lunes, 4 de julio de 2016

Barroco hoy

Roberto Romano en la presentación de AEther

Una mesa de madera bien iluminada que establece un contrapunto con las paredes oscuras, unos cuadros con detalles de concept cars que contrastan con la decoración vintage, la media luz general, el aislamiento del mundo exterior, el VIP del Peugeot Lounge no podía ser un lugar mejor para probar los nuevos vinos de Roberto Romano. “Barroco nunca va a ser igual, no podés esperar el mismo Malbec dos años seguidos” dispara de entrada y espera poder sorprendernos una vez más con su proyecto.
Desde hace algunos años vengo siguiendo de cerca todo lo que hace Roberto Romano, un sommelier que decidió cortar la soga y lanzarse con un proyecto personal.  Inquieto, tiene su propio programa de radio, su propio ciclo de maridajes y catas, su propia agua y, claro, su propio vino. La primera selección de los Barroco fue lanzada en 2014 y desde ese momento no ha parado de crecer, incluso con participaciones muy destacadas en ferias donde se midió con los grandes del vino argentino. Como dije en la nota que salió entonces, Barroco es una suma de detalles. Y aquí estaba otra vez, junto a su creador, dejándome sorprender por su visión del vino.
El punto de fuga de la cata fue (y será, porque se está volviendo un vino de culto) el Barroco Viognier 2012. Ya pasaron cuatro años desde su cosecha y tiene una increíblemente interesante evolución, pero una evolución copada que pocos blancos argentinos logran. Todavía guarda sus aromas cítricos, pero también ha ganado volumen y una complejidad especial.
Una vez probada y aprobada la evolución de ese rico Viognier (tenemos que insistir con la cepa) empezamos con las nuevas etiquetas tintas y las fuimos comparando con las anteriores, confirmando también su nivel y potencial. El primero fue el Barroco Malbec de Zona Gualtallary 2014. Las uvas provienen de Tupungato, a 1300 metros y pasan entre 8 y 12 meses en barricas francesas de segundo o tercer uso.  Sus aromas son frescos y tiran para el lado de la cereza, acompañada de algo de especias y notas minerales. Destaca por su buena textura y una sensación que te crispa la lengua, producto de la característica calcárea del suelo de la zona.  Un largo y tenso final nos dice que por aquí pasó un gran vino.
Según nos explicó Roberto Romano el objetivo es respetar la expresión del lugar y del varietal lo más posible, por eso la indicación de “Malbec de zona” que guarda un afán didáctico de acercar al consumidor información precisa. El compañero del proveniente de Gualtallary es el Barroco Malbec de Zonas Los Chacayes 2014. Sigue las mismas técnicas de vinificación, pero proviene de un lugar completamente distinto. Acá encontramos más fruta y un vino más profundo. Lo noté mucho más gastronómico, untuoso y que llena la boca. Pero tiene un secreto que lo vuelve ideal para acompañar los platos: es más corto que el anterior, las sensaciones duran un poco menos y eso invita a un nuevo bocado y un nuevo trago. Excelencia técnica y contraste, el gran juego del Barroco. En este caso, en una copa.
Antes de pasar al plato fuerte de esta nueva entrega, probamos las etiquetas tintas de la edición anterior. Primero el Barroco Malbec 2012, de Paraje Altamira esa zona que tanto nos deslumbra en estos días. Está impecable, sigue mostrando Altamira en sus aromas y en todo lo sedoso y refrescante que puede ser en boca.  Pura expresión y elegancia, con varios años por delante.
Para el Barroco Corte 2012 se realizó un assemblage de Malbec de Altamira, Carrizal del Medio y Vistaflores con un porcentaje de Cabernet Sauvignon también de Carrizal. Para mi alegría es un vino que sigue muy arriba, complejo y fresco.  Ha cambiado, pero me sigue cautivando, como esos viejos artistas que van mutando lentamente sin perder la esencia.

Todos los Barroco. Al fondo Nico Orsini, que también sacó su nota

Entre copa y copa, Romano nos cuenta algunos de sus próximos proyectos. Todavía no está todo concretado, por eso no quiero ser indiscreto, pero se habla de nuevos varietales, sumar más enólogos y tipos de vinos. La mente inquieta de su creador todavía tiene muchas sorpresas para darnos.
Llegando al final de la cata, pasamos al blend, la pura expresión de los creadores, donde se combinan elementos como en un juego alquímico que resultarán en un vino único. Para realizar el Barroco Corte de la Tierra 2013 se seleccionaron Malbec de Gualtallary y Los Chacayes, Cabernet Franc de Gualtallary y Petit Verdot de Ugarteche con una crianza similar a la de los otros. Sus aromas complejos tienen un gran abanico que abarca la fruta fresca roja, las especias, las violetas, notas balsámicas y un largo etcétera para narices curiosas. Al beberlo se combinan la linealidad, el nervio de Gualtallary con la boca envolvente de Chacayes.  Sencillamente excelente.
Todos los vinos de los que veníamos hablando surgieron de las manos de David Bonomi, pero el proyecto busca seguir sumando enólogos con miradas distintas. Por eso eligió un espumoso de la Patagonia realizado por Marcelo Miras y le dio el nombre de la quinta essentia o quinto elemento según Aristóteles: Aether. Es un espumoso Brut Nature elaborado 100% con Pinot Noir y una crianza de 36 meses sobre lías. Sus aromas recuerdan a las cerezas, pero su fuerte está en boca donde llena con su burbuja y se siente armónico, con buena acidez y largo final. “Queremos hacer uno de los mejores espumosos de la Argentina y creo que estamos entre los 5 mejores” dice Romano y no se achica. ¿Mi opinión? También creo que puede estar cómodo entre los mejores del país.
Qué significa el Barroco hoy, me preguntaba mientras iba a la cata. Eran pensamientos de quien estudia el arte y no puede evitar asociarlo al vino. Algo fui arriesgando en la nota. Agregaría que Barroco sugiere hoy refinamiento, exclusividad, complejidad, sensualidad, tensión.

Cata en progreso...



6 comentarios:

  1. Ariel, muy buena nota, menos mal que aclaraste que el de atrás en la foto soy yo porque sino íbamos a tener una disputa legal por derechos de imagen (?) ;)... pasando a los vinos, gran descripción de cada uno de ellos. Te felicito. Abrazo!

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    1. jaja, por las dudas aclaré y puse link a tu nota!

      Abrazo y gracias

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  2. Alquimia en los sentidos,maridaje a la vida,que rico!!

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  3. Querido ARIEL:
    Que buena nota !! Gran calidad discursiva, envidiable !!
    Me dejaste con muchas ganas de estos vinos... jeje
    Los voy a buscar cuando ande por Baires, pues aquí a Córdoba no creo que lleguen !!
    Un abrazo enorme. ROBERTO

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    1. Me gustaría mucho que pudieras probarlos. Si me entero que andan por Córdoba te chiflo. O sino hago lobby para que vayan por allá.

      Abrazo

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