viernes, 7 de abril de 2017

Vinarquía hace su vino: Etapa 1 - Molienda


Y sí, finalmente algún día tenía que ocurrir.  Tanto probar y escribir de vinos hacen que nos pique la tentación de querer hacer uno propio.
Ya hago mi cerveza (les debo la nota) y ahora le llegó el turno a mi vino.  Nunca pensándolo como un emprendimiento comercial, más bien como un hobby y las ganas de hacerlo uno mismo.  Si, más fácil es pagarle a un enólogo en Mendoza y que me venda un vino hecho, embotellarlo y después romperme los cuernos vendiéndolo.  Sin embargo, el placer de comprar tu propia uva, verlas fermentar, aprender algo que puedo hacer todos los años a una escala personal e incluso legar ese conocimiento y mantener viva una tradición  es lo que me motivó a hacer un vino casero.
Para que me den una mano (una gran y fundamental mano) recurrí a Juan y los Claudios de Hago Mi Vino.  Estos tres amigos elaboran vino desde hace más de 13 años siguiendo tradiciones familiares con el aporte  de un conocimiento actualizado, normas sanitarias más estrictas y respetando los procesos de elaboración.  Hace muchos años que están registrados en el INV como bodega casera y eso es un respaldo con el que muy pocos elaboradores cuentan.
Lo genial para quienes vivimos en la Ciudad de la Furia y sus alrededores es que la "bodega urbana" está ubicada en la localidad de Morón. La uva se adquiere muy cerca de allí, proveniente de General Alvear y San Rafael.

Sacando algunas hojas antes de la molienda

La propuesta de Hago Mi Vino es un curso integral donde te enseñan el paso a paso de la elaboración.  En seis clases de dos horas, que se reparten en un tiempo de ocho meses, uno aprende las distintas etapas que van desde la molienda y fermentación hasta el embotellado.  Cada alumno termina el curso con 60 botellas de su propio vino con etiqueta personalizada y todo.
El primer paso fue comprar la uva.  Y más difícil aún: elegir qué varietal elaborar.  Por un lado no contamos con el control del viñedo, como puede ser el caso de una bodega, por otro la cosecha 2017 en San Rafael viene algo dispar.  Hay viñedos que han sufrido por heladas o granizo y hay problemas de volumen.  A pesar de cierta merma se dio una buena maduración y el Cabernet Sauvignon y la Bonarda lograron gran calidad.
Finalmente me decidí por una cofermentación de 70% Cabernet Sauvignon y 30% de un Syrah del que me hubiera comprado un cajón para comer en casa de postre.  Potencialmente, el alcohol final será de 12.9°.

Cabernet Sauvignon

Una vez tomados ciertos datos iniciales dejamos descansar nuestro mosto y cruzamos los dedos esperando la fermentación.  La misma se hará con levaduras indígenas, es decir con la levadura natural que trae la uva.  La idea es conseguir algo natural, con la intervención justa.
En notas sucesivas les voy a ir contando cómo va el vino de Vinarquía.  Es un proceso que lleva su tiempo y ahí es cuando lamento que el curso no incluya una charla ¡para controlar la ansiedad!. 


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Recomendados del mes de octubre: Fondo de Azcuénaga Pinot Noir, elaborado por Hago Mi Vino
Web de Hago Mi Vino


4 comentarios:

  1. Qué buena experiencia Ariel!! Creo que este tipo de actividades te acerca de una manera inexplicable al vino, que finalmente es la razón de ser del blog y una gran pasión. Haremos lobby para que incluyan una charla de contención :)

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    1. Por favor, ahora vienen unos cuantos meses de tranquilidad en la bodega y uno quiere probar su vino!
      Igualmente ya le dimos una probadita y se nota que le falta, pero va bien.

      Abrazo

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  2. Qué genialidad! Seguiremos las novedades bien atentos! Y a ver si finalizada la experiencia también podemos probar el resultado :)

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    1. Por supuesto, ya hay una botella con tu nombre y el de los Argentina Wine Bloggers ;)

      Abrazo

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