de sencillas, proyectos con buenas intenciones hay miles, pero si se le suma gran calidad en el producto final, buena onda y formación sólida de sus miembros el éxito está bastante más cerca. En Paladar Buenos Aires se suma todo eso. Cuando recibís invitados a comer en casa tenés que hacer el mejor plato posible y es lo que busca Pablo Abramovsky, agasajar a sus invitados. La otra pata de la buena mesa la aporta la sommelier Ivana Pinar quien busca el vino que combine a la perfección.
Pudimos disfrutar del menú de marzo pasado que consistía de una serie de platos de inspiración griega que eran acompañados de los vinos de Bodegas Krontiras. La bodega pertenece al griego Constantino Krontiras quien vio el gran potencial vitivinícola y decidió invertir en el país de su esposa Silvina y homenajearla en cada etiqueta de sus vinos. Tienen 10 hectáreas de viñedos de más de 80 años en Luján de Cuyo y 18 hectáreas jóvenes en Maipú, se especializan en Malbec y el manejo del viñedo es biodinámico. Había probado alguno de sus vinos de forma casual y la curiosidad me ganaba.
El menú de Paladar es fijo, con posibilidad de cambios que se adaptan a comensales vegetarianos, por ejemplo. Arrancamos con un cóctel de entrada tipo spritz acompañado por un aperitivo de Croqueta frita de garbanzos y especias con salsa de yogurt y pepinos que te hacían pasar el rato mientras esperábamos los platos. El ambiente super íntimo del lugar no hace que la espera sea larga (que no lo es) si uno está acompañado junto a quien aprecia.


La entrada era una Sopa tibia de maíz y puerro, limas, langostinos sellados y crocante de manteca, una hermosura para disfrutar todo el otoño, pero muy difícil de combinar con vino. La sopa siempre es complicada con el vino, hay que pensar en su textura, en su temperatura, en su sabor y en qué vino puede ir bien ahí. Todo un problema que Ivana resolvió con el Doña Silvina Rosado de Malbec 2014 a la perfección. Sus aromas y sabores super frutados, más su cuerpo y textura acompañaron de maravillas a la sopa. La temperatura y frescura del vino iban muy bien con los sabores y el toque picantito de los langostinos.
Con el plato principal, que era Gigot de cordero braseado y costillas de cordero al grill, tuvimos la suerte de poder disfrutar de los dos Malbec de Doña Silvina. Primero el Doña Silvina Malbec 2012 un vino juvenil como nos acostumbra Krontiras, de gran equilibrio en boca y donde manda la fruta roja y algunos detalles aromáticos de higo y vainilla. Los 12 meses de barrica le aportan estructura sin disfrazar el vino y nos permitió otro gran maridaje con el cordero. La compleja ensalada que acompañaba al plato principal era a base de berenjenas, morrones asados, zuchinis, frutos secos y queso feta, todo aderezado con una salsa de sésamo, menta y limón. Esto último no va bien con cualquier vino, pero este Malbec salió muy bien parado. Un gran vino gastronómico.


Promediando el plato principal nos sirvieron una copa del Doña Silvina Malbec Reserva 2008 y querías cerrar la noche ahí. Un vino que tomado con calma y permitiéndolo oxigenarse es espectacular. Sus aromas complejos, producto de la larga crianza, como el humo, el cuero, el sutil chocolate, la fruta y las flores maduras lo vuelven un deleite para la nariz. Al beberlo no desentonó con lo que quedaba del plato principal, todavía conserva firmeza y frescura. Su larguísimo final lo vuelve ideal para la sobremesa y disfrutar extensamente.
Para los postres nos esperaba una sorpresa que me la hubiera perdido si me hubiese dejado llevar por el prejuicio. Primero hubo un prepostre de Caramelo helado de Ouzo y naranjas que nos limpió el paladar y nos preparó para el postre de Rolls crujientes de manzana, peras y dátiles, sabayón de mandarinas, helado de cardamomo y miel. Pablo es un especialista en repostería y lo bien que se nota en el desparpajo de este último plato. Para acompañarlo Ivana eligió Doña Silvina Grappa, que si hubiera ganado mi prejuicio hacia la Grappa no hubiera probado. Pero me gusta dejarme llevar por la propuesta de los chefs y otra vez me llevé una hermosa sorpresa, es la mejor Grappa que he probado. Su sabor, su textura y su aroma no se parecen a ninguna otra que conozca y me dan ganas de continuar buscando cosas así.


Me gusta conocer lugares como Paladar donde cada plato está pensado al detalle y donde el vino es el acompañamiento perfecto. La clave es la armonía y el buen gusto y creo que aquí lo han logrado con diversidad de texturas y sabores. Además la noche fue un grato reencuentro con los vinos de Krontiras, todos de excelente factura, agradables y que dejan contentos a consumidores nóveles o experimentados.
Casi al cierre de esta nota pude disfrutar de toda la línea de los vinos de Bodegas Krontiras y confirmar mis impresiones de la cena en Paladar. Pero eso se los cuento en la revista, que ya está casi lista.




8 comentarios:

  1. Es un lugar precioso con una amplia variedad de vinos, yo no soy catador profesional, pero soy amante del buen vino y estos me encantan, Felicidades.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola Andrés,
      muchas gracias por leer y comentar. La verdad que disfrutamos mucho la comida, los vino y la perfecta combinación de ambos. Un lugar para volver.

      ¡Saludos!

      Eliminar
    2. Hola Andrés,
      muchas gracias por leer y comentar. La verdad que disfrutamos mucho la comida, los vino y la perfecta combinación de ambos. Un lugar para volver.

      ¡Saludos!

      Eliminar
    3. Hola Andrés,
      muchas gracias por leer y comentar. La verdad que disfrutamos mucho la comida, los vino y la perfecta combinación de ambos. Un lugar para volver.

      ¡Saludos!

      Eliminar
  2. Excelente nota. Estos vinos los probé hace mucho y pintaban bien. Me dieron ganas de ir a Paladar Buenos Aires.
    Como dato al margen, Ivana se recibió junto conmigo de sommelier, pero desde ya que ella se dedicó mucho más profesionalmente.
    Abrazo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Antonio,
      hay platos y vinos excelentes en Paladar, un lugar para conocer. Es muy íntimo, ideal para ir en pareja.
      ¡Avisá si andas por estos lares!

      Abrazo

      Eliminar
  3. ARIEL:

    Muy buena reseña, como siempre !!
    Me has tentado para visitar el restaurante, lo agendo para cuando ande por Bs. As.

    Me gustaban bastante los vinos de Krontiras !! Cuando comenzó el proyecto pude visitar la
    bodega y probar de todo. Ahora hace bastante que no degusto nada, pues no están por aquí...

    Hacele todos los honores a la grappa !! Es una bebida muy noble, y un gran digestivo !!
    No conozco esa de Krontiras, pero las de Aniapa, Bressia y La Caroyense son buenas también...

    Abrazo desde Córdoba.
    ROBERTO

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Roberto,
      probé pocas grappas y no me resultaron atractivas, salvo alguna excepción como la Aniapa y esta de Krontiras.
      Con respecto a los vinos, pude probar todo lo que hacen unos días después y espero comentarlo en detalle en el próximo número de la revista.

      Abrazo

      Eliminar

¡Opiná con libertad!
Voy a tratar de que tu comentario aparezca en la entrada cuanto antes
¡Gracias!