lunes, 31 de agosto de 2015

Foto del mes

Wine, por Michal Dziekan para Wall Street Journal

Otro mes llega a su fin y para cerrarlo siempre tenemos una foto aguardando.  En este caso elegí una del ilustrador polaco Michal Dziekan que trabaja gran cantidad de temas con un estilo muy mordaz y esta ilustración me parece perfecta para cerrar el mes en que se dieron a conocer los puntajes de Wine Advocate del influyente Robert Parker Jr.
Para los que no se enteraron, el viernes se publicaron las puntuaciones que dio Luis Gutiérrez a 1056 vinos argentinos.  El español es el encargado de catar para la prestigiosa revista norteamericana y como siempre hubo grandes ganadores y grandes que quedaron afuera.  La lista completa pueden leerla en el blog amigo Kuari.
No voy a entrar en debate aquí sobre los puntajes, concursos y demás asuntos similares porque ya lo he hecho en varias oportunidades.  Más allá de ser reacio (y hasta incrédulo) no puedo negar lo bueno que son en lo suyo quienes catan nuestros vinos y sus puntajes son una referencia más a tener en cuenta como consumidores (solo una más).  A la hora de vender vinos estos puntajes son fundamentales, sobre todo cuando hablamos de exportar.  Eso hace que muchos elaboren el vino que quiere el catador internacional y no el vino que ellos quisieran o que históricamente hicieron.  Hoy noto una gran búsqueda de nuevos horizontes, Luis Gutiérrez lo supo premiar, así que esperemos que la imagen en cuestión solo sea un reflejo de tiempos pasados. ¿Será?




4 comentarios:

  1. Muy buena la foto, una genialidad del ilustrador que supo captar con humor una situación que se repite hace décadas.
    Gracias por la mención, un gran abrazo!!!

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    1. No hay nada que agradecer. Me gusto mucho la ilustración porque es algo que pasa, aunque tengo la esperanza (soy muy crédulo dicen) de que algo va cambiando.

      Abrazo

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  2. Llego tarde a comentar y es porque no llegaba a entender la foto y lo escrito.
    La foto sigo sin entenderla... JaJa! Y lo que no entiendo es el chiste.
    Me parece que quiere trasmitir que al cliente le hacen el Vino que le gusta en el momento (cosa imposible). Si es así, más allá de lo imposible, pues el humor puede pasar por alto eso, no le encuentro el chiste o que esté mal. Ya que sería que el mozo o el lugar quieren quedar bien con el cliente y le "hacen" el Vino a su gusto ¿Está mal?

    Lo del español para la revista yanki es algo que me importa poco (cada vez me importan menos los puntajes foráneos, son como una etiqueta más que trae el Vino. O siendo más polemico, como el color del Vino...). Es un negocio en ambos mostradores (revista y bodegas) con algunas verdades y demasiadas exageraciones (para mi muchos puntajes por excesivos).
    Respecto a las búsquedas, creo que se dan desde hace mucho y por los que pueden hacerlas. No creo que sean de ahora. Y en verdad no sé si este español las supo premiar (cuando pruebe esos Vinos nuevos y/o distintos lo sabré).
    Pero volviendo a la foto y al último renglón ¿Está mal hacer Vinos que le gusten al mercado a dónde quiero vender? A mi me parece que está muy bien.
    Otro tema es si a mi o a muchos, acá y/o en el mundo, no nos gusta ese estilo.
    Me parece que si se equivocan lo van a pagar.
    Y si triunfa un estilo siempre va a quedar de otro/s en algún lugar.

    Abrazo!

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    1. Es más simple Adrián, no es el vino hecho para el cliente sino el vino hecho para el crítico. Así como antes le hacían el vino que le gustaba a Jay Miller, y él calificaba en consecuencia, quizás ahora empiecen a hacerlo para Gutiérrez. Por la variedad de estilos bien puntuados pareciera ser que es un catador bastante amplio, por eso la última línea.
      No te creo que no te interesan los puntajes porque siempre los ponés en tus notas así que algo te dicen o querés que digan.
      No está mal hacer vinos que gusten, de hecho es la lógica. Pero sabemos hacia donde nos llevó en tiempos no tan lejanos el seguir la moda: estandarización, eliminación de viñedos, monotonía y un estilo que, en el peor de los casos, empezó a ser mal visto por efectista e hizo que vinos argentinos de muy buenas intenciones (lease alta gama, trabajo grano a grano, etc) sean arrastrados por un mar de Malbec barato.

      Abrazo

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