lunes, 2 de mayo de 2016

3 recomendados para paladares cansados

Nos gusta el Malbec, lo que significa y representa, nos gusta cómo se adapta a nuestra gastronomía, conocemos las mil caras que nos dan los terruños argentinos y sin embargo podemos sentirnos un poco saturados de él. Alguien dice “Malbec” y ya te viene una sensación y sabores familiares a la boca. Para contrastar un poco recurrimos a otros cepajes tratando de limpiar un poco el paladar y cambiar el chip hasta abrir la próxima botella del querido Malbec. Ahí le pedimos perdón y volvemos a enamorarnos de él. Una relación tempestuosa, digamos.
Para cuando te den ganas de elegir otras cepas u otros estilos hay tres vinos que probé recientemente y creo que cumplen con la propuesta. Al menos tratarán de espabilarnos un poco.


Para los que buscan un estilo moderno sin apartarse tanto de sabores y aromas conocidos el Críos Torrontés 2015 puede andar muy bien. El 70% de su uva proviene del Valle de Uco y el 30% restante de Cafayate, logrando una expresión muy particular. Sus aromas recuerdan a las flores blancas, acompañadas de notas cítricas y de miel. En boca vuelven a aparecer los cítricos con algo de manzana y transmite una sensación fresca y que llena bastante la boca. Un vino que respeta el varietal con todo lo que tiene para decir, pero con un giro que lo vuelve moderno y le quita lo excesivo que suele tener el Torrontés. Una vez más Susana Balbo vuelve a mostrar la mano que tiene con la cepa.
Si querés probar un blanco diferente, con un giro novedoso podés ir para el lado de Las Perdices Sauvignon Blanc Fumé 2015. El Fumé Blanc fue una creación de Robert Mondavi, uno de los padres fundadores del vino norteamericano moderno, quien en 1968 puso a criar un Sauvignon Blanc en barricas y creó el estilo. En nuestro país Las Perdices es una de las pocas bodegas que se atreve a hacerlo y deja descansar su vino por 6 meses en barricas nuevas de roble francés. Sus aromas van para el lado cítrico, con algo de durazno y detalles tostados. En boca se percibe más el pomelo rosado y esas fugaces notas de crianza, pero lo más interesante son las sensaciones que aporta la madera: algo de untuosidad, sin exagerar, complementando la buena acidez y dejando un largo regusto.
Y si hablamos de correr nuestro paladar del clásico estilo argentino de tintos no hay nada mejor que un Pinot Noir. Su estilo delicado y sus sutilezas hacen que me desconecte de la locura diaria. Y el Domaine Bousquet Pinot Noir Reserva 2014 cumplió bien con la misión. Tiene muy buena tipicidad de aromas, con cereza, frambuesa y esa notita verde tan características. En boca todavía se muestra intenso, con una entrada apenas dulce, buena acidez y un largo final que nos deja un regusto de cereza. Este Pinot Noir de Tupungato está super disfrutable hoy y calculo que en unos meses, incluso un año, estará mucho mejor, con sus taninos más pulidos.

Hay muchas más recomendaciones para paladares cansados.  Algunas las mencioné en una nota anterior (Por un camino alternativo)  y otros, todavía más jugados, los dejo para más adelante.



4 comentarios:

  1. ARIEL:

    Me gustán los tres vinos que mencionás !!
    (principalmente el Fumé de Las Perdices).

    Muy buena idea la de recomendar vinos para "salir de lo cotidiano" !!
    Sus notas son siempre sencillas y oportunas ("cortitas y al pié").

    Un abrazo. ROBERTO

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    1. ¡Gracias Roberto! Ojalá tuviera tiempo para escribir algunas más largas, pero ando tan acotado que bueno...
      El Fumé está muy bueno.

      Un abrazo

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  2. Yo alterno con cabernets, especialmente Franc y algo de Sauvignon.Si, tambien blancos de vez en cuando.No probe ese Pinot, pero hasta ahora son mas las decepciones con esa cepa.

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    1. Alfredo,
      para probar un par de pinots de la hostia te recomiendo que busques el de Altocedro o el Manos Negras, además de este. Después los costos suben y obviamente hay otros para recomendar, como Chacra (pero es muy obvio no?).
      No soy amigo de los Pinots potentes, pero podrías pensar en los de Atamisque.
      Y si te gusta más la onda de acidez y fruta fresca no te pierdas algo de Gualtallary como el Punta Negra.

      ¡Saludos!

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