lunes, 24 de agosto de 2015

Mi experiencia Bag in Box


Este año se está hablando mucho del Bag in Box, que parece que está logrando (¡al fin!) afirmarse en el mercado.  El concepto ya es un éxito en otros mercados, pero acá el tetra arrasa entre los vinos de mesa.  Este año el INV le dio su apoyo y se sumaron varias bodegas que hacen vinos copados, lo que hizo que todos los enófilos pongamos los ojos sobre esta "cajita feliz".
El concepto es sencillo.  Una bolsa de materiales especiales, con vino envasado al vacío, dentro de una caja.  Trae una canillita incorporada que sacás cuando abrís la caja y ¡voila! ya tenés vino.  Simple, limpio y, como está al vacío, tenés garantizada una duración prolongada del producto.
Nuestro vino tiene una relación de amor/odio con el oxígeno.  Por un lado lo necesita para "expresarse", por eso agitamos nuestras copas, y evolucionar en las botellas.  Pero por otro lado, el oxígeno lo oxida y lo mata.  Un vino abierto, puesto en la heladera, no mantendrá sus mejores atributos luego de dos o tres días por más corcho o bomba de vacío que usemos.  En el caso del Bag in Box nos garantizan un vino en perfectas condiciones por unos 30 días, aunque según mi opinión y la de varios amigos del vino el tiempo máximo de tres semanas es el más prudencial.  A partir de allí comenzaremos a percibir que el vino va perdiendo alguna de sus propiedades.
El formato me parece genial, es muy cómodo y práctico de almacenar y transportar.  Es muy bueno para tomar una copa con la comida (o fuera de horario) sin tener que abrir una botella, casi un desperdicio a veces.  El que beba poco o se tenga que levantar a las 5:30 de la mañana sabrá entenderme.  Además, me imagino en el próximo asado familiar o de amigos con una "cajita" en medio de la mesa. Diversión asegurada y un producto de calidad.


En este caso particular probé en casa el de Las Perdices que lleva el nombre de By the Glass y trae tres litros de rico Malbec al precio de tres botellas de 750 cc.  El Bag in Box no debe ser entendido como sinónimo de vino de baja calidad, en este caso el contenido es Las Perdices Malbec 2013 que tiene una crianza de 12 meses en barricas nuevas y ya hemos probado y aprobado.  Un vino agradable, frutado y con otros lindos detalles aromáticos.  Su estructura y cuerpo lo hacen ideal para una gran variedad de comidas, sobre todo carnes y pastas. La duración del envase nos permitió ver su versatilidad con otras comidas como chocolate, quesos o una ensalada con hongos y camarones salteados.
Recuerdo que tiempo atrás alguien me consultó por mail cómo hacer para vender vino por copa en su pequeño restaurante.  Yo le di la respuesta clásica de conservación de una botella abierta, pero no terminó de convencerlo.  Ahora los restauranter cuentan con un poderoso aliado, al igual que los vinotequeros.  De hecho ya he visto que vinotecas amigas hacen más placentera la experiencia de la compra sirviendo una copa desde esta "cajita feliz".





6 comentarios:

  1. Sin duda es un golazo!
    A mi particularmente me gustó la experiencia y pienso adoptarla para grandes reuniones
    Un abrazo!!

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    1. A mí también me gustó mucho la idea. Debatimos bastante en las redes sobre sus posibilidades y la de las grandes reuniones suena firme.

      ¡Abrazo!

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  2. Probé varios en el Salón Argentino de Bodegas de La Plata y el de Las Perdices picó en punta, seguido de Carinae y Lorca Fantasía.
    Una gran ventaja de las cajas de 3 litros es que entran perfectamente en la puerta de la heladera, por lo que la posibilidad de conservación aumenta claramente!
    Un abrazo Ariel!

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    1. Es cierto, encaja perfectamente y lo podés dejar abajo donde el frío es menos intenso.
      Al consumidor curioso que quiere siempre un vino distinto quizás no le llame tanto pero al que quiere consumir algo con la seguridad de cierta regularidad está perfecto.

      ¡Abrazo!

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  3. Rafa Rdgz2/9/15 20:24

    Estuve leyendo sobre el tema hace un tiempo atrás y la verdad que es un gran avance para garantizar el producto en buenas (optimas) condiciones. Tiene un futuro mas promisorio que el que tenia en su tiempo la damajuana, creo, en cuestión de consumo de grandes volúmenes.
    Gran nota Ariel!

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    1. Gracias Rafa,
      yo también le veo buen futuro en ese sentido,
      Abrazo

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