domingo, 31 de mayo de 2015

La Foto del Mes

Dos razones para tirarse a la pileta

Flor de escandalete se armó en las redes sociales (especialmente de Estados Unidos) por el último video de Nicki Minaj, donde se la puede ver a Beyoncé tirando a la pileta un Champagne de U$S 20.000.  Se trata del Armad de Brignac, también conocido como Ace of Spades, propiedad del rapero Jay-Z, esposo de Beyoncé.
Muchos fans se vieron ofendidos por la imagen de la cantante derrochando unos U$S 20.000 que podrían haberse destinado a causas más nobles.  Yo no puedo más que hacer girar mis ojos y pensar en la inocencia de la gente.  Porque seguramente derrocha más dinero en otras mil cosas, ese género siempre mostró una ostentación descarada y esa botella no le costó nada, de hecho debe valer más el envase que el contenido.
Casi al mismo tiempo hubo un accidente en la Panamericana donde volcó un camión lleno de espumosos.  Para C5N era Champagne, pero dudo mucho de que un Federico de Alvear pueda pertenecer a la Denominación de Origen francesa.  En fin, ignorancia por todo el mundo.  
Me imagino que todo lo que cayó en la Panamericana debe valer lo que una botella del Champagne de Jay-Z.






martes, 26 de mayo de 2015

3 vinos al toque

Hasta diciembre del año pasado existió una sección en el blog que era 3 vinos al toque donde comentaba 3 vinos de forma breve sin preocuparme por contar una historia y sin profundizar en aspectos técnicos.  Decidí reflotar la sección ya que vengo tomando vinos muy interesantes que quiero recomendar y cada vez encuentro menos tiempo para escribir así que con notas breves puedo hablar de más etiquetas.
Los vinos comentados en esta sección tienen siempre un hilo conductor y en este caso la idea cayó sobre vinos que impresionan por su gran balance y todo lo que transmiten al paladar.


Cara Sur Bonarda 2014.  Un vino algo experimental de Barreal, San Juan, surgido de la mente de Francisco Bugallo y Sebastian Zuccardi.  Directo de aromas donde abunda una agradable fruta roja fresca, algo de higos y flores.  Su fuerte está en la boca, donde se aparta del Bonarda voluminoso y se torna más lineal, recorriendo el centro de la lengua.  Su sabor no es tanto frutado sino más bien mineral.  Es más extremo que la añada 2013 y esa característica extrema aparece al beberlo.  Es increíble como este vino es simple y a la vez difícil de describir.

Pajarito Amichu 2013.  En este caso estamos ante el proyecto personal del enólogo Sergio Case.  Hace solo 1300 botellas, tan buenas y tan pocas que las añadas anteriores se me escaparon ¡pero esta no!  Le pedí a Mr Wines que me la guarde apenas llegue.  El Pajarito es un complejo blend con mayoría de Malbec y el resto una cofermentación de Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Viognier.  El resultado es un vino complejo de aromas, con mucha fruta madura.  Su fuerte está en las sensaciones que transmite al beberlo, equilibrado, aterciopelado, de agradable acidez y largo final.  Un vino espectacular, puro disfrute.

Domingo Molina Cabernet Sauvignon 2011.  A este me lo traje de mi viaje a Cafayate a fines del año pasado y me moría de ganas de probarlo.  Sus aromas son bien del NOA, especiado al frente, pimentón y morrón contra un fondo de fruta roja.  Esperábamos un vino potente (mi señora temblaba) y lo tuvimos, aunque sin que sea incómodo.  Es claramente un vino bien trabajado, con un gran balance y un largo final.  Exquisito con las empanadas en la terraza que nos permitió este verano tardío que ya se va.




