martes, 16 de agosto de 2016

Vinos y temperatura

Fuente: Pausa Magazine

¿Por qué es importante cuidar la temperatura a la que servimos nuestros vinos?
Simplemente porque una temperatura adecuada nos permitirá disfrutar mejor todo lo que una copa tiene para ofrecernos. Si nuestro vino se calienta o se enfría demasiado perderá muchas de sus características. Es como con el helado, muy frío se pone duro y muy caliente se derrite.
En un vino demasiado caliente el alcohol y el azúcar se sienten más; en uno demasiado frío, los aromas no se desarrollan y su sabor tampoco se percibe claramente porque nuestras papilas casi se congelan. Por eso, si estamos ante un vino de baja calidad lo mejor es tomarlo frío, pero ante un vino Premium o más, ponerle hielo o sacarlo directo de la heladera significa matar todo lo que tiene de diferencial para ofrecernos.

¿Cuáles son las temperaturas recomendadas para servir un vino?
Espumosos: 6-9° C
Blancos jóvenes (pensados para consumir en el año, de cuerpo liviano): 9-10° C
Blancos de guarda (con crianza en barricas, de gran cuerpo): 10-12° C
Rosados: 7-10° C
Tintos jóvenes: 14-16° C
Tintos de guarda: 16-18° C
Vinos de cosecha tardía: 7-11° C

¿Todos los vinos siguen esas reglas?
No, no todos los vinos cumplen a rajatabla esas escalas de temperatura. El Pinot Noir debería andar por los valores más bajos, unos 14-15°, y el Malbec encuentra su mejor expresión a los 16°. Pero también los hay que se expresan mejor un grado más o uno menos.

¿Cómo mantener la temperatura de los vinos?
Poder poner tus vinos sobre la mesa a temperatura correcta no es muy difícil. Lo mejor es una cava, sino contas con una, un ratito en la heladera para los tintos y unas horas para los blancos y espumosos va muy bien. También podés recurrir a la frappera con hielo para bajar la temperatura (si le agregás sal al hielo vas a ver como la temperatura baja más rápido!). Pero a la hora de la comida, o al aire libre o junto a la parrilla, la temperatura sube y la cosa empieza a complicarse. Ni pensemos si te cortan la luz. La frappera junto a la mesa es una buena opción y queda lindo, sino también podes tener en el freezer unos cubitos plásticos o metálicos de hielo que se venden para bajar la temperatura y que no se agüe el vino, una aberración para algunos, pero lo importante es disfrutar y no le hacemos nada malo a nuestra bebida.

¿Cómo saber si el vino esta a la temperatura ideal?
Probando. Un conocedor se hace con la teoría y la práctica (lo más lindo de esto). Poco a poco iremos entendiendo nuestros vinos y cómo los apreciamos mejor. Una clave es prestar atención a cómo va cambiando nuestro vino a medida que baja la botella y gana temperatura. Seguramente tendremos uno al principio y otro muy diferente al final.

¿A la hora de conservarlos?
Ya que estamos hablando de temperaturas debemos recordar que la conservación es un factor importante a la hora de guardar nuestros vinos. 14° es el valor ideal, algo fácil de lograr con una cava eléctrica y bastante más difícil si los guardamos en la cocina o el ropero. Tampoco desesperes, tus vinos no se van a estropear tan rápido, pero no hay que jugársela con larguísimas guardas si en casa la temperatura ambiente sobrepasa los 22° con facilidad.


Nota publicada originalmente en Pausa Magazine


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