viernes, 7 de octubre de 2016

DV Catena Malbec-Grenache: un distinto


Uno de los lanzamientos más comentados del año en las redes, por la bodega que lo elabora, por el cambio que implica y la búsqueda de tendencias que propone, debe ser el DV Catena Malbec-Grenache 2015. La aparición de una etiqueta de la bodega que contuviera Grenache (o Garnacha) como un componente principal sorprendió a muchos, no hay otros vinos de la bodega con esa designación varietal y mostraba su tendencia a seguir innovando y prenderse a la incipiente movida garnachera y de vinos livianos.
Sin embargo, el viñedo La Antonia, ubicado en Rivadavia, es uno de los más viejos del grupo Catena. De allí sale la uva Grenache que corresponde al 50% de este vino, mientras que el Malbec proviene del viñedo Angélica Sur. Los componentes son fermentados por separado con levaduras nativas o indígenas y luego se le da un sutil añejamiento de 6 meses en barricas de segundo y tercer uso. Los DV Catena salen a la calle con entre 14 y 18 meses de crianza en barricas (salvo el Chardonnay) por lo que es otro punto que lo vuelve un distinto dentro de la línea.
En la presentación que tuvimos el honor de compartir los miembros de Argentina Wine Bloggers nos contaban que la Garnacha tiende a “pasarse de alcohol”, es decir, acumula mucho azúcar y luego salen vinos de alta graduación. Por eso, y porque es una uva que da mucha producción, la vendimiaron bastante temprano e hicieron un raleo intensivo, como resultado obtuvieron un vino liviano con solo 12,2° de alcohol.

Arnaldo Gometz, Director Comercial de Catena Zapata, explica la historia de este vino a los AWB

Los que me leen con asiduidad habrán notado que muy pocas veces hablo del aspecto visual de un vino, salvo que aporte algo. Entrar en polémicas por el tono del color rojo no es algo que necesitemos, pero en ocasiones es interesante tenerlo en cuenta. En este caso me llamó la atención que su rojo vivaz tenía poca profundidad comparado con otros vinos de la bodega y con 50% de Malbec de Uco. Ya con esa primera aproximación al vino mis hipótesis de que estábamos ante “un distinto” se iban confirmando.
Sus aromas abundaban en fruta roja como la frutilla y unas notas herbales como de lavanda o hierbas salvajes. Más allá de todos los descriptores que podamos encontrar hay un detalle que no quiero dejar pasar, al llevar el vino a mi nariz tuve un fugaz recuerdo del pasado, de los vinos de antes cuando la Garnacha abundaba en los vinos de mesa de nuestro país. No es que tenga una onda old style, sino la personalidad del varietal que te mueve fibras de la memoria.
El punto fuerte de este vino aparece al beberlo. Tiene un cuerpo medio y taninos suaves acompañados de un estilo fresco y jugoso. Cuando se va nos deja su textura delicada y una sensación agradable que lo vuelve un vino ideal para acompañar comidas de lo más variadas o simplemente beberlo solo porque se toma muy (muy) fácil.
Por su crianza, su estilo, su varietal, su bajo alcohol y todos los detalles comentados es casi un paracaidista, un vino que se corre del resto de la línea DV. Quizás no logre los 100 puntos de un Fortuna Terrae, pero es de esos vinos que son puro disfrute de principio a fin. Se viene un verano intenso y estos tintos más livianos y delicados serán un oasis.



4 comentarios:

  1. Qué bien colocado el "muy (muy) fácil" =p

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  2. Qué grata sorpresa! Hay varietales interesantes de españa, pero uno 50-50 con Malbec de primera linea... Tengo que probarlo.

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  3. Habrá que probarlo!
    Gracias por describirlo.
    Abrazo!

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