martes, 19 de mayo de 2015

Paladar + Krontiras = noche de inspiración griega


Como muchos de los proyectos buenos, Ivana y Pablo empezaron a abrir el living de su casa a invitados sin muchas pretensiones. Nunca se imaginaron que estaban creando uno de los restaurantes a puertas cerradas más celebrados de Buenos Aires. Por supuesto que las cosas no son así de sencillas, proyectos con buenas intenciones hay miles, pero si se le suma gran calidad en el producto final, buena onda y formación sólida de sus miembros el éxito está bastante más cerca. En Paladar Buenos Aires se suma todo eso. Cuando recibís invitados a comer en casa tenés que hacer el mejor plato posible y es lo que busca Pablo Abramovsky, agasajar a sus invitados. La otra pata de la buena mesa la aporta la sommelier Ivana Pinar quien busca el vino que combine a la perfección.
Pudimos disfrutar del menú de marzo pasado que consistía de una serie de platos de inspiración griega que eran acompañados de los vinos de Bodegas Krontiras. La bodega pertenece al griego Constantino Krontiras quien vio el gran potencial vitivinícola y decidió invertir en el país de su esposa Silvina y homenajearla en cada etiqueta de sus vinos. Tienen 10 hectáreas de viñedos de más de 80 años en Luján de Cuyo y 18 hectáreas jóvenes en Maipú, se especializan en Malbec y el manejo del viñedo es biodinámico. Había probado alguno de sus vinos de forma casual y la curiosidad me ganaba.
El menú de Paladar es fijo, con posibilidad de cambios que se adaptan a comensales vegetarianos, por ejemplo. Arrancamos con un cóctel de entrada tipo spritz acompañado por un aperitivo de Croqueta frita de garbanzos y especias con salsa de yogurt y pepinos que te hacían pasar el rato mientras esperábamos los platos. El ambiente super íntimo del lugar no hace que la espera sea larga (que no lo es) si uno está acompañado junto a quien aprecia.


La entrada era una Sopa tibia de maíz y puerro, limas, langostinos sellados y crocante de manteca, una hermosura para disfrutar todo el otoño, pero muy difícil de combinar con vino. La sopa siempre es complicada con el vino, hay que pensar en su textura, en su temperatura, en su sabor y en qué vino puede ir bien ahí. Todo un problema que Ivana resolvió con el Doña Silvina Rosado de Malbec 2014 a la perfección. Sus aromas y sabores super frutados, más su cuerpo y textura acompañaron de maravillas a la sopa. La temperatura y frescura del vino iban muy bien con los sabores y el toque picantito de los langostinos.
Con el plato principal, que era Gigot de cordero braseado y costillas de cordero al grill, tuvimos la suerte de poder disfrutar de los dos Malbec de Doña Silvina. Primero el Doña Silvina Malbec 2012 un vino juvenil como nos acostumbra Krontiras, de gran equilibrio en boca y donde manda la fruta roja y algunos detalles aromáticos de higo y vainilla. Los 12 meses de barrica le aportan estructura sin disfrazar el vino y nos permitió otro gran maridaje con el cordero. La compleja ensalada que acompañaba al plato principal era a base de berenjenas, morrones asados, zuchinis, frutos secos y queso feta, todo aderezado con una salsa de sésamo, menta y limón. Esto último no va bien con cualquier vino, pero este Malbec salió muy bien parado. Un gran vino gastronómico.


Promediando el plato principal nos sirvieron una copa del Doña Silvina Malbec Reserva 2008 y querías cerrar la noche ahí. Un vino que tomado con calma y permitiéndolo oxigenarse es espectacular. Sus aromas complejos, producto de la larga crianza, como el humo, el cuero, el sutil chocolate, la fruta y las flores maduras lo vuelven un deleite para la nariz. Al beberlo no desentonó con lo que quedaba del plato principal, todavía conserva firmeza y frescura. Su larguísimo final lo vuelve ideal para la sobremesa y disfrutar extensamente.
Para los postres nos esperaba una sorpresa que me la hubiera perdido si me hubiese dejado llevar por el prejuicio. Primero hubo un prepostre de Caramelo helado de Ouzo y naranjas que nos limpió el paladar y nos preparó para el postre de Rolls crujientes de manzana, peras y dátiles, sabayón de mandarinas, helado de cardamomo y miel. Pablo es un especialista en repostería y lo bien que se nota en el desparpajo de este último plato. Para acompañarlo Ivana eligió Doña Silvina Grappa, que si hubiera ganado mi prejuicio hacia la Grappa no hubiera probado. Pero me gusta dejarme llevar por la propuesta de los chefs y otra vez me llevé una hermosa sorpresa, es la mejor Grappa que he probado. Su sabor, su textura y su aroma no se parecen a ninguna otra que conozca y me dan ganas de continuar buscando cosas así.


