viernes, 9 de septiembre de 2016

Los vinos más antiguos

Fuente: Pausa Magazine

En noviembre de 2015 se hizo público el descubrimiento de una bodega de 1500 años de antigüedad que cuenta cómo se hacía vino en Israel en aquella época. El hallazgo de prensas, tanques de fermentación, utensilios, jarras y sus lacres dan cuenta del elevado proceso de industrialización de la vitivinicultura de aquellos años.
Era una gran noticia, pero no sorprendió mucho porque Israel siempre da este tipo de hallazgos. En 2014 se excavó la que sería la cava de vinos más antigua del mundo. Ubicada cerca de la frontera con El Líbano la bodega contenía unas 40 ánforas con residuos que corresponderían a vinos de hace unos 3600 años. Andrew Koh, el investigador que llevó adelante la investigación, dijo que el “descubrimiento corresponde a la más grande y antigua bodega de vinos (…) es decir un lugar de almacenaje particular para vinos que serán consumidos por su dueño”.
Sin embargo, las evidencias más antiguas de vino provienen de Irán. Allí se encontraron unas vasijas con restos de ácido tartárico y resina de pino que probarían su uso para fermentar y almacenar vino hacia el año 5400 a.C. El ácido tartárico es uno de los “residuos” que quedan impregnados en los recipientes donde se fermenta vino y la resina de árboles como el pino era habitual para sellar las ánforas donde se almacenaba.
A unos 600 kilómetros de allí, en territorio armenio, el ejército soviético descubrió por casualidad unas ruinas que al volver a ser estudiadas en 2007 revelaron la bodega más antigua de la que se tenga noticia y cuya fecha se estima alrededor del 4100 a.C.
Por su parte, la botella de vino cerrada y con contenido más antigua que se conoce fue encontrada en una tumba romana del sur de Alemania. El hallazgo de la “botella de vino de Speyer” se hizo en 1867, pero se calcula que la botella data de entre los años 325 y 350 d.C. Aunque nunca fue abierta, casi no hay lugar a dudas que lo que conserva esta peculiar botella de vidrio romano era un vino como se lo hacía en la época: saborizado con hierbas y embotellado con aceite de oliva para evitar su oxidación.
Más acá en el tiempo (si es que la expresión es válida para esta nota) el vino más antiguo que podemos llegar a tomar se encuentra en Alsacia. En las históricas bodegas de los Hospices de Strasbourg se puede hallar un tonel con un vino blanco seco del año 1472. El primer tonel en el que descansó duró hasta 1718 y el segundo fue reemplazado en 2015. Los dos maestros toneleros más afamados de Francia trabajaron para hacer un tonel de 300 litros que albergara este vino legendario de apenas 9,4% de alcohol.
Técnicamente sería el vino más antiguo que podríamos llegar a catar. Pero hay que empezar a hacer méritos porque solo fue dado a degustar en tres ocasiones muy especiales. La última persona en poder hacerlo fue el general Leclerc que liberó Estrasburgo de la ocupación nazi en 1944.




Nota publicada originalmente en Pausa Magazine



2 comentarios:

  1. Querido ARIEL:
    Linda nota !! Fácil de leer, entretenida y con información curiosa.
    Abrazo. ROBERTO

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias Roberto, para Pausa Magazine estoy armando otro tipo de notas y la verdad que disfruto mucho escribirlas. Me alegro que gusten.

      Abrazo

      Eliminar

¡Opiná con libertad!
Voy a tratar de que tu comentario aparezca en la entrada cuanto antes
¡Gracias!