miércoles, 9 de septiembre de 2015

Recomendados del mes


Un Sauvignon Blanc
Los Haroldos Estate Sauvignon Blanc.  Vengo repasando los vinos de esta bodega y los veo cada vez mejor, muy bien hechos y a precios increíbles.  Hace poco recomendé su Sauvignon Blanc entry level y ahora pude probar el de la línea Estate que se diferencia por una selección de uvas más cuidada y un pequeño toque de madera que le da complejidad y volumen en boca.  Un Sauvignon Blanc con buena tipicidad, cítrico y con toques de ruda y fruta tropical muy sutiles.  En boca tiene el sello "Apto para todo público" de la bodega, buena acidez sin llegar a extremos y un muy rico final de boca.

Un Pinot Noir
Altocedro Año Cero Pinot Noir 2013.  Karim Mussi Saffie, su creador, sostiene que en el mundo hay "blancos, tintos, rosados y Pinot Noir" para destacar el carácter único de la cepa.  No solo es un conocedor, sino que se arriesgó a plantarlo en La Consulta (debe ser el único o casi) y hacer un estilo que los fieles al Pinot Noir sabrán disfrutar, complejo y sutil a la vez, con buena acidez y sabor frutado.  Ningún amante del Pinot Noir argentino debería dejar de probarlo, su precio más que bueno ayuda mucho.

Un Malbec
D. V. Catena Nicasia Vineyard Malbec 2007.  Con este vino festejamos en casa los cuatro años de Vinarquía.  Siempre tuve como una debilidad hacia el Malbec que viene del viñedo Adrianna de Catena Zapata, pero este Nicasia 2007 está muy por arriba de lo que he probado (debo admitir que no caté todas las añadas).  Sus aromas frutados, todo lo que transmite al beberlo, su balance, me llevan a pensar que es el  mejor Malbec que probé en el año y ya estoy buscando otra botella.

Un Bonarda
TOPO Lote 5 Bonarda 2013.  Los "topos" lo hicieron de nuevo, presentar un vino impecable a mitad de precio de lo que valdría para cualquier bodega.  Para lograrlo buscan y compran un vino que les guste mucho y reducen los costos que nos encarecen el producto a los consumidores: distribuidores, vinotecas, transporte, etiquetas lujosas, etc.  Este Bonarda puede competirle a muchos más caros y ganarles.  Me gustaron mucho sus aromas frutados, su balance en boca (no es uno de esos Bonardas que molestan con su acidez) y su volumen.  Se consigue por venta directa y los lotes se agotan rápido.

Un Cabernet Sauvignon
Pircas Negras Cabernet Sauvignon 2013.  Es un Cabernet orgánico certificado de Bodegas La Riojana.  Lo había catado el año pasado y me pareció que la madera estaba demasiado presente, pero este año lo noto más equilibrado, se percibe más el varietal y tiene una textura en boca muy agradable.  Como todo lo de esta bodega, la RPC es más que positiva y en este caso suma el plus de lo orgánico que muchos consumidores buscan.

Un Carménère
Viniterra Select Carménère 2013.  El Carménère es una cepa que se creía perdida tras la plaga de la filoxera a fines del siglo XIX.  Hace unos años se descubrió que en Chile había muchísimas hectáreas de esta variedad mezclada entre sus afamados Merlot y lo convirtieron en su cepa de bandera.  En nuestro país hay poquísimas bodegas que la vinifican como varietal, de hecho me alcanza con los dedos de una mano.  El de Viniterra es uno de los que más destacan por su frescura.  Vas a encontrar mucha fruta roja fresca, algo de arándanos y humo.  En boca su buena acidez, amabilidad y sabor frutado lo vuelven un gran compañero gastronómico.  En casa lo disfrutamos mucho con pastas, aunque pueden aprovechar y sumarse a la Viniterra Gourmet Experience donde algunos de los mejores chefs argentinos ofrecerán menús maridados. Más información aquí.

Un Torrontés Dulce
Gata Flora Torrontés 2014.  Vamos a cerrar esta nota con un vino dulce.  Este Torrontés dulce natural proviene de Cafayate y cumple muy bien a la hora de los postres.  Sus aromas a duraznos en almíbar con toques florales y su equilibrado dulzor va perfecto para acompañar la sobremesa sin saturar nuestro paladar y no opacar la comida.  También me parece muy bueno para contrastar con quesos intensos.



miércoles, 2 de septiembre de 2015

4 años y nuevas búsquedas



Estimados amigos de Vinarquía,

Hemos llegado a un nuevo aniversario del blog, nuestro cuarto año en la blogósfera.
A veces lo hicimos bien, a veces nos equivocamos, pero estoy muy orgulloso de lo logrado. A pesar de que cada vez cuesta más conseguir tiempo para escribir, no hemos aflojado y conseguimos que nos reconozcan como una voz válida en el mundo de la comunicación de los vinos argentinos. Un reconocimiento que viene de parte de los consumidores, al fin de cuentas ese es el público al que siempre apunté.
Sin embargo, creo que Vinarquía necesita un cambio. No solo un cambio estético, que tal vez venga o tal vez no, sino un cambio en sus búsquedas. Sinceramente ya me aburrí de hablar del día a día de los vinos catados y las degustaciones a las que tengo la fortuna de asistir. Siempre me gustaron las historias y anécdotas del mundo del vino, y algunas fui mechando. Disfruto mucho escribir esas crónicas que usted podrá contar en la sobremesa y para allí va el nuevo camino de Vinarquía. Vamos hacia esas historias alrededor de una copa, como dice nuestra revista digital.
Igualmente vamos a hacer un espacio para los vinos catados, pero serán agrupados en una nota con lo recomendado del mes.
Hay muchos detalles que organizar aún y por eso vamos a estar unas semanas con poca actividad.
Algunos van a disfrutar el nuevo estilo, los curiosos, los que gusten de leer. Otros se alejarán irremediablemente, aunque seguiremos siendo amigos.

Sea como sea, hoy alzo nuevamente mi copa y propongo un brindis con mis lectores a la distancia.

¡gracias!