Me gusta conocer lugares como Paladar donde cada plato está pensado al detalle y donde el vino es el acompañamiento perfecto. La clave es la armonía y el buen gusto y creo que aquí lo han logrado con diversidad de texturas y sabores. Además la noche fue un grato reencuentro con los vinos de Krontiras, todos de excelente factura, agradables y que dejan contentos a consumidores nóveles o experimentados.
Casi al cierre de esta nota pude disfrutar de toda la línea de los vinos de Bodegas Krontiras y confirmar mis impresiones de la cena en Paladar. Pero eso se los cuento en la revista, que ya está casi lista.




viernes, 8 de mayo de 2015

Corre, Nina, corre


Desde hace unos años a esta parte, las Bodegas San Huberto vienen relanzando con constancia y trabajo sostenido sus diferentes líneas de vinos. Empezaron con la línea Joven, con una importante campaña publicitaria y de presencia en restaurantes, y siguieron con las líneas Roble y Cabo de Hornos, trabajando en forma similar pero acorde al producto. Ahora le llegó el turno a Nina, su línea premium, y pudimos probar todas sus etiquetas junto a Leonardo Spadone, presidente de la bodega.
Mientras íbamos probando los distintos vinos, Leonardo nos habló sobre la actualidad de la bodega y nos puso al tanto de nuevos proyectos. Empresarios desde la cuna, los Spadone no dejan de crecer, de innovar y de planificar a futuro. Así pasaron de medio centenar de hectáreas en La Rioja en 1999 a algo más de 300 repartidas entre tres bodegas: la original de Aminga, La Rioja; la ex bodega Picolini en Vistalba, Luján de Cuyo; y una de extramuros en Huailai, China. Esto último, que personalmente desconocía aunque ya están allí desde hace 10 años, los pone entre las bodegas argentinas pioneras en plantar un pie en China y con potencial verdadero de expansión allí. Por eso también están entre las 10 mejores bodegas exportadoras a China; su conocimiento de las vueltas y códigos del mercado asiático les otorgan una posición envidiada por muchos.
Además de volver a probar los tintos de Nina la cata contaba con la particularidad de que se presentaban también algunas novedades que amplían la línea. Fuimos recibidos por uno de los vinos que se estrenaban: Nina Extra Brut, un rico espumoso hecho por el método Charmat con una composición de 60% Chardonnay, 30% Torrontés Riojano y 10% Sauvignon Blanc. El resultado es un vino agradable y de intensos aromas frutados con un estilo que va a gustar a un público amplio por su entrada apenas dulce y buen equilibrio.
Luego pasamos a lo que siempre fue el plato fuerte de la bodega: los tintos. Arrancamos por el Nina Blend 2011, un trivarietal 50% Petit Verdot, 30% Cabernet Sauvignon y 20% Malbec con 12 meses de crianza en barricas. Si bien todos los vinos de San Huberto se destacan por su muy buena Relación Precio/Calidad, este siempre fue un gran valor entre los vinos de alta gama. Hay una nota enterrada en este blog donde se destaca lo mismo, un vino que impacta de entrada con sus agradables aromas y se reafirma con sensaciones amenas que invitan a continuar.
En un diálogo relajado, lleno de pequeñas perlitas de la vitivinicultura argentina, fuimos probando y maridando los vinos con los ricos platos que preparan en Elena, uno de los restaurantes del Hotel Four Seasons. Como estábamos en un sector íntimo, con poca iluminación fue imposible tomar una foto decente, así que esta nota va ilustrada con fotos de la bodega.
La posta del Blend la tomó el Nina Cabernet Malbec 2011, un clásico corte casi mitad y mitad. Este vino apunta al estilo “potente”, donde a los frutos rojos del Malbec se unen a las especias del Cabernet Sauvignon. En nariz es muy divertido poder reconocer el aporte de ambos varietales y en boca su intensidad nos deja un gran final.
Tras estos vinos llegó el turno de los más top, una selección de lo mejor de la bodega: Nina Gran Petit Verdot 2009 y Nina Gran Malbec 2012, este último proveniente de Mendoza. Hay aquí una vinificación más cuidada, barricas de primer uso y cortes más precisos a la hora de hacer el vino final.
El Nina Gran Malbec 2012 tiene un claro rasgo frutado, complejo y con toques de vainilla y chocolate. Con su perfil intenso y herbal no es mi estilo de Malbec, aunque debemos reconocer que un poco más de guarda no le sentará nada mal.
Leonardo Spadone nos contaba que cuando compraron la bodega había una pequeña parcela de Petit Verdot que iba a ser destinada a cortes, como típicamente se hace en Francia. Sin embargo, cuando el enólogo Juan Banno y Mauricio Lorca, su asesor, vieron los vinos que de allí surgían decidieron embotellarlo como varietal. Así, casi de casualidad, nació el Nina Gran Petit Verdot uno de los primeros vinos Premium de este varietal en nuestro país y una referencia obligada para los amantes de la cepa. En esta ocasión probamos un 2009 y nos sorprendió su tersura y la complejidad de aromas. Un vino para disfrutar ahora o guardar que puede evolucionar de maravillas. Se llevó todos los aplausos.
A la hora de los postres, cuando suele complicarse la cosa con algunos tintos, llegó la hora de la otra sorpresa: Nina Moscato Giallo Dulce Natural 2013. La Moscato Giallo pertenece a la familia de las Moscatel y es típica del norte de Italia donde se la destina principalmente a la elaboración de passito, un vino de postre. En el caso del Nina estamos ante un vino dulce natural donde no se exagera con el azúcar, lo que gustó porque no satura el paladar a la hora de los postres. Sus aromas y sabores frutados lo vuelven un acompañante ideal de la sobremesa, muy rico y equilibrado.

