sábado, 24 de septiembre de 2016

A la caza de Perdices


Creo, sin miedo a equivocarme, que Viña Las Perdices es una de las bodegas más respetadas de Argentina. Ese respeto se lo ganaron con un extenso y firme portfolio de etiquetas y un estilo constante, fiel a sí mismo. En varias oportunidades he probado sus vinos y siempre me parecieron correctos, bien hechos, sin polemizar y tampoco sin caer en conservadurismos. Tienen un estilo moderno, pero clásico a la vez, lo que les permite ser aprobados por un público muy amplio.
Los Muñoz López llegaron a nuestro país en 1952 procedentes de Andalucía y en 1958 se empezaron a dedicar al cultivo de vides. Hasta fines de la década del 70 vendieron uva y desde allí hasta 2003, vino a granel. A partir de 2004 se concentraron en su bodega Las Perdices y empezaron el proyecto de la marca propia con el Ing. Juan Carlos Muñoz como winemaker. Desde que sus vinos empezaron a comercializarse en 2006 no pararon de crecer y hoy su oferta llega a las 35 etiquetas.
Actualmente, su vino top es el Tinamú y por primera vez en Buenos Aires pudimos participar de una degustación vertical completa de la mano de su creador. Tinamú es el verdadero nombre de la Perdiz Americana, mal llamada perdiz por los españoles debido a su parecido con las del viejo continente. La bodega las eligió para nombrar su vino más emblemático y que tiene la particularidad de no haber cambiado desde la primera vez que se lo elaboró en 2005. Su composición es de un 60% de Malbec, 25% de Cabernet Franc, 10% de Petit Verdot y un 5% de Tannat fermentados por separado y criados 24 meses en barricas nuevas de roble francés y americano. Luego, tras un año de estiba en la bodega, salen al mercado.
Las Perdices Tinamú 2005 todavía conserva un buen caudal de fruta y un aroma herbal donde el Cabernet Franc pareciera decir “presente”. Se mantiene estoico e impecable tras tantos años, con buena estructura y un delicado bouquet que empieza a sentirse especialmente al beberlo.
Muñoz es casi una rara avis a la hora de elaborar un vino ícono. Por lo general, para este segmento los blends tienden a ser siempre distintos, con composiciones complejas y a veces hasta no blanqueadas del todo para el consumidor. Sin embargo, en Las Perdices se respetan los porcentajes de esa composición y son las condiciones del año las que juegan como un diferencial. Por ejemplo, el 2006 mostró una evolución particular, propia de un año más cálido. Las notas de roble, fruta madura y mermelada eran más notorias. En boca las acompañaba una buena estructura, con taninos todavía notorios. “Solo pueden cambiar las fechas de cosecha. Sintonía fina…” nos confiará el enólogo.


Con Las Perdices Tinamú 2007 llegará un punto de inflexión, se nota un paso de más estructura a más elegancia. Los aromas de este vino son más delicados, lo herbal se vuelve más sutil y aparecen encantadoras notas florales y de orégano. Fue mi favorito de la noche y no es la primera vez que en una vertical así elijo vinos de esta añada. Alguna vez Roberto de la Mota me confió que la 2007 fue “espectacular” y cada botella lo demuestra.
Con la añada 2008 del Tinamú vuelve el estilo de un año más cálido. La fruta se siente más madura, con aromas a mermelada o membrillo y una clara nota de pimiento morrón. Cuando lo bebimos notamos un vino suave, aterciopelado y con un largo regusto.
Luego probamos las añadas 2010 y 2012, que claramente necesitan unos años más de guarda. No porque estén imposibles de tomar (estos vinos siempre salen listos para el descorche) sino porque viendo la evolución de las añadas anteriores esto es algo que les sentará bien. Por ejemplo, Tinamú 2010 es todo un compendio de aromas aportados por la barrica: tabaco, café, vainilla. Esto se va a ir volviendo más elegante con el paso del tiempo. Al beberlo notamos que es otra gran añada, de taninos “pequeños”, jugoso y muy balanceado. Hay que guardar una botella de este.
El 2012 también se siente muy joven, con más presencia de la fruta, pero también la madera siendo protagonista. Tiene una gran fluidez en el paladar y un largo final. Y hablando de juventud desbocada, ya fuera de la cata apareció una botella de la añada 2013. Todavía no está en el mercado, pero pudimos probarla y augurar un gran futuro.
Aunque los bodegueros son un poco reacios a anticipar lo que está por venir, algo pudimos vislumbrar del futuro de Las Perdices: están trabajando en pulir la imagen y las líneas actuales, se vienen nuevos varietales para la línea Ala Colorada y es posible que surja una nueva línea con uvas de Valle de Uco. Habrá que esperar las novedades, pero mientras les cuento de la última que lanzaron al mercado.


Bonus track
Aprovechando el impulso, en la semana probé Las Perdices Ala Colorada Ancellotta 2013. Esta variedad italiana está creciendo mucho en nuestro país, algo que corroboran los viveros mendocinos y las primeras tímidas etiquetas que aparecen en el mercado. Este nuevo integrante de la familia Ala Colorada (ya habían sacado un Cabernet Franc) es uno de los pocos exponentes como varietal puro y tiene una larga crianza de 15 meses en barricas nuevas de roble, mitad francés y mitad americano. “Es una uva que hay que cuidar mucho, pero da buenos resultados”, me dijo Juan Carlos Muñoz y agregó que “algunos clones de Ancellotta tienen un perfil muy parecido al Malbec”. Es una variedad muy colorante y con una estructura que golpea duro al paladar por lo que la guarda en botella y la crianza en barricas ayudan a domarla.
En el caso de Las Perdices Ala Colorada Ancellotta 2013 sus aromas mostraron una gran paleta donde aparecen la fruta roja, mermelada de ciruela, higos y algo de tabaco. Se lo siente balanceado, amable y con mucho cuerpo. En el paladar repite las notas frutales maduras con toques tostados. Un vino con buena persistencia y muy rico de beber, ideal para acompañar una gran variedad de platos. No tengas miedo de maridarlo con comidas muy elaboradas y de sabores intensos o, como hicimos nosotros, con una variada tabla de quesos y fiambres.
¿Se viene la hora del Ancellotta?



4 comentarios:

  1. Probé el Ancelotta en la última Expo de la rural! Amor a primera vista! Soy muy nuevo en este universo y me encantó!
    Muy buena nota, salud!

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    1. Hola Leonardo, gracias por leer y comentar. Sos nuevo, pero la calidad se distingue rápidamente.

      ¡Salud y a seguir probando!

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  2. Gran crónica de la vertical Ariel! Un placer compartirla con vos ;) Me gustaron la 2007 y la 2010. Abrazo!

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    1. Gracias Nico, esos fueron mis elegidos también.

      Abrazo!

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