martes, 31 de diciembre de 2019

##AWBdescorcha 9 recomendados entre $350 y $1200 para el 31 (y otros tantos brindis)

Los Argentina Wine Bloggers no queríamos terminar el año sin algunos recomendados para brindar en las Fiestas. Uno a uno los blogueros argentinos fuimos tirando nuestros elegidos y casi sobre la campana llegó el turno de los míos. No creo que tengas tiempo de correr a la vinoteca, pero un diciembre cargado de albañiles, responsabilidades y otras excusas me hicieron llegar un poco tarde. Igualmente, las recomendaciones valen para todo el año 😉


Opción 1 (vinos $350 a $500)
Blanco: Goyenechea Centenerario Sauvignon Blanc 2018 ($360)
Si hay algo que buscamos en los blancos jóvenes es tipicidad, vivacidad y fruta. El Sauvignon Blanc de la línea Centenario de Goyenechea conjuga todo eso con un muy buen precio y disponibilidad. Está un poco más arriba que sus entry level y el salto de calidad es notorio. Para la pileta y los platos livianos de un verano que promete ser sofocante.

Tinto: Chakana Estate Malbec Orgánico de Finca los Cedros 2018 ($450)
Esta fue una de las grandes sorpresas que me llevé en 2019. Chakana es una bodega que sigo de cerca y está sacando unos tintos tremendos, sumando al diferencial de lo orgánico y la sensación de lugar, lo rico. En este caso Altamira gana presencia en cada copa y se expresa en texturas, sabor a uva y unos aromas cautivantes. Tiene suficiente personalidad para plantársele a cualquier tinto de este precio.

Burbujas: Deseado Extra Brut ($463)
El espumoso Deseado debe ser una de las etiquetas más vendidas de Argentina, posicionado fuertemente entre las burbujas dulces. Sin embargo, hace muy poco Familia Schroeder lanzó su nueva versión Extra Brut con solo 10,9 gramos de azúcar por litro, muy lejos del estilo de su antecesor. Como todos los espumosos de la bodega, tiene burbujas y sensaciones agradables, más la frescura de la fruta patagónica. Para sorprender a quienes ya conocen la etiqueta y a aquellos que prefieren los vinos más secos.


Opción 2 (vinos de $500 a $1000)
Blanco: Norton Altura White Blend 2018 ($858)
Desde que David Bonomi llegó a Norton, la bodega no para de sorprenderme con sus novedades y un cambio de estilo que la modernizó sin perder su identindad. En este caso, estamos ante un corte blanco 50% Sauvignon Blanc, 30% Semillón y 20% Grüner Veltliner de viñedos a más de 1300 metros en el Valle de Uco sin más crianza que la botella misma. Sus aromas tienden a lo cítrico y destaca por combinar frescura, volumen y persistencia. Un gran blanco que promete ganar también con la guarda.

Tinto: Develado Syrah-Garnacha 2019 ($600)
Este año, la joven bodega Solo Contigo Wines se corrió de su estilo de Malbecs con crianza para lanzar unos novedosos blends sin madera. El Syrah-Garnacha es una cofermentación de estas dos cepas, logrando una explosión de fruta en la copa con las complejidades del Syrah.
Toda la tomabilidad y expresión de fruta que logra Los Chacayes en un tinto para paladares cansados que buscan salirse de lo habitual.

Burbujas: Osadía de Crear Brut Nature ($826)
Osadía de Crear es el reconocido restaurante que fundó Ana Lovaglio Balbo en Susana Balbo Wines en 2013 y que cuenta con la asesoría del prestigioso chef Hernán Giponni. Además de los vinos de la bodega, el restó ofrece algunas etiquetas especiales que solo se consiguen allí o en su flamante tienda online. El primer vino que sacaron fue el Osadía de Crear Brut Nature, un delicado espumoso 100% Pinot Noir, lleno de aromas de frutos rojos, buena burbuja y largo final. Su poca cantidad de azúcar añadido lo vuelve perfecto para los dulces de fin de año sin empalagarnos.


Opción 3 (vinos de más de $1000)
Blanco: Benmarco Sin Límites Gualtallary Chardonnay ($1000)
Edgardo del Pópolo está haciendo historia grande con sus vinos y la línea Benmarco de Susana Balbo Wines. No solo tiene la buena mano necesaria, sino también un conocimiento de cada rincón del extremo Gualtallary. El primer blanco de la familia Benmarco fue, sin dudas, uno de los grandes vinos del año: filoso, pero con cuerpo; mineral, pero con fruta; extremo, pero apto para todo público. Para beber y guardar un par de botellas.

Tinto: Anaia Gran Cabernet Sauvignon 2016 ($1000)
Ando complicado con los Cabernets, de ser mis favoritos pasé al “o me gustan mucho o muy poco”. Por eso puedo decir que esta novedad del año debe ser el que más me gustó: complejo y de tanino amable. Perfecto para el asado por su estructura, pero suficientemente versátil para acompañar variedad de platos.
Es un proyecto joven, de apasionados enófilos que cumplen el gran sueño de la bodega propia, y que seguramente irán sacando cada vez mejores vinos.

Burbujas: Encarnación Brut Nature ($1200)
Con este espumoso Alejandro “Pepe” Martínez Rosell honró la memoria de su abuela Encarnación. Se trata del primer Brut Nature de la bodega y he tenido la fortuna de probarlo varias veces desde que salió al mercado en 2018, cautivándome siempre. Sus aromas son un perfume de frutos secos, durazno, vainilla, membrillos y peras; se lo siente seco, con estilo elegante, una burbuja que llena la boca y un largo final. En resumen, burbujas de lujo para cerrar el año, porque como dijo Napoleón sobre este tipo de vinos: “en la victoria nos los merecemos y en la derrota los necesitamos”.


¡Salud, nos vemos en el 2020!



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