Hace rato que Nina viene corriendo. De a poco va expandiendo sus brazos para mostrar todas las posibilidades de una línea más amplia y ahora puede abarcar una comida de punta a punta. Hace tiempo que viene corriendo por China y vuelve con impulso renovado a recorrer y afianzarse en el mercado local. Lo tiene todo para lograrlo, volumen, calidad, proyección y buenos precios; así que corre, Nina, corre.



viernes, 1 de mayo de 2015

Foto del Mes - ¡Feliz Día del Trabajador!

Hoy es el Día del Trabajador y no podía dejar de saludar a los lectores de Vinarquía que todos los días salen a ganarse el pan.  Preferí retrasar un día la Foto del Mes (que sale el último día) para que coincida con tan orgullosa fecha y qué mejor que honrarla con algunas postales de la vendimia 2015.  En algunos lugares viene complicada, pero ha sido retratada como nunca por sus hacedores gracias a las redes sociales y quisiera compartir alguno de esos instantes.  Porque hay un descriptor del vino que nadie menciona y que está siempre flotando como fondo en nuestra copa: el sabor del trabajo.

Romina Carparelli de Bodega Margot vendimiando y a punto de ser madre

Luigi Bosca fue sacando postales muy interesantes de su vendimia 

Jeff Mausbach de Manos Negras descubando Malbec

Alejandro Vigil, descubando y nadando entre uvas

Otra hermosa postal de Alejandro Vigil de Catena Zapata

Bonarda para la línea Eggo de los hermanos Michellini

Matias Michellini prensando uvas

Belleza desde Salta