jueves, 14 de julio de 2016

Novedad: Punto Final Reserva Chardonnay 2015


En septiembre de 2015 hablaba con Pablo Sánchez, enólogo principal de Bodega Renacer, y me confiaba que estaban por lanzar un Chardonnay y que se venía con todo.  Según él todavía necesitaba unos meses en barricas y algo de estiba en botella para estar a punto.  Yo le tenía mucha fe a raíz de su anterior desempeño en Catena Zapata donde se aplicaba especialmente a vinos blancos y espumosos.  Luego de tantos meses de espera y ansiedad, el vino ya se consigue en vinotecas.
Las uvas provienen de Gualtallary y, para elaborar el vino, Pablo Sánchez eligió combinar dos técnicas de elaboración: reductiva y oxidativa.  Según la bodega: "La técnica reductiva aporta frescura y notas florales, y en la misma no se realizó fermentación maloláctica. A su vez, la técnica oxidativa aporta complejidad y notas frutales. Si se le realizó fermentación maloláctica."  El resultado de esto fue fermentado en barricas de roble francés, donde descansó por seis meses más sobre sus borras.
Así nació el Punto Final Reserva Chardonnay 2015 y, tal como esperaba de la mano del winemaker, no defraudó.  Es un vino muy agradable, con una gran paleta de aromas que incluyen la manzana verde, algo de vainilla y un toque herbal.  Al beberlo notamos un vino sabroso, de buena intensidad y acidez.  Llena bastante la boca y se despide con un largo final.
En resumen, un vino muy versátil y delicado.  Ideal para acompañar toda una comida, principalmente si incluye pescado.  También nos funcionó muy bien con algunos quesitos como el brie.
Con este blanco la bodega no se va a apartar de su tradición de lograr unos 90 y pico de puntos.



3 comentarios:

  1. Ariel, a este lo compro apenas lo vea porque el sauvignon blanc de chile nunca defrauda y supongo que este chardo de Gualtallary debe ir por la misma senda. Espero que no se le note mucho la parte del vino con maloláctica para que no le quite frescura.
    Abrazo

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    Respuestas
    1. Fabian, está muy bueno. No se siente mucho la maloláctica, creo que está en el punto justo para aportar volumen y complejidad, pero sin perder esa frescura de Gualta. Sin llegar a extremos, claro.

      Abrazo

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  2. Me lo anoto para cuando llegue a Córdoba, ARIEL !!
    Creo que va por el lado de los blancos que me gustan...
    Buena reseña.
    Abrazo. ROBERTO

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