sábado, 29 de febrero de 2020

¿Qué se sabe de la vendimia 2020?

Llegó la hora de correr, de mirar el clima, de discutir con los equipos técnicos y no tanto, en fin, de la adrenalina que todos los años vive la industria del vino, pero que nadie cambiaría nunca. “El ballet cósmico ha comenzado”, escribió en Twitter el enólogo Emile Chaumont (Piloto de Pruebas, La Liga de los Enólogos) graficando con humor este momento tan especial del año. En las siguientes fotos y comentarios los invito a sumarse al baile de las bodegas y enterarse de cómo viene la cosecha de uva 2020.
Al momento en que salga esta nota ya se han levantado buena parte de las uvas blancas, algunos Malbecs y Pinot Noir. Debemos tener en cuenta que cada zona de nuestro país tiene tiempos distintos y para algunos la recolección de la uva inicia en enero, mientras que otros recién comienzan en febrero con lo que será destinado para la base de los espumosos. En Mendoza, el grueso se dará entre la primera y segunda semana de marzo. Sin embargo, a nivel país varios coinciden con que hay una merma de alrededor de 20% en el volumen y también con que hay un adelantamiento general de la cosecha.

Criollas blancas de Niven Wines

Arrancando por el norte del país, Paco Puga (El Porvenir) nos explica que en el Valle de Cafayate todo empezó con una perspectiva difícil. El 2 de noviembre, fecha en que se desarrollaba el CoProVi 2019, se produjo una lluvia histórica de más de 100 mm de agua caídos en 12 horas. Sin embargo, el clima se fue normalizando y nota mucha variabilidad entre regiones. Las variedades blancas, especialmente aquellas que serán la base de espumosos y de acidez para cortes blancos, como Torrontés, Semillón, Roussanne y Marsanne ya casi fueron cosechadas en su totalidad (falta bastante del Torrontés) y denotan mucha frescura. Ahora está a la espera de los Malbec, que vienen disfrutando de la calma del clima y la relativa nubosidad que ayuda a conservar ciertos aromas que se “queman” con el calor.

Llega el Malbec en Estancia Los Cardones, Tolombón, Salta

Diana “La Tana” Bellincioni, enóloga del equipo de Alejandro Sejanovich a lo largo del país, agrega que en Estancia Los Cardones, en la zona de Tolombón, Salta, notan una mayor acidez comparada con otros años y esperan vinos más frescos y expresivos, con muy buen potencial y fruta.
En Jujuy, Lucas Niven (Pala Corazón) nos comentó que la uva blanca de la zona del Valle Templado viene con una excelente calidad, aunque las tintas no llegaron a madurar todo lo deseado porque se vino la temporada de lluvias en la región. Sin embargo, espera ansioso lo que suceda en la Quebrada de Humahuaca, cuyas viñas ya tienen cuatro años y han llegado al equilibrio necesario para ser vinificadas. Hay que seguir muy de cerca todo lo que está pasando en Jujuy porque hay muchas perlitas a descubrir en los próximos años.

Vendimia en el Jardín Altamira de Altos Las Hormigas

Edgardo del Pópolo (Benmarco, Per Se) arrancó mis consultas diciendo que, en líneas generales, “la cosecha 2020 viene bien”. En Mendoza se vivió un invierno seco, con temperaturas no muy bajas y escasas lluvias. Un poco se complicó en verano, porque las temperaturas de enero fueron muy altas aunque se normalizaron en febrero. German Masera (Escala Humana Wines) coincide en este detalle y recalca que las elevadas temperaturas contribuyeron a una madurez acelerada, que hubiera sido un problema si en febrero no llegaban las noches más frescas.
A horas de empezar la parte más gruesa de la vendimia mendocina, si todo sigue como hasta ahora, se espera una cosecha normal, con buena sanidad y merma en el volumen total. Sobre esto último nadie arriesga ningún número, pero se habla de una baja de entre el 10 y el 20%.
Si hay una zona que conoce al milímetro Edgardo del Pópolo es Gualtallary y todos queremos saber qué esperar de este sector de altísima calidad del Valle de Uco. Si bien no es algo generalizado, Gualta y aledaños se vieron dañados por las heladas y el granizo. Aunque no esperan ver afectada la calidad (el calor se siente menos en la altura), sí se sabe que habrá menos uva. Lucas Niven le suma fichas extra a Los Chacayes y Altamira, donde asegura que tienen un gran año.

Fermentando blancos en barrica en El Porvenir

Mientras la vendimia marcha a ritmo sostenido y veloz, otras cuestiones se cuecen alrededor de ella como las paritarias de los cosecheros, el precio de la uva y el sobrestock de las bodegas. En enero, Diego Stortini, presidente de la Cámara de Comercio, Agricultura, Industria y Turismo de Tunuyán, señaló al diario Los Andes : “en cuanto a precio este va a ser un año muy duro para la producción, el que no tenga bodega propia este año va a tener problemas para que le tomen la uva para elaborar el vino y mantenerlo un tiempo, la cosecha viene normal y todavía no logramos frenar los stocks vínicos del año pasado y eso trae como consecuencia una caída no solo en el precio, sino en la demanda de uva”. Consultado al respecto, Sebastián Garavaglia (Garavaglia Winery) confirmó esto que ya se veía venir y agregó que, pese a la buena calidad y sanidad, se está comprando muy poca uva y las bodegas están llenas.
Aunque las aproximaciones que estamos teniendo y que traté de verter en esta nota son positivas, es muy temprano aún para hablar de la calidad o los volúmenes de la vendimia 2020. Debemos tener en cuenta que falta levantar cerca de la mitad de la uva y buena parte de los mostos están aún fermentando. Salvando “ese detalle”, nada nos impide seguir de cerca a las bodegas, agrónomos y enólogos en esta hermosa locura que es la época de vendimia.

Escala Humana Wines

Esperando la vendimia en Finca Los Dragones, San Juan

Antigua uva criolla Canela de Lucas Niven

Alejandro Vigil y Larua Catena recorriendo viñedos
Nicolás Azcona de Estancia Los Cardones con el Malbec 2020