martes, 17 de abril de 2018

#AWBDescorcha #Malbec vertical de Lupa Malbec


La familia Lupiañez posee desde hace poco más de dos décadas unas 42 hectáreas en el corazón del Paraje Altamira. Son viñedos plantados en 1947 donde predomina el Malbec tan característico de la zona, ese de la “textura de tiza”. Durante años la uva se vendió a bodegas mendocinas que apreciaban la alta calidad del producto obtenido y seguramente las hemos degustado hechas vino en marcas muy afamadas.
Pero en 2009 Juan Pablo Lupiañez, que se había alejado de su puesto contable en una gran bodega para administrar las tierras familiares, se guardó la uva suficiente para llenar una barrica que guardó bajo la parrilla de su casa. Fue una prueba que no salió a la venta, pero que bastó para que le fuera tomando el gusto al juego de ser winemaker.


“Metí todo los ahorros en este proyecto”, me dijo cuando lo visité en Mendoza mientras me contaba que sus “asesores” son los enólogos más conocidos del ambiente, amigos que le comparten sus trucos y no se los puede nombrar. “Después de pensarlo mucho, hace dos años me lancé de forma plena”, agrega y uno ve la difícil decisión que significa apostarlo todo al proyecto del Malbec.
Su historia ya es conocida en Vinarquía (los invito a releer una nota anterior), pero aprovecho una nueva movida conjunta de los Argentina Wine Bloggers para narrarles una vertical de todas las añadas de Lupa que se hizo en Vinoteca Mr. Wines.  Me parece una buena forma de conmemorar el Día Mundial del Malbec que se celebra hoy. Principalmente por lo que decíamos antes, por eso de apostarlo todo por nuestra cepa de bandera.
La elaboración del Lupa Malbec es bastante similar año a año. Se cosecha bastante más maduro que entre los viñedos de la zona y el vino se guarda tras su fermentación maloláctica durante unos 20 meses en barricas con diferentes grados de uso. En líneas generales cada añada es similar, con aromas complejos, buena acidez y presencia más un largo final. La madera siempre está presente, acompañando la fruta y lo que el Paraje Altamira puede aportar. “Son vinos de guarda”, dice el “Lupa” Juan Pablo y parece ir contracorriente de los jóvenes winemakers que hacen vinos para lo inmediato, urgidos por el consumidor de hoy.


Lupa Malbec 2010
Para elaborar esta añada se usaron cuarteles que ya no se destinan al Lupa, lo que nos muestra como la búsqueda es cada vez más seria. Se siente el roble, que expresa aromas a lo que yo llamo los muebles de la abuela, café, licor. Transmite marcadas sensaciones en la boca y posee unos taninos finos, acidez acorde y largo final. Como el 2010 fue un año cálido el alcohol se muestra alto (15.2°) aunque no es molesto.
91+ puntos (Según su creador estos vinos no son para puntuar, sino para beber, pero no puedo resistirlo)

Lupa Malbec 2011
Si mi memoria no falla, fue el primer Lupa que probé, cuando aún era un tímido proyecto y las botellas se vendían casi de boca en boca. La madera se siente menos y todo se vuelve más sutil en esta añada. Hay una leve nota floral y domina la fruta negra. Se lo siente redondeado y con el alcohol menos intenso.
92 puntos

Lupa Malbec 2012
“La búsqueda es un vino en armonía con la madera. No busco un vino maderizado sino uno de guarda”, nos explicaba Juan Pablo mientras presentaba sus vinos en Vinoteca Mr. Wines, La cueva de Musu para los amigos. A medida que crece como elaborador se nota un mejor manejo de la madera y los puntos de cosecha. Ya el 2012 se siente más fresco, se nota más la fruta, ese leve floral que acompaña a varias añadas y algo de chocolate.
92 puntos

Lupa Malbec 2013
Acá hay un cambio, casi un quiebre diría. La misma presencia imponente, el mismo “carácter”, pero con una frescura y unos aromas que solemos identificar más con Altamira (heno/jarilla, hierbas). “Acá dije ‘este es el vino que quiero hacer’. Usé dos de los cuarteles más viejos de la finca”, dice el Lupa y agrega que “a partir de acá decidí usar 75% de barricas francesas. Y no lo toqué más, a partir del 2013 las variaciones solo se deben al clima”.
93-94 puntos

Lupa Malbec 2014
Esta añada y la siguiente confirman el rumbo elegido a partir del 2013. Aunque los aromas se desenvuelven tímidamente, se nota el carácter herbal y frutado que suele transmitir la zona. Al beberlo se lo siente intenso, con taninos pequeños pero marcados. Quizá el menos largo, pero con una fruta muy sabrosa en boca.
92 puntos

Lupa Malbec 2015
Esta añada, la última en salir al mercado tiene 13.9° de alcohol y es la muestra de cómo el hacedor fue bajándole lentamente la graduación alcohólica merced de ir ajustando los tiempos de cosecha para ganar frescura.
Como el anterior, está cerrado de aromas, pero tiene la fruta bien al frente, las ciruelas del Malbec se mezclan con detalles florales. El estilo es similar, pero al 2015 le encuentro un mejor equilibrio general y fluidez. Claramente necesita ser guardado, pero tiene muchísimo potencial.
93+ puntos


Hoy no hay excusas,
en el Día Mundial del Malbec te quiero ver
descorchando uno