martes, 11 de diciembre de 2018

Rosell Boher presentó nueva añada de su Grand Cuvée


Cuando en 2014 salió al mercado el Grand Cuvée de Rosell Boher todos nos miramos sorprendidos: un espumoso con 70 meses de crianza sobre lías era inusual para el mercado y la industria argentina. Por supuesto que levantó polvareda, o más bien burbujas, porque más allá de la larga crianza, los comentarios y el marketing había un gran producto con una finura y una complejidad que coronaban el gran trabajo que viene haciendo la mano hábil de Pepe Martínez en la bodega.
También una de las preguntas que nos hacíamos era si esto iba a poder replicarse año a año. Ya nos endulzaron con semejante vino y no íbamos a resignarnos a esperar mucho más para que saliera otra partida. En el medio salió Encarnación, un Brut Nature con mayoría de Chardonnay que nos gustó a todos los que lo probamos, pero nuestras copas ávidas querían más de aquella botella con etiqueta metálica.
Hasta que nuestros deseos fueron cumplidos y finalmente llegó el día en que un mail desde la bodega convocaba a los Argentina Wine Bloggers a probar la primicia de una nueva añada del Rosell Boher Grand Cuvée 70 meses. En este caso se trata de la añada 2012, elaborada mediante el método champenoise con 90% de uvas Pinot Noir y 10% de Chardonnay. Este método implica una segunda fermentación en botella donde se lo suele dejar en contacto con sus levaduras durante varios meses y así ganar complejidad y elegancia. Lo particular del caso es que fueron 6 años de crianza, logrando un producto único.


Si bien hay algunas notas de pan tostado, el aroma que impera es el de frutas como la manzana y la naranja, más la complejidad ganada que se siente en frutos secos como las almendras. Hay toda una efusión de aromas como pocas veces podremos notar en un espumoso argentino. Al paladar se lo siente “esponjoso”, cremoso por las finas burbujas; seco y dejando un largo recuerdo final. Gran espumoso, para celebrar en grande.
Nos acompañaron Matias Torres García, presidente de la bodega; Alejandro Pepe Martínez Rosell, enólogo principal; y Nicolás Calderón, enólogo y mano derecha en la bodega. Los tres coincidieron en la importancia del equipo técnico y el compromiso del mismo, también nos hablaron sobre cómo la bodega busca “subir la vara” de sus productos con lanzamientos cada vez más cuidados y de calidad. La aparición de una nueva añada de su espumoso más trabajado y con mayor crianza es un botón que muestra ese trabajo.
Si estás pensando en un festejo de fin de año muy top, este espumoso tiene que estar entre tus primeras opciones. Y como dijo en la reunión Pepe Martínez: “El espumoso tiene su momento (que lo hacen un montón de cosas) de glamour, de elegancia, y ese momento debe ir en copa flauta”. ¡Salud!

Nicolás Calderón, Pepe Martínez y MatiasTorres García