jueves, 12 de diciembre de 2019

El brindis


Llega diciembre y brindamos por todas las veces que no lo hicimos el resto del año. Uno tras otro, se suceden los brindis para cerrar el 2016 y augurarnos lo mejor para el 2017, pero pocas veces nos detenemos a pensar en el acto del brindis en sí. ¿Por qué chocamos las copas? ¿Por qué decimos “salud” y “brindis”? ¿A quién se le ocurrió todo esto?
La palabra “brindis” parece provenir de la expresión en alemán “bring dir’s” (yo te ofrezco) y la tradición dice que aparece por nuestro idioma en 1527. Ese año, las tropas del Emperador Carlos I de España y V de Alemania lograron una victoria épica sobre la ciudad de Roma. Al resultar herido de muerte el duque que comandaba los soldados, estos, sin autoridad aparente, se dejaron llevar por la euforia del momento tomando las murallas de Roma ese mismo día. La victoria se convirtió en una gran masacre y los soldados alemanes llenaron sus copas de vino y las alzaron dirigiéndose al monarca al grito de “bring dir’s” (“yo te la ofrezco”). La ciudad eterna había caído.
El origen del choque de copas es más incierto. Normalmente se atribuye a que en la antigüedad era muy común el asesinato en las altas esferas por envenenamiento. Al chocar las copas aseguraban que se mezclaran las bebidas y era una forma de demostrar que no estaban envenenando al anfitrión. Claro, para ello debería llenarse la copa hasta el borde y aceptar el enchastre posible. Esta idea está muy difundida, sin embargo no hay evidencia histórica que la sostenga.
Con respecto a la expresión “¡salud!” que decimos al brindar y que está muy expandida por todo el mundo hay varios posibles orígenes, aunque no se contradigan entre sí. En la antigüedad, cuando se regresaba de una guerra, los reyes organizaban fabulosos banquetes. Dado que no existían buenos métodos de conservación de los alimentos, la comida solía fermentar y generar problemas gástricos. Con el correr del tiempo se observó que si se tomaba vino antes de comer se mejoraba el proceso digestivo. A raíz de esto, antes de tomar una copa de vino se desea “¡Salud!”.
Por otra parte, era habitual brindar a la salud del rey de turno, incluso el emperador romano Augusto decretó la obligatoriedad de brindar por él. Con el tiempo la expresión se hizo extensiva a cualquier brindis, por la salud de los presentes.
En el libro International Handbook on Alcohol and Culture se explica que el brindis es “una práctica social que probablemente se remonta a las antiguas libaciones de los banquetes griegos, sacrificios en los que se ofrecía un líquido sagrado a los dioses: sangre o vino a cambio de un deseo, elevando una súplica que se resume en las palabras ‘¡que sea por muchos años!’ o ‘¡a tu salud!’”. Por su parte la Encyclopædia Britannica explica que “la costumbre de beber ‘a la salud’ de los vivos muy probablemente se deriva del antiguo rito religioso de brindar por los dioses y por los muertos. En las comidas, los griegos y los romanos efectuaban libaciones [derramaban vino o licores] en honor de sus dioses, y en banquetes ceremoniales brindaban por ellos y por los fallecidos (...) Íntimamente relacionado con estas costumbres de beber casi sacrificiales tiene que haber estado siempre el acto de brindar por la salud de hombres vivos.”
Aunque no haya un protocolo escrito y de entre casa no nos pongamos estrictos con estas cosas, el acto del brindis tiene tres pasos que, si prestan atención, todos hacemos: el brindis verbal, el acuerdo y el trago simbólico. Primero se dicen unas palabras, a veces un breve discurso y otras un simple “salud” o expresión de deseo. Luego se chocan las copas, ese es el acuerdo, y, finalmente, todos beben un simbólico trago. ¿Por qué nunca se brinda con una copa vacía? Porque estaríamos brindando por o llamando a la escasez.



1 comentario:

¡Opiná con libertad!
Voy a tratar de que tu comentario aparezca en la entrada cuanto antes
¡Gracias!